Homeruns de Pasquantino sentencian el fracaso de México
La novena mexicana sufrió una derrota contundente de 9-1 ante Italia en Houston. Vinnie Pasquantino castigó con tres cuadrangulares y encabezó una ofensiva que expuso las carencias del equipo dirigido por Benjamín Gil.
El globo tricolor del beisbol se infló demasiado pronto en Houston y terminó por poncharse de manera estrepitosa.
La Selección Mexicana quedó eliminada del Clásico Mundial de Beisbol tras caer con claridad 9-1 frente a Italia, en una noche donde la ofensiva europea —encabezada por Vinnie Pasquantino, autor de tres cuadrangulares— exhibió sin contemplaciones a un equipo mexicano que nunca encontró respuestas ni en la loma con Javier Assad que cargó con la derrota ni con el madero.
El escenario comenzó incluso con una ilusión temprana. Javier Assad abrió el encuentro con autoridad en la primera entrada, retirando a los tres bateadores italianos por la vía del ponche. Sam Antonacci, Jakob Marsee y Jon Berti se fueron dominados, lo que parecía marcar el tono de un inicio sólido para el picheo mexicano.
México respondió en la parte baja del mismo inning. Jonathan Aranda conectó un doble profundo al jardín izquierdo que encendió la amenaza tricolor, pero la ofensiva volvió a mostrar su principal problema del torneo: incapacidad para producir en los momentos clave. El ataque se diluyó y la pizarra permaneció intacta. Italia, en cambio, no perdonó.
El despertar de Pasquantino
La segunda entrada abrió la puerta del desastre. Vinnie Pasquantino castigó a Assad con un batazo elevado que apenas superó la barda del jardín derecho. Jarren Durán intentó alcanzarlo con un lance espectacular, pero la pelota terminó del otro lado para el 1-0 que adelantó a los europeos.
El golpe apenas era el inicio. En la cuarta entrada Jon Berti amplió la ventaja con un cuadrangular solitario al jardín central-izquierdo para el 2-0, y a partir de ese momento el encuentro se inclinó definitivamente hacia el lado italiano.
Un squeeze play de Dante Nori empujó otra carrera y poco después Jakob Marsee conectó sencillo productor de dos más para colocar el 5-0 a la mitad del encuentro en Houston.
La pizarra no sólo reflejaba la diferencia del juego. También confirmaba una consecuencia inmediata del resultado: Estados Unidos aseguraba su lugar en los cuartos de final, mientras México comenzaba a despedirse del torneo.
Noche perfecta del primera base
Si algo definió el partido fue la noche extraordinaria de Pasquantino. El inicialista volvió a aparecer en la sexta entrada con su segundo jonrón de la noche, otro batazo profundo que aumentó la ventaja italiana a 6-0 y acercó a su selección al primer lugar del Grupo B.
México intentó reaccionar, pero el panorama se volvió aún más oscuro en la séptima. Jon Berti conectó sencillo al central que permitió anotar a Sam Antonacci, en una jugada agravada por un error defensivo de Alek Thomas, para el 7-0.
La oportunidad desperdiciada
La única ventana real de reacción mexicana llegó en la parte baja de ese mismo episodio. El bullpen italiano lucía vulnerable y México llenó las bases sin outs, un escenario perfecto para iniciar la remontada.
Sin embargo, la ofensiva volvió a tropezar con su propio fantasma: apenas una carrera cruzó el plato, mientras dos corredores quedaron en posición de anotar. Fue el último intento serio de la novena nacional.
El golpe final
Italia todavía tenía reservada una escena más para su figura de la noche. En la octava entrada Pasquantino volvió a volarse la barda, firmando su tercer cuadrangular del juego y colocando el 8-1, una exhibición individual que terminó por sepultar cualquier esperanza mexicana.
La ofensiva europea añadió todavía una carrera más cuando Andrew Fischer conectó doble productor que permitió anotar a Zach Dezenzo, sellando el 9-1 definitivo. México se quedó sin respuesta, sin reacción y finalmente sin torneo.
Un final amargo para la novena mexicana
La derrota significó el cierre prematuro de la participación mexicana en el Clásico Mundial de Beisbol, muy lejos del recuerdo reciente que había elevado las expectativas.
En 2023, México firmó su actuación más brillante al llegar hasta las semifinales, donde cayó dramáticamente ante Japón por 6-5 tras eliminar previamente a Puerto Rico en cuartos de final.
En las primeras ediciones del torneo, 2006 y 2009, la novena nacional alcanzó la segunda ronda, mientras que 2013 y 2017 terminaron con eliminaciones tempranas en fase de grupos. La caída en Houston vuelve a colocar al equipo en un escenario de frustración.
Mientras Italia avanzó a los cuartos de final para enfrentar a Puerto Rico, y Estados Unidos se medirá con Canadá, México regresará a casa con más preguntas que respuestas.
Porque el equipo que hace tres años estuvo a un paso del campeonato del mundo, esta vez terminó apagado, superado y con un duro fracaso en el Clásico Mundial de Beisbol, que a su vez, lo margina de competir por un lugar en los Juegos Olímpicos de 2028.