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Diablos Rojos extiende su agonía; Pericos va por la serie este lunes

Una salida desastrosa de Emilio Vargas condenó a los Pericos en el cuarto juego de la serie ante los Diablos Rojos del México que se niegan a morir. Esta noche es el quinto en el Hermanos Serdán.

David
David Badillo

Actualizado: 24 AGO 2026 - 0:05

Diablos Rojos extiende su agonía; Pericos va por la serie este lunes
Foto: Cortesía

El pitcheo poblano había maniatado al México durante los tres primeros encuentros de la serie, los tres brazos estelares en la rotación abridora de la Novena Verde lucieron y fueron complementados por los caballos del bullpen para tomar una cómoda ventaja de 3-0 en el compromiso, mismo que sigue en comando de la Parvada Verde, empero, llegó el puesto acéfalo del cuarto abridor y lo que comenzó como una jornada de ensueño se complicó de inmediato.

Para dimensionar lo ocurrido ayer en la Angelópolis, los pingos habían conectado 22 hits en toda la serie pero en el cuarto juego del compromiso, se desataron con 21 imparables.

El dominicano Emilio Vargas fue castigado por la artillería roja con cinco carreras para cargar con la derrota en su primera apertura en los playoffs. El derecho llevaba dos semanas sin lanzar luego de sus salidas nada afortunadas en la recta final de una temporada a la que llegó como refuerzo a los emplumados.

En la serie ante Campeche no vio acción porque dos juegos postergados por la lluvia acomodaron la rotación para que Ramón Orantes echara mano sólo de sus tres abridores estelares en ese compromiso. 

Su presentación en el cerrito del Hermanos Serdán en el marco de la fiesta grande no pudo ser peor. Al primer envío Franklin Barreto conectó hit al derecho y avanzó a la intermedia con toque de sacrificio del campeón bateador Carlos Sepúlveda. El dominicano salió indemne y colgó el cero en la primera entrada dominando a Robinson Canó con rola a la inicial y elevado al central de Jon Singlenton.

Los Pericos le cayeron temprano a Justin Courtney. El abridor estadounidense de los Diablos retiró rápido los dos primeros outs pero Christian Adames y José Rondón se fueron para la calle con jonrones espalda con espalda al derecho y al izquierdo de manera respectiva.

Esos vuelacercas parecía que eran el inicio del final para el México, con el momento de la serie completamente a favor de los locales y el Nido Verde haciendo erupción, la historia hasta ahí era de un solo lado.

Con la ventaja en el juego, Emilio Vargas ponchó a Ornelas para comenzar la segunda entrada, pero Orlando Arcia se embasó con infield hit por el rumbo de la antesala merced a un batazo que dio un bound alto y murió al caer en la grama interna del cuadro. Adames se quedó con la esférica en la mano y el corazón en los huesos. Nadie imaginó que ese sería el giro en la trama del cuarto juego.

Con la amenaza en la intermedia luego de un robo de base por parte de Arcia, Vargas dominó a Ramón Flores con línea que salió a las manos de Samar Leyva para el segundo out que parecía contener el ataque.

Sencillos consecutivos de Mejía, Gamboa, Barreto y Sepúlveda, dinamitaron la labor del abridor de los Pericos que todavía dejó dos de herencia que terminaron anotando vía el grand slam de Jon Singlenton ya ante los envíos de Yoimer Camacho, que tampoco pudo con el paquete de la fatídica segunda entrada y toleró dos carreras a su cuenta. Ese segundo capítulo fue el derrotero del juego en el que los Diablos se metieron a la serie.

El otro rally

A la impresentable apertura de Emilio Vargas que cerró su cuenta con una entrada y dos tercios de labor, con seis hits y cinco carreras, se unió el ineficiente relevo de Yoimer Camacho que sólo sacó un tercio de entrada en el que dio una base por bolas y permitió dos imparables —uno de ellos el jonrón con la casa llena de Singlenton— y dos carreras. Sin embargo, la puntilla, el ataque que condenó al Puebla y a la postre fue la diferencia en el juego, lo recibió otro de los fracasos del pitcheo verde: José Martínez.

