La Franja rescata un punto con un golazo de Armenta
Los Camoteros igualaron 1-1 ante el León con un gol de bandera de Eduardo Armenta y se mantienen en la pelea por la clasificación, aunque siguen caminando sobre el filo de sus posibilidades.
El Puebla se encontró con esa mezcla de pundonor y fortuna que tantas veces resulta necesaria en un torneo tan apretado. La Franja rescató un punto ante el León con un 1-1 que durante buena parte de la noche pareció más cerca de convertirse en derrota que en empate, pero que terminó teniendo un sabor agradable gracias a un golazo de Eduardo Armenta y a los postes que evitaron que La Fiera liquidara el encuentro.
Los primeros 45 minutos fueron crueles para los Camoteros. El Puebla tuvo la pelota, intentó darle circulación y buscó llevar el partido hacia el terreno que más le convenía, pero le faltó profundidad y, sobre todo, coordinación en el eje del ataque.
El equipo quería, pero no podía. El León, en cambio, tenía más parque y entendió desde el comienzo que podía hacer daño cuando el Puebla perdiera la pelota.
Así llegó el latigazo que estaba cantado. Cuando parecía que el 0-0 podía llegar al descanso, una transición rápida terminó con Ismael Díaz dentro del área para marcar el 0-1 al minuto 42 tras un gran balón de Cambindo. El golpe de calidad fue para los del Bajío y el Puebla pagó caro el desperdicio de sus oportunidades.
La Franja, además, prolongó su racha sin marcar a tres tiempos y terminó el primer capítulo con cinco fueras de juego, una muestra clara de que al frente las piezas no terminaban de encontrarse.
Las ausencias de Kevin Velasco y Eduardo Mustre se hicieron todavía más evidentes. Sin ellos, al Puebla le costó encontrar esa última conexión que transformara la posesión en peligro real.
Y como si el marcador no fuera suficiente castigo, el medio tiempo llegó acompañado de una tupida lluvia sobre el estadio Cuauhtémoc. No había sido un gran partido.
Un equipo quería, pero no podía; el otro esperaba, medía y encontraba en el contragolpe su mejor argumento.
Para la segunda parte, Gerardo Espinoza movió sus piezas y buscó darle mayor presencia al ataque. La Franja mantuvo la posesión, pero el rol del encuentro cambió poco: el Puebla tenía la pelota y el León tenía las mejores aproximaciones.
Ahí apareció también la fortuna que terminaría acompañando a los Camoteros. La Fiera tuvo el triunfo en los pies y hasta en los postes, pero no consiguió encontrar el segundo gol.
El Puebla parecía perdido, empujaba más por obligación que por claridad y todo indicaba que era cuestión de tiempo para que los visitantes liquidaran. No ocurrió.
Y entonces apareció Eduardo Armenta. Al minuto 87, cuando el Puebla necesitaba una jugada diferente, Armenta se inventó un remate de otro partido. Una volea perfecta que viajó hacia el ángulo, inalcanzable, para dejar parado al arquero leonés y convertir el 1-1. Un golazo de esos que cambian una noche… y quizá un torneo.
El empate no escondió las carencias del Puebla, pero sí premió su pundonor. La Franja siguió empujando cuando el partido parecía perdido y encontró en una genialidad individual el premio que no había conseguido construir colectivamente.
Gol fallado, gol en contra, reza el adagio. León tuvo las mejores opciones, dejó escapar el triunfo y terminó llevándose un punto que, por lo sucedido en la cancha, sabe mucho mejor para los Camoteros.
El ingreso de Heriberto Jurado volvió a dejar dudas y confirmó la poca confianza que Espinoza ha mostrado hacia el atacante. En cambio, el regreso de Eduardo Mustre representa un oasis para La Franja. El hombre gol de los Camoteros está de vuelta y podrá aportar en una cerrada recta final del torneo.
El propio Espinoza ha reconocido a lo largo del campeonato la falta de profundidad y los avatares provocados por las ausencias. Ante el León, esa realidad volvió a quedar expuesta, pero también apareció el otro lado de la moneda: la capacidad de competir, resistir y encontrar un resultado aun cuando las variantes no sobran.
El optimista puede mirar un Puebla que ha sumado en siete de sus once encuentros. El pesimista verá un equipo con apenas cuatro triunfos y demasiados partidos caminando sobre el filo. El fiel de la balanza todavía no aparece y La Franja sigue sin tener asegurado nada. Pero sigue viva.
La Franja, al filo de sus posibilidades
El punto ante el León deja al Puebla con 15 unidades, mientras La Fiera llegó a 18. Los Camoteros mantienen la carrera por la clasificación y, dependiendo de las combinaciones de la jornada, podrían llegar a la fecha 12 todavía en línea de calificación o, en el peor de los escenarios, caer fuera de los puestos de fase final.
Por ahora, el golazo de Armenta, los postes del León y el pundonor de La Franja hicieron su trabajo. El Puebla sumó. Y en esta parte del torneo, eso es lo que vale.
Ahora vendrá Tijuana. Los Xolos esperan el próximo viernes 16 de octubre, en un partido que volverá a poner a prueba las posibilidades de un Puebla que todavía puede soñar con la clasificación, pero que ya no tiene margen para regalar demasiado.