Sergio Bueno se mantiene en el radar del Club Puebla
Informe GRADA: a raíz de su trabajo con Mazatlán FC, el técnico mexicano se mantiene como una de las opciones para que Grupo Azteca le confíe el proyecto de una Franja en depresión.
Mientras que el Club Puebla se mantiene en el proceso de contratar directo técnico tras la no renovación de Albert Espigares, fuentes al interior de la organización de Grupo Salinas confirmaron a GRADA que el nombre de Sergio Bueno no ha sido descartado tras su último trabajo en el hoy extinto Mazatlán FC.
Nacido en Colima y con 63 años, Bueno no es un improvisado en el futbol mexicano. Su historia con el Puebla incluso se remonta a su etapa como jugador, cuando cerró su carrera profesional defendiendo la camiseta de la Franja en la década de los noventa.
Ya como entrenador, su trayectoria es una de las más extensas entre técnicos nacionales: ha dirigido a más de una decena de clubes en el máximo circuito, entre ellos Cruz Azul, Santos Laguna, León, Querétaro, Jaguares de Chiapas, Necaxa y el propio Puebla FC.
Su paso por el conjunto poblano se dio en 2011, en un proceso breve pero significativo dentro de su carrera, en una etapa donde el equipo buscaba estabilidad deportiva y lo logró. La friolera de 22 puntos en el ya lejano Apertura 2011 sienta un precedente positivo.
Un técnico de resistencia
A lo largo de más de 20 años en los banquillos, Sergio Bueno ha construido un perfil muy particular: el del entrenador que suele llegar a escenarios adversos, con planteles limitados o en crisis, y que apuesta por el orden táctico como base de su propuesta.
No es casualidad que su carrera esté marcada por ciclos cortos —con un promedio menor a un año por equipo—, reflejo de la volatilidad propia del futbol mexicano, pero también de su constante presencia en proyectos que requieren soluciones inmediatas.
En términos futbolísticos, suele inclinarse por esquemas como el 3-4-2-1, priorizando el equilibrio defensivo y el aprovechamiento de transiciones.
Experiencia reciente y regreso al radar
Tras un periodo fuera de los reflectores del máximo circuito, Bueno regresó recientemente a la Liga MX al asumir el mando del desaparecido Mazatlán FC en 2026, luego de su etapa con el proyecto de Colima, club del que incluso fue fundador y directivo.
Ese regreso lo coloca nuevamente en el radar del futbol nacional, particularmente para equipos que buscan un perfil experimentado, conocedor del medio y con capacidad de adaptación.
Además, su historial revela que ha dirigido hasta 16 equipos distintos a lo largo de su carrera, acumulando vivencias tanto positivas como complicadas, lo que le ha permitido desarrollar una lectura amplia del futbol mexicano.
Su recorrido, equipo por equipo
La carrera de Sergio Bueno se explica también desde los números, donde se refleja su constante presencia en proyectos de alta exigencia con planteles modestos.
En su primer gran escaparate con el Celaya, comenzó a forjar su reputación con procesos de reconstrucción. Posteriormente, en el Atlas FC, acumuló experiencia en uno de los entornos más demandantes del país.
Con Santos Laguna dirigió más de medio centenar de partidos, con un rendimiento cercano al 40% de efectividad, destacando por consolidar una base competitiva.
En el León y el Necaxa en la Primera A mantuvo números similares, con balances equilibrados entre victorias y derrotas, en equipos que estuvieron cerca de lograr el ascenso.
Uno de sus ciclos más prolongados se dio con el Querétaro, donde superó los 70 encuentros dirigidos, convirtiéndose en uno de los técnicos con mayor continuidad en la historia reciente del club. Ahí logró una de sus mejores rachas de resultados, con porcentajes de puntos por partido que rondaron el 45%.
En Jaguares de Chiapas también tuvo un paso significativo, con más de 60 partidos al frente, manteniendo al equipo competitivo en torneos donde la permanencia era prioridad.
Su etapa en el Cruz Azul, aunque breve (alrededor de 20 partidos), estuvo marcada por la presión mediática y resultados irregulares, una constante en el entorno celeste de aquellos años.
En el caso del Puebla FC, dirigió poco más de una decena de encuentros, con un balance apretado que refleja el momento inestable que atravesaba la institución en ese periodo a principios de la década pasada.
Más recientemente, en su retorno con los Cañoneros del Mazatlán, volvió a asumir el rol de técnico de emergencia, con la misión de recomponer el rumbo en el corto plazo.
En términos globales, Sergio Bueno supera los 500 partidos dirigidos como entrenador profesional, con un balance de más derrotas que empates y victorias.
Victorias: 32%
Empates: 30%
Derrotas: 38%
Unos números que, más allá de lo frío del porcentaje, deben leerse bajo el contexto de los equipos que ha dirigido: en su mayoría, planteles con limitaciones o en situaciones de urgencia.
¿Encaje en el Puebla?
La posible llegada de Sergio Bueno al Puebla sería una decisión pragmática: un técnico que conoce la institución, que entiende la presión de resultados, se entiende con la cúpula de TV Azteca y que ha trabajado en contextos similares al que hoy vive el club.
Su perfil encaja en la lógica de reconstrucción, aunque también abre el debate sobre si el equipo requiere continuidad a largo plazo o soluciones inmediatas.
En ese dilema, el nombre de Bueno emerge como una opción que, sin estridencias, ofrece algo cada vez más escaso en los banquillos: experiencia pura.