El Nuevo Clásico de la LMB: Pericos y Diablos chocan por decimotercera vez en playoffs
El destino volvió a colocar frente a frente a los Pericos de Puebla y a los Diablos Rojos del México en la fiesta grande del beisbol mexicano. El México busca mantener su hegemonía y los emplumados quieren revancha de las dos últimas temporadas.
Por decimotercera ocasión en la historia y por quinta temporada consecutiva, los Pericos de Puebla y los Diablos Rojos del México cruzan su camino en el marco de los playoffs de la Liga Mexicana de Beisbol.
La máxima rivalidad del beisbol moderno se ha convertido en el clásico de agosto. Solamente la otrora Guerra Civil (Diablos vs. Tigres) y en la Zona Norte el enfrentamiento Sultanes de Monterrey vs. Saraperos de Saltillo, se han repetido más veces en postemporada que la serie entre Puebla y México, o como fue bautizada en la capital del país: el Clásico de la Calzada Zaragoza.
A pesar del dominio histórico de los Diablos en enfrentamientos directos y en el palmarés de cada organización en la liga, los encuentros entre poblanos y capitalinos suelen ser duelos muy cerrados, con drama y pasión en las tribunas de los estadios.
El primer choque
La rivalidad entre Puebla y la ciudad de México en el beisbol surgió a la par de la liga en 1925, cuando el Club México y el 74 Regimiento de Puebla disputaron la primera final de la LMB. La novena poblana se coronó como el primer campeón al vencer en la serie final a la novena capitalina tras empatar ambos equipos el primer lugar del rol regular con récord de 10-4.
El primer juego de la final se disputó el 15 de noviembre de 1925 en el parque Franco Inglés de la capital, siendo la única victoria para el Club México. El equipo militar de Puebla ganó los siguientes tres juegos y se impuso en la serie extra para adjudicarse el título inaugural del circuito veraniego.
Aunque aún no eran “Diablos Rojos” ni “Pericos”, esa fue el primer compromiso entre un equipo de la Angelópolis y uno de la capital en una serie corta con implicaciones por el título.
Los orígenes de la rivalidad
En 1940 se enfrentaron por primera vez en la Liga Mexicana de Beisbol el México y el Puebla. Todavía no estaban bautizados con su nombre de batalla actual, pero ya eran los equipos que darían paso a aquellos motes de gran tradición.
Los Rojos del México fueron fundados en ese 1949 por Ernesto Carmana, que también fue mánager, y Salvador Lutteroth. Por su parte, el Puebla era propiedad del empresario andaluz don Castor Montoto, que inscribió desde 1938 al equipo de la Angelópolis en la LMB, pero la dejó para unirse a la Liga Cismática de los campeones Cafeteros de Córdoba con Lázaro Penagos al frente.
De regreso a la LMB, el Puebla paró grandes equipos con figuras de mucho renombre como Adolfo Luque de mánager y otros nombres que serían legendarios como el de Roberto “Beto” Ávila, que logró el Novato del Año en 1943.
En esos años comenzaron los primeros agarrones entre Diablos y Pericos, empero, fue una década aciaga en materia de títulos para ambas novenas, que tuvieron como némesis a dos equipos: los Azules de Veracruz de Jorge Pasquel y los Industriales de Monterrey.
La era de los playoffs
Ya consolidados como Diablos y Pericos, ambos equipos protagonizaron desde los sesenta un gran rivalidad que definió un par de campeonatos: en 1963 y 1964. La primera temporada fue para los emplumados y la segunda para la Pandilla Escarlata.
Todavía no se jugaban playoffs, el equipo campeón era aquel que lideraba el standing al finalizar la campaña. Los Pericos eran dirigidos por Antonio “Tony” Castaño y los Diablos por el “Sargento Metralla”, Tomás Herrera.
