México firma su mejor participación en una fase de grupos del Mundial
Sin mucho brillo pero con suficiente efectividad, la Selección Mexicana superó a una valiente República Checa, pero que se desmoronó en la catedral del fútbol nacional. El Tricolor firmó su mejor participación en primera fase con nueve puntos y homenaje incluido para Guillermo Ochoa.
Una alegría entre tantas penurias para este hermoso país. La Selección Mexicana cerró con broche de oro su mejor actuación en una fase de grupos mundialista tras vencer 3-0 a República Checa en un juego espinoso, rocoso, disputado pero logrado entre empuje y viveza con los goles de Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo.
En el tercer juego del Grupo A, el Tricolor regresó al tres veces mundialista Estadio Azteca para culminar la obra teniendo una cita con la historia ante un conjunto checo obligado a ganar para luchar como uno de los mejores terceros sitios, pues cualquier otro resultado lo dejaba eliminado.
Arranque espinoso
En los primeros minutos del partido, República Checa salió con todo apretando desde la salida generando un gran susto al minuto 6’ con un disparo potente de Visinsky que salió desvíado provocando la furia de Javier Aguirre, por haber dejado espacio y opción de ataque a los europeos.
Al 10, el Estadio Azteca vibró en un grito de indignación por una falta en el área que no se marcó, pues el árbitro señaló que no hubo nada. Un minuto después, República Checa volvió a dar otro susto con otra aproximación generada con un saque de manos y un doble toque en el área.
Conforme avanzaron los minutos, los europeos tomaron confianza en el Coloso de Santa Úrsula con pases largos y disparos de media distancia, hecho que fue provocando que el Tricolor se fuera replegando teniendo los momentos más complicados en lo que va del Mundial 2026.
Luego de superar la polémica pausa de hidratación, los checos volvieron a meterse al área de Raúl Rangel con una ruleta que no pasó a mayores por el cierre in extremis del equipo mexicano. Llegada la media hora de partido, el duelo se mantuvo entre pases largos y cambios constantes del balón sin un claro dominador.
Duelo de trenes
Tras varios minutos de control checo, el Tricolor retomó las acciones con un mayor dominio del esférico llegando al área europea sin mayores contratiempos; el juego se mantuvo espeso, ríspido y disputado en el medio campo donde ambos quisieron dinamitar el duelo sin la claridad necesaria.
En una jugada a balón detenido, México trató de sorprender al minuto 37 con un doble rebote en el área, Israel Reyes se atrevió a realizar una chilena que terminó descompuesta pero que terminó siendo una señal, pues al 39’ Jorge Sánchez sacó un disparo atajado por el arquero y posteriormente, Roberto “Piojo” Alvarado entró al área solo para terminar mandando el balón afuera del Estadio Azteca.
Para la recta final del primer tiempo, el partido entró en un intercambio de faltas que elevaron la furia de los aficionados donde los checos detuvieron el juego en varias ocasiones por las jugadas divididas. Al 45+2’, Julián Quiñones se agarró confianza con un disparo que pasó muy por arriba del arco rival.
Del pozo al gozo
En el arranque del complemento, República Checa tuvo la ocasión más clara del juego con un tiro de esquina que luego generó una pelota en el área donde le sonrió la fortuna al Tricolor, pues el intento terminó perdiendo fuerza quedando fácil a la manos del “Tala” Rangel.
Superando el inicio titubeante, México fue empujando con más ganas que ideas con filtraciones largas y centros sin dirección, lo que facilitó las cosas para los defensas centrales. Posteriormente, el Tricolor se quedó cerca de mojar al 51’ pero de nueva cuenta Luis Romo decidió centrar en lugar de disparar desperdiciando una oportunidad.
Después de varios intentos, la gallardía del Tricolor terminó rindiendo frutos, pues sin ser tan brillante logró generar peligro al 55’ con un contragolpe peleado por Luis Romo que salió de tres rivales para luego filtrar la esférica para Mateo Chávez, quien entró al área para definir a palo cambiado marcando el 1-0 haciendo explotar el Estadio Azteca.
La euforia azteca terminó dinamitando el juego, pues al 61’ México volvió a repetir la dosis con otro cambio ofensivo que terminó con un latigazo de Jorge Sánchez que se metió al área, chocó con el portero dejando el rebote en la línea para que Julián Quiñones simplemente la empujara poniendo el 2-0 elevando la euforia en la CDMX.
Metiendo a lo mejor que tuvo con Schick y Sousek, los europeos empezaron a pelear con todo el orgullo que le quedó apostando al juego aéreo y los disparos de media distancia sin mucho éxito. La pausa de rehidratación apagó el fuego de ambos lados cerrando el partido con un simple trámite.
Homenaje para Guillermo Ochoa
Después de algunas jugadas entre ambos equipos, finalmente se dio el momento más esperado del juego; Guillermo Ochoa entró al partido al minuto 77’ para entrar en la historia como el primer jugador mexicano en disputar seis ediciones de la Copa del Mundo igualando a las leyendas Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
La recta final del partido fue una fiesta nacional escuchando los toques nacionales con el “olé”, además de escuchar al unísono el “Cielito Lindo”, producto de una sinergia que difícilmente se ve en la capital del país. El juego tuvo muy poco que contar más allá de la triste lesión de Tomas Suosek que salió en camilla.
La fiesta absoluta en el país cerró de una forma mágica en el tiempo de compensación con un último intento de Santiago Giménez que entró al área remató de frente al arco, terminó rebotando para “Piojo” Alvarado y dejó a merced de Álvaro Fidalgo que definió de forma exquisita con un 3-0 contundente que hizo vibrar al país.
El duelo fue un trámite en sus instantes definitivos, pero finiquitó una actuación sólida en la que sumó confianza colectiva, pues mantuvo el arco sin gol en los tres juegos de grupos por primera vez desde México 70 y elevó las expectativas para el partido de los dieciseisavos de final el próximo martes 30 de junio a las 19:00 horas.