México Sub-20 empata con Brasil en duelo de personalidad y sacrificio
México Sub-20 mostró carácter y buen futbol al empatar con Brasil. El canterano enfranjado José Rodrigo Pachuca fue clave en la zaga hasta su salida, cuando la defensa resintió su ausencia.
La Selección Mexicana Sub-20 mostró personalidad, carácter y juego dinámico en su duelo frente a Brasil, que terminó con un empate 2-2 en el marco de su debut en el mundial de Chile.
Los dirigidos por Eduardo Arce salieron sin complejos ante uno de los gigantes del futbol juvenil y, con una propuesta ofensiva y sólida en defensa, dejaron en claro que el proceso camina con bases firmes rumbo a las siguientes pruebas internacionales.
Primer tiempo: México desinhibido y atrevido
El encuentro arrancó con intensidad. Apenas al minuto 1, José Rodrigo Pachuca, defensor central del Puebla y uno de los hombres más confiables en la zaga, dio el primer aviso de seguridad con un recorte efectivo sobre el central brasileño Luighi, quien se había incorporado al ataque. Con temple, resolvió la acción y despejó a medio campo, marcando el tono de lo que sería su actuación.
México sorprendió pronto con un futbol atrevido. Al minuto 10, Gilberto Mora armó una jugada de crack: comenzó por izquierda, para luego aparecer por derecha, condujo hasta el último tercio del campo y lanzó un centro que obligó al arquero a soltar la pelota tras un remate a quemarropa; el rebote lo cazó Alexei Domínguez para empujar y marcar el 1-0.
El mismo Mora estuvo a punto de ampliar la ventaja dos minutos después, con un tiro cruzado que se fue apenas desviado. Sin embargo, Brasil respondió al 21, cuando Coutinho prendió de volea un rechace desde fuera del área, con potencia y colocación, imposible para Emmanuel Ochoa.
En medio de esa presión brasileña, llegó una de las jugadas polémicas del partido. Al minuto 18, Brasil pidió mano dentro del área de José Rodrigo Pachuca. Tras revisión en el VAR, el árbitro determinó que el movimiento había sido natural y no sancionó penalti, confirmando la correcta lectura del central mexicano.
Más tarde, al 34, Pachuca volvió a imponerse, cerrando con autoridad una contra peligrosa de Leandrinho, en una acción que evitó el mano a mano con el arquero. Además, en un par de ocasiones se proyectó para centrar, mostrando su capacidad de sumarse al ataque sin descuidar su labor defensiva.
El primer tiempo terminó con México plantado con valentía, incomodando a Brasil, generando por las bandas y con un equipo cohesionado que nunca se replegó por completo.
Segundo tiempo: del sufrimiento al empate
En la segunda parte, el ritmo se mantuvo intenso pero mucho más trabado en el primer tramo. El orden de la zaga mexicana tuvo como eje a José Rodrigo Pachuca, quien siguió anticipando y cerrando espacios. Sin embargo, al minuto 73, el técnico Eduardo Arce decidió darle descanso y mandó al campo a Bustos. Esa variante cambió el partido.
La zaga perdió solidez y apenas dos minutos después, al 75, Lughi Hanri aprovechó un error en el fildeo defensivo para poner el 2-1 a favor de Brasil. El gol evidenció lo que significaba Pachuca en el fondo: liderazgo y capacidad de anticipación.
Lejos de caerse, México buscó la igualada y lo consiguió con personalidad. Al 85, Gilberto Mora, figura indiscutible del ataque, cobró un tiro de esquina con precisión. Diego Ochoa apareció para rematar de cabeza y clavar un golazo que selló el 2-2 definitivo, con sabor a victoria por la manera en que el equipo se comportó ante la potencia sudamericana.
Pachuca: un central en madurez
El defensor del Puebla dejó una actuación para destacar. Desde el arranque impuso autoridad, supo jugar con temple las acciones de riesgo y aportó equilibrio al fondo. Su lectura de juego fue determinante para cortar avances, como una jugada de contragolpe de Leandrinho, en la que el central realizó una gran cobertura, además de mostrarse limpio en la salida de balón.
El episodio de la mano no sancionada en el primer tiempo mostró su capacidad de mantener la calma bajo presión, y mientras estuvo en el campo, Brasil apenas encontró espacios. Tras su salida, el desajuste fue evidente y derivó en el segundo gol brasileño.
Su desempeño reafirma el buen momento que vive y lo proyecta como un referente de esta generación Sub-20.
Próximo partido
El empate 2-2 ante Brasil deja un balance positivo para México, que se confirma como un equipo competitivo en la categoría y capaz de responder en escenarios de exigencia máxima.
La próxima cita será el miércoles 1 de octubre a las 14:00 horas del centro de México frente a España, duelo que servirá como una nueva medida para saber hasta dónde puede llegar este grupo.