GRADA Futbol

Cruz Azul baila al Puebla en la noche de Manuel Lapuente

El estadio Cuauhtémoc rindió tributo a Manuel Lapuente, ícono del futbol poblano y nacional, en una velada emotiva que terminó con triunfo cementero. El Puebla fue doblegado por la contundencia de Bogusz, Márquez y Campos.

David
David Badillo

Actualizado: 1 NOV 2025 - 9:30

Cruz Azul baila al Puebla en la noche de Manuel Lapuente
Arte: GRADA

La noche en el estadio Cuauhtémoc comenzó con nostalgia y respeto. Antes del pitazo inicial, un video proyectado en las pantallas revivió el legado de Manuel Lapuente, figura irrepetible del futbol mexicano, acompañado por los testimonios de Emilio Maurer, José Ramón Fernández, Carlos Poblete, Roberto Ruiz Esparza, Alberto García Aspe, Jaime Ordiales, Sergio Almaguer y Rogelio Cruz “El More”.

Las luces se atenuaron y el público guardó un minuto de silencio. En la cancha se desplegó una manta blanca con letras azules: “Gracias, Manolo”. Era el adiós simbólico a un técnico que forjó identidad, disciplina y gloria en Puebla.

En un gesto que arrancó aplausos desde las tribunas, los doce titulares del encuentro saltaron al campo portando una boina, emblema distintivo de Lapuente durante sus años en los banquillos.

El frío de la noche poblana, con poco más de 26 mil aficionados en las gradas, no opacó el ambiente solemne que antecedió al partido. Fue una atmósfera más cercana al recuerdo que a la competencia, aunque pronto la pelota cambió el tono.

Orden sin sorpresa

Desde el arranque, Hernán Cristante dispuso dos líneas de cinco, bien escalonadas y compactas. El Puebla apostó por el orden, sin pudor de replegarse.

Con Iván Rodríguez en el arco y un eje defensivo comandado por Nicolás Díaz y Rodrigo Pachuca, los camoteros resistieron los primeros embates azules.

Édgar Guerra y Álvaro De la Rosa buscaron trazar contragolpes por las bandas, pero la superioridad técnica de Cruz Azul en el medio campo dificultó toda salida limpia. Cristante, fiel a su estilo pragmático, mantuvo la consigna: “que no nos hagan daño antes del descanso”.

Sin embargo, Nicolás Larcamón, de regreso a Puebla como técnico rival, entendió la fórmula. Con Rodríguez, Bogusz y Fernández, el visitante comenzó a encontrar espacios.

El dominio cementero creció conforme los minutos. La posesión fue azul y la paciencia también.

El gol, el táctico

Justo al minuto 32, se rompió el cerrojo. Mateusz Bogusz culminó una jugada que fue puro trazo y toque: un taconazo del Charly Rodríguez desacomodó a la zaga camotera y el polaco definió con frialdad ante la salida de Iván Rodríguez.

El estadio, dividido entre ovaciones y resignación, reconoció la calidad de la jugada. Era el 0-1 que castigaba la pasividad del Puebla y premiaba la claridad celeste.

Tras el gol, el local intentó adelantar líneas, pero en cada búsqueda de Ricardo Marín y Emiliano Gómez murió en la presión alta de Ditta y Chiquete Orozco.

Antes del descanso, Efraín Orona probó con un disparo de media distancia que pasó apenas rozando el poste izquierdo de Mier, en la única aproximación real de los camoteros.

La calidad manda

En el complemento, Cruz Azul no aflojó. Con el marcador a favor, Larcamón pidió amplitud por los costados. Omar Campos y Toro Fernández comenzaron a multiplicarse por las bandas y al minuto 56, el visitante amplió la ventaja. Una carrera potente de Fernández rompió el equilibrio defensivo, centró atrás y Jeremy Márquez disparó desde la media luna. La pelota rebotó en un defensa poblano y terminó dentro para el letal 0-2.

El golpe fue duro, Cristante y Velázquez ajustaron con Organista más suelto y adelantaron a Marín, pero la falta de conexión con el mediocampo fue evidente.

Gómez tuvo una oportunidad al 63, pero su remate salió desviado. El Puebla careció de sorpresa y ritmo. Larcamón, por su parte, movió piezas con inteligencia: ingresó a Sepúlveda para reforzar el ataque por derecha y el efecto fue inmediato.

Al minuto 70, Sepúlveda sirvió un centro medido al segundo poste, donde Omar Campos apareció libre para empalmar de primera y sentenciar el 0-3 definitivo.

El tercer gol mató lo que quedaba de La Franja. En los minutos finales, el Puebla buscó al menos el descuento con el ingreso de Navarro y Orona más adelantados, pero el Cruz Azul controló los tiempos y cerró el duelo con serenidad.

En la fría noche de brujas, el marcador fue claro: Puebla 0–3 Cruz Azul, pero el homenaje a Lapuente trascendió los goles con el recuerdo imborrable de un equipo legendario, de un equipo que hoy luce como un milagro irrepetible para la plaza.

Sobre el autor

David Badillo
David Badillo

David Alberto Badillo es un periodista poblano con más de 15 años de experiencia. Conductor de deportes en Puebla TV de 2011 a 2020, narrador de Pericos de Puebla en 2015 y 2016. Fue Director de Comunicación de Borregos Puebla de 2019 a 2023. Actualmente es comentarista en Multimedios Canal 6, columnista en Milenio y reportero en GRADA.