Tigres Quintana Roo castigan mala defensa pitcheo de Pericos
Los Tigres vencieron 8-2 a los Pericos en el segundo juego de la serie aprovechando una noche de errores defensivos y un relevo descontrolado. Este jueves se definirá el compromiso en el Hermanos Serdán.
La Parvada Verde volvió a tropezar con los mismos fantasmas que le han perseguido en algunos de sus descalabros de la campaña: errores defensivos, un bullpen inconsistente y poca capacidad para contener el daño rival en los innings intermedios y finales.
Los Tigres de Quintana Roo no desaprovecharon los regalos y terminaron inclinando la balanza con un contundente 8-2 para emparejar la serie a un triunfo por bando en el estadio Hermanos Serdán.
Aunque Antonio Santos no tuvo una apertura desastrosa, otra vez salió sin respaldo suficiente y continúa atorado sin poder conseguir su primer triunfo del año.
El derecho emplumado sufrió desde temprano ante una ofensiva felina que encontró huecos, batazos oportunos y también demasiadas facilidades de la defensiva poblana.
Los Tigres pegaron primero desde la segunda entrada. Troy Viola abrió el daño con un cuadrangular de dos carreras por el jardín izquierdo llevándose por delante a Phillip Ervin para el 2-0.
Poco después, Miles Simington castigó nuevamente con un triple productor hacia el derecho, anotando Carlos Castro para aumentar la ventaja visitante a 3-0.
Los Pericos intentaron reaccionar en el cierre del tercer episodio cuando Lorenzo Cedrola produjo la primera carrera poblana con elevado de sacrificio al central, permitiendo timbrar a Michael De La Cruz. Más adelante, en la quinta baja, Herlis Rodríguez acercó a los verdes con sencillo productor que envió al plato a Samar Leyva para colocar momentáneamente el juego 3-2.
Sin embargo, ahí comenzó a derrumbarse el pitcheo poblano.
Troy Viola volvió a hacerse presente en la sexta alta con su segundo cuadrangular de la noche, otra vez encontrando libertad para depositar la pelota detrás de la barda del izquierdo y poner el encuentro 4-2. Después vino el castigo sobre el bullpen emplumado, incapaz de detener la ofensiva quintanarroense.
En la séptima entrada, J.J. Matijevic disparó doble productor al izquierdo para enviar al plato a Diosbel Arias y aumentar la ventaja a 5-2. Un inning después llegaron más problemas para el relevo y para una defensa poblana que lució errática en momentos determinantes.
Manuel Boscan conectó sencillo productor al derecho para remolcar a Dante Leach y colocar el 6-2. Después, ya con los Pericos completamente desfondados, Cristopher Gastelum encontró otro batazo oportuno hacia el jardín derecho; en la jugada anotaron Phillip Ervin y el propio Boscan, mientras Troy Viola fue puesto out intentando alcanzar la antesala. El daño ya estaba hecho y los Tigres colocaban un lapidario 8-2.
La defensa vuelve a quedar bajo la lupa
Más allá del resultado, el partido dejó nuevamente cuestionamientos defensivos para los Pericos. La segunda base fue constantemente atacada por los Tigres y varias de las jugadas terminaron convirtiéndose en carreras o en avances importantes para la ofensiva visitante.
En ese contexto, no luce descabellado pensar en una modificación defensiva para el tercero de la serie. Miguel Guzmán, además de aportar con el madero, ofrece mayores garantías defensivas en los jardines, mientras que Luis Castro “El Soldado” atraviesa un extraordinario momento ofensivo que podría mantenerse desde el puesto de bateador designado, una fórmula que ayudaría a fortalecer la defensiva sin sacrificar producción ofensiva.
Porque si algo quedó claro este miércoles en el Hermanos Serdán, es que el bateo por sí solo no siempre alcanzará para sostener partidos cuando el bullpen se desmorona y la defensiva concede demasiadas libertades.
Ahora, con la serie empatada, los Pericos y los Tigres se jugarán este jueves el desempate del compromiso en Puebla, en un duelo donde los emplumados necesitan urgentemente recuperar solidez desde el montículo y orden en el terreno si quieren quedarse con la serie ante su afición.