Cruz Azul debuta en el Cuauhtémoc con triunfo y gradas semi vacías
El Cruz Azul se presentó como local en el estadio Cuauhtémoc con una victoria sobre Atlas, en un duelo de Jornada 2 en el que el equipo celeste mostró orden, eficacia y control del partido.
El estreno del Cruz Azul como local en el estadio Cuauhtémoc dejó una postal poco habitual en los partidos de La Máquina en Puebla: una entrada muy discreta en las gradas.
Ni el día, ni el horario, ni el contexto del traslado temporal a Puebla ayudaron a generar una mejor asistencia, en un inmueble que lució muy por debajo de su capacidad.
La afición cementera de la capital no realizó el viaje en número significativo hacia la Angelópolis y, del lado poblano, la respuesta fue mesurada. El siguiente compromiso, programado para el sábado ante el Puebla, aparece como la primera prueba real para medir si el equipo puede generar mayor conexión con el público local.
Gol tempranero y control celeste
Desde el arranque, el Cruz Azul asumió el protagonismo. Al minuto 8, Gabriel Fernández abrió el marcador con una definición certera de zurda desde el costado izquierdo del área, cruzando su disparo al poste derecho y marcando el rumbo del encuentro desde muy temprano.
El Atlas buscó reaccionar con disparos desde fuera del área, como el intento de Diego González al 17’, pero sin la claridad ni la profundidad necesarias para incomodar seriamente a Andrés Gudiño. La Máquina, en contraste, fue paciente y constante, manteniendo la posesión y encontrando espacios con mayor facilidad.
El segundo golpe llegó al minuto 28, cuando José Paradela ejecutó con precisión un tiro libre de pierna izquierda para clavar el balón en el arco rojinegro y ampliar la ventaja a 2-0.
La diferencia en el marcador reflejaba lo ocurrido en la cancha, con un Cruz Azul más ordenado, mejor plantado y con mayor claridad ofensiva.
Antes del descanso, los celestes todavía insistieron en busca del tercero, con aproximaciones de Agustín Palavecino y del propio Fernández, aunque sin la contundencia necesaria para aumentar la ventaja.
El Atlas, además, sufrió un contratiempo importante con la salida de Diego González por lesión muscular al minuto 36, lo que condicionó aún más su funcionamiento.
Segundo tiempo de bostezo
La segunda mitad tuvo un ritmo mucho más pausado. El Cruz Azul optó por administrar la ventaja, apostando por el orden defensivo y la circulación del balón, mientras que el Atlas intentó adelantar líneas en busca de un descuento que nunca terminó por llegar.
Andrés Gudiño apareció cuando fue requerido, conteniendo los intentos rojinegros, como el remate de Mateo García al inicio del complemento y el disparo de Gustavo Ferrareis pasada la hora de juego. Del otro lado, el Cruz Azul volvió a generar peligro, con oportunidades claras de Jorge Sánchez, Carlos Rotondi y Gonzalo Piovi, aunque el tercer gol se negó.
Con el partido bajo control y sin necesidad de arriesgar, La Máquina cerró el encuentro con autoridad y se quedó con una victoria sólida por 2-0. Un debut efectivo en el Cuauhtémoc, que da tranquilidad en el arranque del torneo, aunque todavía con el reto pendiente de convertir el estadio poblano en una verdadera casa para la afición celeste.