Ese fue el parteaguas de la rivalidad, que alcanzó su clímax hacia los setentas y ochentas con los duelos directos entre ambas novenas en el marco de los playoffs, sistema con el que se comenzó a definir al campeón a partir de 1970.
La llegada de Benjamín “Cananea” Reyes como mánager de los Diablos fue un factor clave. En ambas casetas había personajes icónicos de la LMB; “Cananea” con los rojos y “Tony” Castaño con los verdes.
El México y el Puebla disputaron por tres temporadas consecutivas la primera ronda de playoffs entre 1974 y 1976, siendo todas a favor de los Diablos. Quizá la más dolorosa para la causa poblana fue la derrota de 1975, luego de una temporada de ensueño la novena de la capital echó en seis juegos a los emplumados que se habían adelantado en la serie 2-0. Esa fue la última temporada de Castaño al frente de los Pericos.
Jaime Pérez Avellá compró al Puebla y le cambió el nombre de Pericos a Ángeles, pero la suerte no cambió y los Diablos volvieron a ganar en seis juegos en el Hermanos Serdán en 1976.
La revancha llegó diez años después, cuando los Ángeles Negros de Puebla barrieron con la liga para alzar el título en 1986. En su camino hacia la final, los poblanos que eran diririgidos por Rodolfo “Rudy” Sandoval, eliminaron al México en la primera ronda de la postemporada.
El coco de los Pericos
Si en el siglo XX la rivalidad arrojó resultados parejos y momentos memorables, con un ligero dominio escarlata en el clásico de la autopista, con la llegada del nuevo milenio, el México Rojo inclinó por completo la balanza a su favor.
En los albores del siglo, los emplumados y los luciferes disputaron la que probablemente ha sido la mejor serie entre sí: la primera ronda de playoffs en 2003. Los Diablos llegaban como amplios favoritos pero tuvieron que sufrir y en serio, la serie se fue al máximo de encuentros y con un regreso espectacular en el séptimo juego, eliminaron a unos tesoneros Pericos.
De aquella serie es muy recordado el lance de Daniel Fernández a un batazo de Jesús Arredondo en los extra innings, con dos en base de los Pericos. Era el juego 6 y la pelota picó en el jardín central pero el ampayer Juan de Dios López marcó out y mató lo que pudo ser un rally poblano para acabar con la serie.
En 2011 y 2018 los Diablos volvieron a eliminar a los Pericos en la primera ronda, con la serie capital en medio: la final de 2014. Aquella Serie del Rey concluyó en apenas cuatro encuentros pero en tres de esos partidos la diferencia fue de apenas una carrera y dos juegos se fueron a extra innings, incluido el desenlace con el jonrón de Juan Carlos Gamboa que apagó las luces del Foro Sol como estadio de beisbol.
La rivalidad de la década
Dicen que “no hay quinto malo” y para muestra el enfrentamiento Pericos vs. Diablos que por quinta temporada consecutiva se dará en los playoffs. En esta misma instancia (Serie de Zona) el México eliminó a la Parvada Verde en sólo cuatro encuentros tanto en 2022 como en 2025, en ambas ocasiones los emplumados llegaron como “comodín” o mejor perdedor.
En 2024, con los Pericos defendiendo su título, la Pandilla Escarlata echó en sólo cinco desafíos al Puebla, pero apenas en la primera ronda de la postemporada.
La excepción a la inercia de los últimos compromisos en playoffs fue 2023, cuando los Pericos eliminaron en seis juegos a los rojos, consumando una gran sorpresa e impulsando definitivamente esta serie como de la mayor efervescencia de actualidad en la Liga Mexicana.
La Novena Verde fue el último equipo que le ganó una serie de postemporada a los pingos, que desde entonces no han sido eliminados y van en pos del tricampeonato.
Este miércoles en la capital del país comienza a escribirse una nueva historia en el marco de la rivalidad de la década o lo que ya podríamos denominar como “El Nuevo Clásico de la LMB”.