Inicia el Nacional de Beisbol Infantil en Puebla
Con 19 estados confirmados, el Nacional de Beisbol categoría 5-6 años se disputará del 15 al 22 de agosto en Puebla, donde los pequeños peloteros vivirán una experiencia enfocada en la recreación, la formación y la convivencia familiar.
El beisbol infantil está listo para convertir a Puebla en el punto de encuentro de cientos de familias procedentes de distintos estados del país. Desde hoy y hasta el 22 de agosto se llevará a cabo el Nacional de Beisbol categoría 5-6 años, una competencia que reunirá a representantes de 19 entidades y que, más allá de los resultados deportivos, tiene como principal objetivo que los pequeños disfruten sus primeros pasos dentro del llamado rey de los deportes.
Carlos Palacios, presidente de la Asociación Poblana de Beisbol, destacó en entrevista con Desde La GRADA la importancia de albergar un evento de estas características, especialmente porque se trata de una categoría en la que la recreación y la formación tienen un peso mayor que la propia competencia.
“Lo primero que quieren que haga un niño a esta edad es que disfrute, que ría, que se divierta con lo que hace, y después de ahí va de la mano la formación de los principios básicos y esenciales para un beisbol”.
La actividad comenzó formalmente desde ayer con la llegada de los equipos y continuará hoy con la junta previa y el arranque de los encuentros. Hasta el momento, 19 estados han confirmado su participación, con presencia de entidades de gran tradición en el beisbol nacional como Baja California, Sonora, Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila, Sinaloa, Nayarit, Oaxaca y Veracruz, además de Puebla.
Para Palacios, la presencia de las entidades con mayor tradición en el beisbol nacional también representa una oportunidad para que Puebla mida el trabajo que se realiza en sus categorías infantiles.
“Como se dice en el argot, la crema y nata, los caballones del beisbol están presentes. La gente del norte siempre me pregunta: ¿qué tienen ellos que nosotros no? Allá es religión, para nosotros es deporte y hobby el beisbol”.
Una experiencia diferente
El Nacional de 5-6 años cuenta con un formato particular, diseñado precisamente para que los niños tengan una participación constante y puedan comenzar a familiarizarse con los fundamentos del juego.
A diferencia del beisbol convencional, en esta categoría no existen los lanzadores infantiles. Los lanzamientos hacia los bateadores son realizados por un adulto integrante del cuerpo técnico, mientras que los pequeños se concentran en batear, correr las bases, fildear y comenzar a entender las distintas situaciones que se presentan dentro del terreno.
Además, los 10 jugadores que conforman el line up participan al bat durante cada entrada, lo que permite que todos los niños tengan oportunidad de intervenir directamente en el juego.
Otro de los elementos particulares del torneo será la pelota utilizada, una Kenko de goma que cuenta con características especiales y que forma parte de una normativa internacional para este tipo de competencias infantiles.
El objetivo, explicó Palacios, es que los niños tengan las condiciones adecuadas para comenzar a desarrollar sus habilidades sin perder de vista que se encuentran en una etapa de iniciación deportiva.
“Tenemos una pelota japonesa, llamada Kenko, que es de goma totalmente, y es una pelota con la que se juegan campeonatos mundiales, o sea que es una norma internacional”.
Porras también serán protagonistas
El espectáculo no estará únicamente dentro del terreno de juego. Debido a la corta edad de los participantes, el Nacional de 5-6 años tendrá un componente familiar especialmente importante.
Palacios resaltó que un niño de cinco o seis años difícilmente viaja solo a un torneo nacional, por lo que cada equipo representa también el desplazamiento de padres, hermanos, abuelos, tíos y demás integrantes de las familias.
“Un niño de 5 o 6 años jamás va a viajar solo. Viene el papá y la mamá, viene el abuelito, vienen los tíos y todo mundo. El núcleo familiar aquí se fortalece, la unidad familiar se da por completo”.
Ese ambiente se trasladará también a las tribunas, donde las familias suelen convertir cada partido en una auténtica fiesta. Las mamás, especialmente, participan como porristas, utilizan disfraces y preparan diferentes dinámicas para respaldar a los pequeños durante los encuentros.
“Ustedes van a ver una fiesta en las gradas, donde las mamás literalmente se ponen la camiseta y el disfraz para ser unas porristas semiprofesionales a favor de sus pequeños”.
Incluso, explicó el presidente de la Asociación Poblana de Beisbol, existen momentos dentro de los partidos en los que los niños realizan pequeños bailes que son acompañados por sus familiares desde las tribunas.
Todo forma parte de una experiencia que busca que los pequeños relacionen sus primeros años dentro del beisbol con diversión, convivencia y compañerismo.
“Es lo que yo decía al principio, recreación y formación”.
Beneficiada por la visita
La llegada de delegaciones procedentes de 19 estados representa además una oportunidad para Puebla en materia turística, particularmente por la temporada de Chiles en Nogada y por el número de acompañantes que tendrá cada equipo.
La presencia de las familias durante una semana permitirá que los visitantes conozcan diferentes atractivos del estado y generen una derrama económica en sectores como hospedaje, alimentos, transporte y entretenimiento.
Los encuentros se disputarán en los campos de la Liga Drap, ubicados en la zona de Santa Clara Ocoyucan, dentro del entorno de Lomas de Angelópolis, además del Campo de los Sueños de Cuautlancingo.
La Asociación Poblana de Beisbol difundirá a través de sus redes sociales los horarios, sedes y enfrentamientos correspondientes a cada jornada. La entrada será gratuita para quienes quieran acudir a presenciar los partidos y apoyar a los pequeños peloteros.
El torneo se extenderá hasta el sábado 22 de agosto, fecha en la que se disputarán tanto el encuentro por el tercer lugar como la gran final.
Durante una semana, Puebla será entonces escenario de una nueva generación de peloteros que apenas comienza a descubrir el beisbol, pero que ya tendrá la oportunidad de vivir una experiencia nacional acompañada por sus familias.
Y en esta categoría, más allá de quién levante el trofeo, el verdadero triunfo estará en conseguir que los niños se diviertan, aprendan y quieran volver al diamante.