El derecho venezolano, en algún momento considerado para abrir juegos y ser uno de los lanzadores importantes de los emplumados, fue un desastre en su relevo. Orantes lo mandó al cerrito en la tercera entrada pero no pudo sacar un solo out y recibió las cinco anotaciones que le dieron colchón al México.

Martínez fue castigado con cuatro imparables, otorgó dos pasaportes y puso su efectividad en un pavoroso 27.00 de carreras limpias admitidas.

Los Pericos sólo pueden pensar en el aquí y ahora, en acabar la serie esta noche y eliminar al México, empero, si los emplumados avanzan, es un foco de alarma la ausencia de un lanzador que pueda hacerse con ese cuarto sitio en la rotación abridora.

La pesadilla de los Diablos

Debe ser dramático para los Diablos Rojos y Lorenzo Bundy el castigo hacia sus lanzadores. Los bateadores de los Pericos han visto la pelota como sandía y han masacrado al pitcheo escarlata con la friolera de… ¡60 hits y 35 carreras!

Afortunadamente para la causa de la novena capitalina el beisbol es un deporte que se juega a ganar partidos y no con un marcador global, porque si así fuera, la situación estaría más comprometida de lo que ya está.

A pesar de la gran ventaja que tuvieron los luciferes en el juego de ayer, no pudieron respirar con tranquilidad hasta que cayó el out 27 que les da un día más de vida.

La Máquina Verde no paró de hacer carreras pero el déficit era demasiado. Desventajas de 10 y 11 carreras fueron una losa imposible a pesar de los constantes ataques del equipo de casa.

Luego de los jugosos rallys del México en la segunda y tercera entrada, vino uno más en la quinta con tres rayitas que fueron el seguro de vida para la Pandilla Escarlata. Eso fue suficiente, pero los Diablos vieron cómo les siguió colgando ceros el pitcheo de Puebla.

Luego del ataque inicial de los Pericos en la segunda, fabricaron dos más en la tercera y un racimo de tres carreras en la quinta entrada gracias a un jonrón de Henry Ramos que se llevó por delante a Christian Adames y Sergio Alcántara. En la recta final del encuentro los Pericos fueron descontando de a una en la sexta, séptima y octava, pero ya no pudieron alcanzar a su acérrimo rival en la pizarra.

Ningún lanzador de los Diablos parece tener el antídoto para contener el TNT de los verdes, que cuentan con toda una gama jugadas para construir carreras. Es cierto que los Diablos despertaron con el madero y ya están en la serie, pero el momento sigue siendo de los Pericos que han sido muy superiores y hoy buscan acabar la historia.

El Conde al montículo

El cubano Vladimir Gutiérrez será el encargado de subir a la loma de las responsabilidades esta noche a las 19 horas en el parque Hermanos Serdán. “El Conde” tendrá sobre sus hombros la encomienda de guiar a los Pericos hacia la final de la Zona Sur.

Gutiérrez se fue sin decisión en el primer juego de la serie el miércoles pasado en la capital del país. Su rival monticular sería nuevamente Ricardo Pinto, pero Lorenzo Bundy va a jalar de todos los que sean necesarios, los Pericos tienen mañana y hasta pasado mañana, el México no.

Otra opción que podría considerar Bundy es mandar a su as en la rotación, el estadounidense Trevor Bauer, con un día menos de descanso y ante la misma ofensiva que lo dinamitó por la vía de los cañonazos de Rondón en el segundo de la serie.

Por su parte, Ramón Orantes y el cuerpo técnico de los Pericos pudieron darle descanso de un día a su infalible pero trabajado bullpen. Un plus que también tendrá la Parvada sobre el México que sigue bordeando las tablas.

Sobre el autor

David Badillo
David Badillo

David Alberto Badillo es un periodista poblano con más de 15 años de experiencia. Conductor de deportes en Puebla TV de 2011 a 2020, narrador de Pericos de Puebla en 2015 y 2016. Fue Director de Comunicación de Borregos Puebla de 2019 a 2023. Actualmente es comentarista en Multimedios Canal 6, columnista en Milenio y reportero en GRADA.