Rayados sufre, pero hunde todavía más al Club Puebla
La penúltima fecha del Clausura 2026 empezó bien para La Franja, pero las individualidades de Rayados marcaron la diferencia en un partido que, salvo los últimos minutos, fue digno de dos equipos eliminados.
El Club Puebla lo volvió a hacer, volvió a ser un equipo que levanta muertos. La Franja terminó cayendo 2-1 ante Rayados de Monterrey en un juego que si bien no tenía mucho en juego porque ambos están eliminados del Torneo Clausura 2026, la sensación de tener escasos minutos de brillantez refleja múltiples problemas de fondo.
Desde la cancha del Gigante de Acero se disputó el juego de la Jornada 16 que al mismo tiempo fue la última fecha doble de este semestre con dos equipos sin nada que pelear, pero que debían cumplir con los requerimientos de terminar dignamente un torneo que ha sido para el olvido.
Fugaz alegría
La Franja tomó con serenidad aquella sensación de “libertad” y sorprendió a los pocos aficionados regiomontanos que se dieron cita marcando gol de vestidor a los 2 minutos con un certero cabezazo en el área tras recibir un buen centro que permitió dar una ligera alegría en la Angelópolis.
La anotación de los camoteros terminó por cambiar las cosas, pues lejos de lo que podía pensarse, el Club Puebla redujo espacios y renunció al ataque, escenario que permitió un respiro para que La Pandilla que tampoco hizo mucho por adelantar líneas en lo que estaba siendo un partido infumable.
Conforme avanzó el encuentro, el juego parecía de pretemporada por momentos al tener nulas aproximaciones a los arcos, algunas faltas y cierta lentitud en cuanto al desarrollo de jugadas en campo rival, producto de lo que significa disputar un juego en el que no se consigue nada.
Pasada la media hora y tratando de evitar más bostezos en el Gigante de Acero, Rayados de Monterrey decidió quitarse la presión con una postura ligeramente más ofensiva en la que sus delanteros encabezados por “Tecatito” Corona, Ocampos y De la Rosa, empezaron a tener mayor participación en el área chica.
De vuelta a la realidad
La presión de los regiomontanos terminó por encerrar a los camoteros que de nueva cuenta mostraron pocas variantes ofensivas y por si eso no fue suficiente, Alexis Canelo fue sustituido por una lesión, lo que implicó el ingreso de Esteban Lozano, hecho que mermó aún más la ofensiva enfranjada.
Para la recta final del primer tiempo, Rayados daba señales de vida y con la superioridad individual empezó a marcar la pauta, pues al 41’ llegó un penal claro tras una desconcentración de Lozano que le pegó el balón en el brazo; el cobro terminó siendo bien ejecutado por Lucas Ocampos para igualar los cartones al 42’ para poner las cosas 1-1 en un juego bastante deslucido.
Con la inyección anímica del empate, La Pandilla aprovechó el momento para volver a hacer daño y tan sólo dos minutos después, llegó la remontada con una jugada colectiva iniciada por Oliver Torres, seguida por Orellano, completada por Ricardo Chávez que metió un pase cruzado para que el propio Torres pusiera el 2-1 al 44’.
La recta final del primer tiempo fue el reflejo de lo que terminó siendo un duelo intrascendente en muchos sentidos y con otra pobre versión de La Franja que se fue desdibujando con el paso de los minutos y que se borró por completo tras verse superado en el marcador.
Duelo de espanto
Para el complemento, las cosas no fueron muy distintas en el nuevo estadio mundialista, pues los Rayados de Monterrey siguieron mostrando una versión bastante desangelada que no necesitó apretar el acelerador con su cuadro alterno, pues La Franja simplemente no mostraba resistencia alguna.
Los minutos se fueron diluyendo como agua en la Sultana del Norte debido a las poquísimas acciones que tenía el partido destacando que los camoteros trataron de competir en la medida de lo posible con jugadas aisladas, pases largos sin dirección y nula producción ofensiva.
Rayados fue tomando las cosas con tranquilidad esperando que uno de sus máximos ídolos Sergio Canales pudiera tener minutos en lo que parece su despedida en casa, no obstante, la afición se quedó con las ganas, pues de plano no se levantó ni al calentamiento lo que parece un amargo adiós.
El duelo siguió su camino sin muchas novedades en el terreno de juego, pero sí en las tribunas, pues el aforo oficial del partido fue de 28 mil 391 espectadores, es decir menos de la mitad del inmueble marcando también la peor entrada del torneo y una de las más bajas en su década de historia.
Dentro de los pocos momentos de claridad que tuvo La Franja fue pasados los 60 minutos de partido cuando Esteban Lozano tuvo en sus pies la posibilidad de empatar el juego con un claro mano a mano, sin embargo, el arquero suplente Santiago Mele ganó la partida achicando el espacio manteniendo la ventaja para los suyos.
Mucho corazón, poca inspiración
De las pocas ocasiones que tuvo Rayados en el segundo tiempo, Roberto de la Rosa tuvo en sus manos la posibilidad de incrementar la ventaja para los locales y acabar el dramatismo al 76’ con un cabezazo que salió muy desvíado del arco enfranjado ahogando el grito de los fanáticos albiazules.
Llegando a la recta final del partido, el Club Puebla intentó generar peligro con un par de aproximaciones en balón detenido siendo un remate de Juan Pablo Vargas de lo más cercano que tuvo el conjunto camotero a los 80 minutos y un disparo de Emi Gómez al 82’ que terminó siendo desvíado por el arquero local.
Con más ímpetu que ideas, La Franja adelantó líneas y tomó riesgos para sorprender a unos Rayados que fueron echándose para atrás producto de la presión que generaba el escenario; por increíble que parezca, el antepenúltimo lugar de la Liga MX hizo sudar a la plantilla más cara de la Primera División.
En tiempo agregado, los dirigidos por Albert Espigares se jugaron una de sus últimas cartas con una jugada a balón detenido que no pudo capitalizar “Emi” Gómez al tropezarse con Juan Pablo Vargas en el área desaprovechando una de sus chances más claras de todo el partido.
Los ocho minutos de agregado fueron por mucho el punto más alto del encuentro, pues ambas escuadras rompieron lanzas en la búsqueda de un gol metiendo fuerte la pierna tratando de aprovechar los errores del rival sin éxito; los contragolpes fueron quizás lo mejor de un juego que ya no dio para más y que sepultó por completo a una Franja que lleva años en la penuria.
Con este resultado, el Club Puebla registra su novena derrota del Clausura 2026 manteniéndose en 13 puntos y llegando a una racha de siete juegos al hilo sin ganar. Si Mazatlán gana o suma dos puntos en sus últimos dos juegos, los camoteros serán el último lugar de la tabla de cocientes.