Lobos Puebla reacciona ante Dorados; empareja su marca en LNBP
Los Lobos Puebla resistieron la reacción de Chihuahua y se quedaron con un sufrido triunfo de 74-71 en el gimnasio Miguel Hidalgo para colocar su récord en cuatro victorias y cuatro derrotas.
Los Lobos Puebla encontraron en la defensa, el juego interior y la sangre fría en los minutos finales los argumentos para quedarse con una victoria de esas que pesan en una temporada.
La manada derrotó 74-71 a los Dorados de Chihuahua en el gimnasio Miguel Hidalgo, en un encuentro que tuvo cambios constantes de dominio y terminó por resolverse en favor de los poblanos, que con este resultado colocaron su marca en cuatro triunfos y cuatro descalabros.
Fue un partido de contrastes para los dirigidos por Francisco “Paco” Olmos. Los Lobos llegaron a tener el control del encuentro durante buena parte de la primera mitad, pero Chihuahua respondió con fuerza después del descanso y convirtió el duelo en un auténtico pulso hasta los últimos segundos.
La manada toma ventaja
El comienzo fue alentador para los locales. Lobos salió con intensidad, movió el balón y encontró espacios para atacar la pintura, mientras que del otro lado la defensa consiguió contener a unos Dorados que tardaron en encontrar su ritmo ofensivo.
El primer cuarto terminó 23-18 para Puebla, una diferencia corta pero suficiente para marcar la pauta de un encuentro que desde entonces prometía ser cerrado.
La manada mantuvo el paso durante el segundo periodo. Sin despegarse demasiado, los poblanos aprovecharon sus oportunidades desde la línea de tiros libres y encontraron producción repartida entre sus principales hombres. Al descanso, Lobos tenía una ventaja de 44-32, doce puntos que parecían darle margen para afrontar la segunda mitad.
Shaquille Johnson encabezó la ofensiva con autoridad. El guardia terminó como máximo anotador de los poblanos con 18 unidades, además de colaborar con cuatro asistencias y siete faltas recibidas, en una noche donde constantemente buscó generar peligro.
Pero si Johnson fue importante en la conducción ofensiva, Michael Myers Jr. se convirtió en una de las piezas fundamentales para sostener a la manada. El poste terminó con 15 puntos, nueve rebotes y tres asistencias, además de seis rebotes ofensivos, una cifra que refleja su presencia bajo los tableros.
Dorados respondió
La historia cambió por completo después del descanso. Chihuahua salió con otra cara y convirtió el tercer periodo en su mejor momento del partido. Los Dorados apretaron defensivamente, aprovecharon los errores de los locales y comenzaron a recortar una desventaja que parecía cómoda.
El tercer cuarto terminó 27-11 para Chihuahua y, de un momento a otro, los doce puntos de ventaja con los que Lobos se fue al descanso se habían esfumado.
El marcador llegó al último periodo con los Dorados arriba 59-55, después de una remontada que puso al gimnasio Miguel Hidalgo en tensión y obligó a la manada a responder si quería evitar que el esfuerzo de la primera mitad terminara en nada.
Ahí apareció el carácter de Puebla. El cierre fue de Lobos. Con el partido convertido en un intercambio de golpes, Lobos recuperó la iniciativa durante el cuarto periodo. Ya no había margen para errores y cada posesión adquirió un valor enorme.
Tyran de Lattin-Audier tuvo una actuación importante en ambos lados de la duela, con nueve puntos, seis rebotes, una asistencia y un bloqueo, mientras que Adrío Bailey aportó diez unidades y Eugenio Luzcano sumó cinco puntos, tres rebotes y una asistencia. Puebla volvió a encontrar respuestas ofensivas y, sobre todo, consiguió frenar el envión que Chihuahua había construido en el tercer periodo.
Los Dorados tuvieron en Ardarryl Clay Jr. a su principal referente. El jugador terminó con 21 puntos, tres rebotes y tres asistencias, pero la producción del estadounidense no fue suficiente para cambiar el desenlace.
Joseph Avila Jr. también aportó nueve puntos y 12 rebotes, aunque la defensa poblana logró contener al conjunto visitante en los instantes decisivos. La diferencia final fue de apenas tres puntos, 74-71, reflejo de un partido que se decidió en los pequeños detalles.
Lobos terminó con 40 rebotes contra 33 de Chihuahua y consiguió 17 puntos desde la banca. Además, convirtió 22 de sus 31 tiros libres, para un 70.97 por ciento desde la línea. La estadística más importante, sin embargo, quedó en el marcador: 74-71.
Con la victoria, la manada colocó su registro en 4-4 y recuperó terreno después de un arranque equilibrado en la temporada. Más que una victoria cómoda, fue un triunfo de resistencia, de esos que pueden terminar teniendo un valor especial cuando llegue el momento de hacer cuentas.
Historia todavía no termina
Este domingo, nuevamente a las 17:00 horas, Lobos Puebla recibirá a Dorados de Chihuahua en el gimnasio Miguel Hidalgo para disputar el segundo encuentro de la serie. La manada buscará repetir la dosis y convertir el fin de semana en una barrida que le permita seguir escalando posiciones.
Después de domar a los Dorados en un cierre de alarido, los Lobos saben que tienen otra oportunidad frente a su gente para demostrar que están encontrando su mejor versión.