Pericos perdió otra cerrada batalla con Diablos Rojos
La Novena Verde dejó la casa llena en las dos últimas entradas y cayó ante los Diablos Rojos, que aseguraron la serie y este domingo buscarán la barrida en el Alfredo Harp Helú.
Los Pericos de Puebla volvieron a protagonizar un auténtico adelanto de postemporada frente a los Diablos Rojos del México y por segundo día consecutivo terminaron del lado amargo de la historia frente a su acérrimo rival.
La Novena Verde cayó 5-4 en el estadio Alfredo Harp Helú después de amenazar hasta el último lanzamiento, dejando una vez más la sensación de que el resultado pudo haber sido distinto de haber aprovechado las múltiples oportunidades con corredores en posición de anotar.
Si el duelo del viernes fue un choque de poder a poder, el de este sábado no se quedó atrás. Cada pitcheo se disputó con intensidad, cada carrera fue celebrada con pasión y ambos equipos volvieron a demostrar porqué son considerados los principales candidatos de la Zona Sur.
Los Diablos aseguraron la serie, extendieron a 12 su racha de victorias consecutivas y este domingo buscarán completar la barrida para cobrar revancha de la limpia que los emplumados les propinaron en mayo pasado en el parque Hermanos Serdán.
Un juego de oportunidades perdidas
Los escarlatas inauguraron la pizarra en la segunda entrada con el cuadrangular solitario de Carlos Pérez frente a Antonio Santos, empero, los Pericos comenzaron desde temprano a poner presión sobre Trevor Bauer.
La ofensiva poblana amenazó con fuerza en la cuarta y quinta entradas, colocando hombres en posición de anotar, pero el experimentado derecho salió adelante con ponches en los momentos de mayor apremio.
Esas oportunidades desperdiciadas terminaron pesando cuando Diablos aprovechó un error defensivo en la parte baja del quinto episodio para fabricar un rally de tres carreras que amplió la diferencia a 4-0 gracias al triple de Carlos Sepúlveda y al doble productor de Robinson Canó.
Puebla nunca dejó de pelear
Lejos de desmoronarse, la Parvada Verde respondió de inmediato. Luis Castro remolcó la primera carrera en el sexto capítulo y en la séptima entrada apareció Samar Leyva con un panorámico cuadrangular de dos anotaciones que también impulsó a David Rodríguez para colocar la pizarra 4-3.
El batazo de Leyva cambió por completo la dinámica del encuentro e incluso obligó a Trevor Bauer a abandonar el juego antes de terminar la séptima entrada, prueba de que los Pericos lograron hacer ver vulnerable al ex ligamayorista después de varias entradas de dominio.
Los emplumados continuaron presionando en el octavo episodio al llenar nuevamente las bases, obligando a los Diablos a mover su bullpen. Aunque el ataque no produjo carreras, quedó claro que la ofensiva poblana había encontrado la forma de complicar a uno de los mejores cuerpos de relevistas de la liga.
Drama hasta el último lanzamiento
Los Diablos consiguieron un valioso seguro en la parte baja de la octava con el sencillo productor de Juan Carlos Gamboa para recuperar dos carreras de ventaja y colocar el 5-3.
Sin embargo, los Pericos no dejaron de pelear. En la novena entrada Lorenzo Cedrola acercó nuevamente al Puebla con un imparable productor para el 5-4 y, por segundo inning consecutivo, los emplumados llenaron las bases.
Incluso el histórico cerrador Tomohiro Anraku sufrió para sacar los últimos outs y también fue exigido por la ofensiva verde, aunque finalmente logró preservar la victoria al ponchar a Miguel Guzmán con la casa llena.
La serie ha confirmado que cuando los Pericos y el México se encuentran, el beisbol adquiere otro ritmo. Son partidos que se viven con intensidad de principio a fin y que dejan la impresión de estar viendo una eliminatoria de septiembre.
Todo apunta a que ambas novenas volverán a cruzar caminos en los playoffs, donde muy probablemente terminarán de dirimir una rivalidad que, hasta ahora, ha regalado dos auténticas batallas en la ciudad de México.