Emiliano Gómez, a exámenes médicos de llegar a Tigres
Informe GRADA: Puebla y Tigres alcanzaron un acuerdo de última hora por el delantero uruguayo. Emiliano Gómez presentará exámenes médicos antes de firmar con los felinos y dejar a La Franja sin el futbolista más determinante de su plantel.
La salida de Emiliano Gómez del Club Puebla está prácticamente consumada.
De acuerdo con información obtenida por GRADA, durante las últimas horas de este martes, Puebla y Tigres alcanzaron un acuerdo por el traspaso del atacante uruguayo, por lo que el futbolista únicamente deberá cumplir con los exámenes médicos y la firma de su contrato para convertirse oficialmente en nuevo jugador del conjunto regiomontano.
La negociación se destrabó sobre el cierre del mercado de registros de la Liga MX y coloca al delantero de 24 años a un paso de abandonar la institución enfranjada. Salvo un imprevisto en la revisión médica o en la formalización de la documentación, Emiliano Gómez dejará de vestir la camiseta del Puebla en las próximas horas.
Para La Franja, sin embargo, el asunto va mucho más allá de una venta importante desde el punto de vista económico. La partida de Gómez representa perder, en pleno desarrollo del Apertura 2026, al futbolista que más diferencia marcaba dentro del plantel y sobre el que descansaba buena parte del funcionamiento ofensivo del equipo dirigido por Gerardo Espinoza.
Los números ayudan a dimensionar lo que está en juego.
Durante la temporada 2025-2026, Gómez disputó 33 partidos con el Puebla y registró ocho goles y cinco asistencias, participando directamente en 13 anotaciones. En el Apertura 2025, además, fue el máximo goleador camotero con seis tantos en 16 apariciones.
El uruguayo también aparece como el jugador más valioso del plantel poblano en la valoración de mercado, por encima del resto de los futbolistas de La Franja.
El costo de perderlo
La operación representa un ingreso importante para las finanzas del club, pero el verdadero costo comenzará a sentirse sobre la cancha, donde Gerardo Espinoza perderá al futbolista que mejor resolvía los problemas ofensivos del equipo.
Si la operación llega a buen puerto tras los exámenes médicos, el verdadero costo será en la cancha. Gerardo Espinoza ha encontrado en Gómez a un jugador capaz de aparecer como mediapunta, extremo o delantero, pero sobre todo a un elemento con capacidad para producir goles en un equipo que no se caracteriza precisamente por tener una abundancia de recursos ofensivos.
Su baja obligaría al cuerpo técnico a modificar nuevamente el funcionamiento del ataque y, sobre todo, a encontrar una respuesta inmediata en un mercado que está prácticamente por cerrarse y con otras ausencias en el eje del ataque a causa de las lesiones.
El escenario se vuelve todavía más delicado porque Gómez tampoco atraviesa un momento físico ideal. Aunque actualmente entrena con el grupo, la información obtenida apunta a que todavía se encuentra en recuperación y realizando terapia física. No estaría al cien por ciento, una situación que incluso podría poner en duda su participación en el próximo compromiso de La Franja este viernes en Aguascalientes ante el Necaxa.
Por ello, los exámenes médicos tendrán una relevancia determinante. Aunque Gómez ya trabaja con el grupo y continúa con su proceso de recuperación, será la revisión física la que marque el último paso antes de estampar su firma como nuevo futbolista de Tigres.
Relación puede pesar en la negociación
La buena relación entre Tigres y la estructura que rodea al Puebla tampoco fue un detalle menor para que la negociación llegara a buen puerto.
Ya existen antecedentes de operaciones entre ambos clubes, como el intercambio que llevó a Luis Quiñones a La Franja, merced a la cercanía derivada de los derechos de transmisión que posee TV Azteca con el club de la Autónoma de Nuevo León.
Para la directiva enfranjada, la venta del uruguayo será un buen negocio. Sin embargo, el problema llegará después para Gerardo Espinoza y su cuerpo técnico, que perderá al jugador más determinante de su plantel sin margen para encontrar un reemplazo de su mismo peso.
Aunque eso, como tantas veces se ha visto con esta directiva, no es la prioridad.