“Tigre” Arellano buscará campeonato nacional FECOMBOX
El boxeador poblano Emmanuel “Tigre” Arellano visitó el programa radiofónico “Desde La GRADA”, donde habló de la dura batalla ante la báscula, del nocaut conseguido en la Arena Zenit y de los objetivos que se ha planteado para un 2026.
El boxeador poblano Emmanuel “Tigre” Arellano volvió a los micrófonos del programa radiofónico “Desde La GRADA”, espacio en el que compartió detalles de su más reciente triunfo, el sacrificio físico que implica el corte de peso previo a una pelea y los objetivos que se ha trazado para este 2026 dentro del boxeo profesional.
El pugilista reconoció que las horas previas al pesaje suelen ser uno de los momentos más difíciles en la preparación de cualquier combate, una etapa donde el cuerpo llega al límite.
“Es un momento muy complicado. Pasas por el mismísimo infierno. A veces es por indisciplina porque uno va bien con la dieta, pero se atraviesan unos taquitos o unos esquites y después viene el problema para bajar esos últimos gramos”.
Arellano explicó que en su más reciente combate vivió uno de los cortes de peso más exigentes de su carrera, al grado de sentirse completamente deshidratado.
“Los últimos 500 gramos son los más difíciles. Llegas a sentirte muy mal, ves borroso, el cuerpo te duele. Hubo momentos en que quería que me llevaran prácticamente cargando porque ya no tenía fuerzas. Son horas muy duras”.
El pugilista también habló sobre la importancia de evitar atajos peligrosos en ese proceso, como el uso de sustancias para acelerar la pérdida de peso.
“Yo nunca he usado diuréticos ni lo haría. Tengo entendido que después se vuelve más difícil bajar de manera natural y prefiero hacerlo con disciplina”.
Nocaut en la Arena Zenit
Ya dentro del ring, Arellano recordó la victoria que consiguió recientemente en la Arena Zenit, donde logró un nocaut en el segundo asalto ante Jorge Humberto Ramón.
El boxeador reconoció que en el primer round sintió la presión del público y del ambiente que se vivía en el recinto.
“Sentí la presión de la gente y del apoyo que había. Salí un poco acelerado, queriendo resolver rápido, y eso me hizo cometer algunos errores”.
Sin embargo, explicó que la intervención de su esquina fue clave para retomar el control del combate.
“Me dijeron que me calmara, que boxeara inteligente, que yo era mejor y que no tenía que soltar golpes a lo loco. Escuché a la esquina, me tranquilicé y en el segundo round llegó el nocaut”.
Mantener los pies en la tierra
Tras la pelea, el poblano recibió numerosas muestras de apoyo por parte de los aficionados, quienes se acercaron para tomarse fotografías y felicitarlo por su actuación.
Aunque el reconocimiento del público comienza a crecer, Arellano aseguró que mantiene los pies en la tierra gracias a su historia personal y al respaldo de su familia.
“Siempre trato de ser sencillo. Todo es gracias a Dios y mientras uno sea humilde, más oportunidades llegan. No tengo por qué sentirme más que nadie”.
El peleador poblano compartió además que su vida ha pasado por momentos difíciles, experiencias que hoy le ayudan a mantener la perspectiva.
“En mi pasado fui alcohólico y fui drogadicto, pero gracias a Dios hoy estoy bien. Eso me hace recordar de dónde vengo y me ayuda a mantener los pies sobre la tierra”.
Arellano destacó también el papel fundamental de su entorno familiar, que suele acompañarlo en cada una de sus peleas.
“Siempre están mi esposa, mis hijos, mi papá, mis hermanos, mis suegros. Todos se reúnen y me apoyan, y eso para mí es muy importante”.
Un 2026 con más peleas
Con una marca profesional de ocho victorias y dos derrotas, el “Tigre” Arellano ya piensa en dar el siguiente paso en su carrera dentro del boxeo mexicano.
El pugilista reveló que su equipo ya le ha hablado de la posibilidad de disputar próximamente un campeonato nacional de la FECOMBOX (Federación de Comisiones de Boxeo de la República Mexicana, aunque por ahora la prioridad es mantenerse activo.
“El sueño es ser campeón mundial, pero sabemos que hay que ir paso a paso. Ya peleé a seis rounds y lo que viene ahora son combates a ocho o hasta diez rounds”.
Para ello, el objetivo del poblano es mantenerse constantemente arriba del ring durante este año.
“Quiero estar activo, pelear más seguido. Me gustaría tener unas cinco peleas este año, más o menos una cada dos meses, para que la gente me vea y esté listo cuando llegue una oportunidad importante”.
Con esa mentalidad y el respaldo de su entorno cercano, Emmanuel “Tigre” Arellano busca consolidarse como una de las figuras emergentes del boxeo poblano y dar pasos firmes rumbo a desafíos de mayor calibre dentro del profesionalismo.