Pericos gana primero en Veracruz; sigue en línea de calificación
Con una sólida salida de Vladimir Gutiérrez, guiados por Cristhian Adames y Lorenzo Cedrola a la ofensiva, los Pericos de Puebla vencieron 3-2 al Águila de Veracruz en el primero de la serie.
Los Pericos de Puebla (37-40) no le dejaron su destino a terceros y lograron la victoria tintos en sangre por 3-2 ante el Águila de Veracruz (37-41), a los que superaron momentáneamente en la carrera por el cuarto lugar del standing de la zona sur.
Los Pericos jugaron “como locales” en el parque Beto Ávila de Veracruz. 8 mil 200 aficionados presentes en el Nido del Águila, pero la voz que se escuchó fue la de los pájaros parlanchines que parlaron altisonante con el coro de su nutrida porra.
El Puebla se mantiene en línea de calificación y el Veracruz se metió en un tobogán de cinco derrotas consecutivas.
Samar Leyva abrió la tercera entrada con su decimoprimer doblete de la temporada, una excelente pieza de bateo que acabó al pie de la barda del jardín central. El intermediarista del Puebla avanzó a la antesala gracias al octavo toque de sacrificio exitoso del receptor Daniel Mercado.
Leyva timbró la de la quiniela con sencillo al jardín central de Lorenzo Cedrola, el venezolano le sacó ocho picheos al abridor del Águila antes de partir la gema en dos y mandar al plato la primera de los emplumados poblanos ante el beneplácito de la parcialidad verde presente en Veracruz. La “hormiga atómica” firmó una jornada de tres indiscutibles.
A pesar de tomar la ventaja, el ataque le salió baratísimo a Connor Curlis, otra vez falló el bateo oportuno y los Pericos no fueron contundentes. El picheo del Águila bajó la cortina y no recibió más castigo hasta la sexta entrada.
Cristhian Adames conectó su noveno jonrón del año para el 2-0 en la pizarra. Un cañonazo que venció la barda del jardín izquierdo y levantó de sus asientos a los aficionados poblanos que cobijaron a los Pericos en el puerto de Veracruz.
Los pájaros verdes agregaron una más en la octava con sencillo productor al jardín derecho de Juan Santana para remolcar a Cristhian Adames con el 3-0.
El drama del picheo
En el puerto de Veracruz los lanzadores malos parecen regulares, los regulares buenos y los buenos superestrellas. Para una muestra, el duelo monticular en el primero de la serie crucial entre emplumados poblanos y jarochos.
Connor Curlis y Vladimir Gutiérrez se trenzaron en una pelea de perros desde el cerrito. El abridor del Águila permitió dos carreras en seis entradas completas de labor, y el del Puebla se sublimó con siete sólidos capítulos en los que ponchó a siete y había maniatado al lineup del Águila en tres imparables y el mismo número de pasaportes, para dejarles en la frente senda blanqueada.
Sin embargo, Héctor Estrada y compañía en la caseta emplumada, le han perdido la confianza a su impresentable bullpen y estiraron la liga mucho, demasiado, con su abridor.
El alto mando de la parvada mantuvo en la loma de las responsabilidades al lanzador cubano, que llegó sin gasolina al octavo episodio en el que no pudo retirar un solo tercio y fue castigado con panorámico jonrón de dos carreras de Sócrates Brito, que remolcó a Herlis Rodríguez para colocar el juego en la delgada línea 3-2.
Con drama, como un auténtico juego de postemporada, el relevo se fajó y colgó las dos últimas argollas para el triunfo toral del equipo esmeralda.