Con autogol, Necaxa propina al Club Puebla séptima derrota del Apertura 2025
El equipo camotero no pudo contra el antepenúltimo lugar general cayendo con un autogol de Franco Moyano. El séptimo descalabro en nueve partidos hundiéndose en la tabla general como sotanero con apenas cuatro unidades.
Muchas ganas, pocas ideas, mismos resultados. El Club Puebla sigue sufriendo un costo muy alto por errores muy puntuales cayendo por la mínima ante Necaxa en el arranque de la Jornada 9 del Apertura 2025 manteniéndose como último lugar del torneo con apenas cuatro puntos.
Desde el Estadio Victoria, el juego arrancó fuerte donde La Franja comenzó con ganas de sorprender generando un par de centros que fueron sacados sobre la marcha por la zaga defensiva de los hidrocálidos. Con el paso de los minutos, se cumplió el pronóstico de ser un juego muy ríspido ante la necesidad de evitar una derrota.
Apostando al orden sin caer en un dinamismo sin sentido, los camoteros fueron llevando el juego a su favor con el control de la pelota soltándose en tres cuartos de la cancha con disparos de media distancia y pases largos que sin ser del todo precisos, sí causaron predicamentos entre los aficionados rojiblancos.
Juego (sorpresivamente) dinámico
Llegando a los diez minutos, tanto Necaxa, como el Club Puebla empezaron a entender la urgencia de hacer algo distinto y por ello, decidieron quitarse la presión generando un juego dinámico donde se cambiaron el esférico de banda a banda con oportunidades que no pudieron capitalizar pero daban otra sensación de partido.
Al 16’, La Franja reiteró su intención de hacer daño por la banda izquierda con dos disparos de Emiliano Gómez y Fernando Monárrez que fueron bien detenidos por el arquero necaxista Usain siendo pieza clave para mantener el juego sin goles en un duelo que empezaba a inclinarse en favor de los visitantes.
El Club Puebla estaba viviendo un gran momento en el Victoria, pues al minuto 21’, volvió a quedarse cerca de ponerse en ventaja luego de generar peligro con un poderoso remate de cabeza por parte de Franco Moyano quien entró con potencia al área pero terminó reventando el travesaño ahogando el gol de los poblanos.
Efímero dominio enfranjado
Tras varios minutos de intensidad, el juego llegó a la media hora de partido cayendo en un bache donde los dos equipos perdieron el ritmo que mostraron al inicio del encuentro. Por si faltara algo, el duelo empezó a ser accidentado por un golpe que dejó tocado a Federico Fedorco con un extenso protocolo de conmoción, una molestia de Owen González y un golpe accidental hacia Ricardo Marín.
Tratando de aprovechar la confusión, al 35’ Necaxa empezó a generar peligro con algunas aproximaciones con Pável Pérez, Tomás Badaloni y Diego De Buen, quienes traían ganas de hacer daño con el disparo de media distancia exigiendo a Julio González que mantenía el marcador sin goles.
La recta final del primer tiempo volvió a subir de nivel siendo el cuadro hidrocálido el que se quedó cerca de sorprender con una carambola de errores que no pudo aprovechar Palavecino, pues sacó un disparo que salió por un lado del arco camotero. Mientras eso sucedía, el Estadio Victoria se unía al sonoro grito de “Fuera Gago”.
Mal y de malas
En el cierre de la primera parte, y cuando parecía que nos iríamos sin goles, Necaxa encontró la ventaja de manera circunstancial al 45’ luego de aprovechar una segunda oportunidad en un tiro de esquina con un disparo potente de los locales que terminó desviando Franco Moyano para marcar el autogol en favor de los Hidrorayos.
Para el segundo tiempo, La Franja arrancó con mucha fuerza e ímpetu tratando de conseguir el gol del empate, sin embargo, su eterno problema de contundencia volvía a cobrarle factura ante sus intentos que se diluyeron con el avance de los minutos mientras los Rayos buscaron la forma de parar ese empuje.
Al 52’, los hidrocálidos se quedaron cerca de extender su ventaja con otra jugada de presión alta que tuvo un error en la salida de los camoteros, pero afortunadamente para Hernán Cristante y compañía, el cuadro local tampoco encontró la manera de hacer daño manteniendo la mínima ventaja.
Complemento para el olvido
El partido entró en el terreno esperado siendo un partido pantanoso, ríspido, peleado, con mucha garra pero muy poca idea a nivel ofensivo teniendo oportunidades por ambos lados, pero nada que realmente pudiera hacer daño llevandose minutos valiosos en un reloj que parecía de arena.
La segunda parte se desplomó por completo en cuanto a las acciones de ambos lados producto de los cambios que se hicieron -muchos de ellos, defensivos-, aunado a la postura defensiva del Necaxa y las escasas aproximaciones de La Franja dando una combinación digna para llamar a Morfeo.
El desarrollo del complemento siguió bajo esa triste tónica en la que abundaron las faltas, patadas, cortes de juego, reclamos pero muy poco fútbol donde Necaxa se defendía con los once jugadores, mientras que La Franja estaba completamente extraviada y sin claridad en el último tramo.
Mucha transpiración, poca inspiración
Con más empuje e ímpetu que nunca, La Franja dio un aviso más al arco rival al minuto 82 con dos disparos potentes siendo el segundo para Emiliano Gómez, quien no pudo aprovechar la oportunidad más clara de los camoteros apostando a la potencia sin mucha fortuna dejando escapar el empate.
En el cierre del encuentro, el Club Puebla intentó buscar de todos los modos ese gol del empate, pero simplemente no pudo hacer valer su juventud cayendo en la desesperación, con todo y que la afición del Necaxa estuvo de su lado, pues en todo momento abuchearon a su técnico.
Los seis minutos de agregado solo evidenciaron la constante de La Franja: mucho corazón con sus jóvenes, poca idea en materia ofensiva sin centros ni nulos resultados, marcando así la séptima derrota del campeonato. Con este resultado, el Club Puebla sigue hundiéndose en el último lugar general con cuatro puntos en nueve juegos.