Minibasket poblano gana terreno y ya es referente nacional
El campeonato de Bayonnetas en el Festival Nacional de Orizaba refleja el crecimiento de las categorías infantiles y el trabajo que se desarrolla en distintos municipios.
El basquetbol poblano también está haciendo ruido desde las categorías infantiles. El reciente campeonato conseguido por el Club Bayonnetas en el Festival Nacional de Minibasket de Orizaba, Veracruz, puso nuevamente en el mapa nacional el trabajo que se viene realizando con niñas y niños en la entidad.
Bayonnetas se quedó con el título de la categoría 2015-2016, en un torneo que reunió a 30 equipos de Veracruz, Tabasco, Morelos, Tamaulipas, Tlaxcala, Ciudad de México, Oaxaca, Guerrero, Durango, Nuevo León, Michoacán, Hidalgo, Jalisco, Baja California y Sonora.
La conquista poblana adquiere relevancia por el nivel de participación y por representar el resultado de un proceso que comienza desde edades muy tempranas.
Detrás de estos resultados existe una apuesta que va más allá de formar jugadores. ADEMEBA Puebla ha impulsado durante 2026 el desarrollo del Minibasket a través de Mi Sueño Olímpico, con actividades que buscan acercar el deporte a niñas y niños de diferentes municipios y, de paso, abrir espacios para la convivencia entre jugadores, entrenadores y familias.
El crecimiento de estas categorías también permite ampliar el radar para encontrar talento que no necesariamente surge en la capital.
Clubes de diferentes puntos del estado tienen así la posibilidad de competir, foguearse y mostrar jugadores que posteriormente pueden integrarse a procesos representativos de Puebla.
El basquetbol como herramienta de formación
Para Héctor García Bayón, presidente de ADEMEBA Puebla y coach de Bayonnetas, el valor del Minibasket no puede medirse únicamente en campeonatos, pues se trata de una etapa determinante para inculcar hábitos y valores.
“El Minibasket no solamente debe verse como el inicio de la formación de un jugador. Es una etapa en la que podemos contribuir a formar personas, generar hábitos, enseñar a convivir y acercar a las familias”.
La intención, explicó, es que los resultados deportivos sean una consecuencia de ese proceso y no el único objetivo. En ese sentido, el campeonato obtenido en Orizaba representa tanto un logro para Bayonnetas como una muestra de lo que puede generar el trabajo constante en las categorías infantiles.
Con más clubes involucrados y presencia de municipios fuera de la capital, el Minibasket poblano busca seguir creciendo desde abajo. El reto ahora será convertir esos primeros triunfos nacionales en una plataforma para que más niñas y niños encuentren en el basquetbol una oportunidad de desarrollo deportivo y personal.