Pumas mata aspiraciones del Puebla en el Apertura 2026
El Puebla peleó hasta el final, pero los Pumas ganaron el partido en tiempo de compensación y dejaron a La Franja al borde de la eliminación.
Gran ambiente en el Cuauhtémoc, entradón para lo que suponía un adelanto de Liguilla. La afición le respondió a su equipo y a la directiva, las tribunas se poblaron y el equipo de casa volvió a sentirse por momentos local ante un rival de convocatoria, sin embargo, al final, el “Goya” retumbó con fuerza en cada rincón del dos veces mundialista.
La combinación de los resultados le favorecía a los Camoteros y unamitas antes del silbatazo inicial. Los Bravos golearon a los Gallos Blancos del Querétaro por 3-1 y en San Luis Potosí los rojinegros del Atlas vencieron por la mínima al Atleti mexicano.
La mesa estaba puesta para los dos equipos. Poblanos y universitarios tenían una combinación ganadora para jugar su mano en la primera mitad.
El primer tiempo transitó entre la tensión de un partido con sabor a ganar o quedar eliminado. El Puebla no claudicó cuando vino el castigo y el recuerdo de los últimos encuentros, de hecho, inclinó ligeramente la cancha a su favor, aunque los Pumas con un juego directo mucho más sencillo por el mejor pie de sus atacantes y el desequilibrio por las bandas, comenzaba a avisar por dónde venía el partido para los de Solari.
Y los Pumas encontraron el primer golpe muy pronto. Apenas al minuto 10, Juninho aprovechó una llegada de los universitarios para adelantar a los visitantes y poner todavía mayor presión sobre La Franja, que ya tenía desde antes del encuentro la obligación de ganar para mantener con vida sus aspiraciones.
El gol obligó al Puebla a adelantar líneas y buscar una respuesta inmediata. Los Camoteros no se quedaron en el golpe recibido y comenzaron a ganar metros en la cancha, con mayor presencia en campo universitario y tratando de llevar el partido a una zona donde pudieran explotar la velocidad de sus hombres de ataque.
La reacción llegó al minuto 23. Omar Moreno apareció para devolverle la vida al estadio y establecer el 1-1, resultado con el que el encuentro recuperaba la tensión con la que había comenzado. La anotación cambió el ánimo en las tribunas y permitió que el Puebla recuperara confianza después de un arranque complicado.
A partir de entonces, el partido se convirtió en un intercambio de aproximaciones, con dos equipos conscientes de que cualquier error podía terminar siendo definitivo. El Puebla encontró espacios para avanzar, mientras los Pumas intentaban aprovechar la velocidad y el desequilibrio de César Huerta, Uriel Antuna y Juninho.
El empate al medio tiempo resultó lo más justo de acuerdo a las aproximaciones y el futbol desplegado por ambos equipos.
Se consumó la eliminación
En la segunda parte, el Puebla se lanzó al frente pero el desenlace fue el mismo: una derrota, dolorosa e in extremis que deja a los Camoteros virtualmente eliminados.
La Franja sabía que necesitaba los tres puntos y por eso el empate tampoco era un resultado que pudiera considerarse favorable. Los dirigidos por Gerardo Espinoza intentaron darle mayor profundidad a sus ataques, mientras los Pumas resistían y esperaban el momento para encontrar espacios a la espalda de la defensa poblana.
Con el paso de los minutos, la tensión aumentó en el Cuauhtémoc. Cada balón dividido se disputaba como si fuera el último y cada aproximación podía cambiar por completo el destino de los dos equipos. El Puebla empujaba con el respaldo de una tribuna que durante buena parte de la noche hizo sentir su apoyo, consciente de que el torneo se escapaba.
Los Camoteros tuvieron que arriesgar cada vez más y eso también abrió espacios para los universitarios. El partido entró en su recta final con el empate todavía en la pizarra y con la sensación de que cualquiera de los dos podía encontrar el golpe definitivo.
Y cuando parecía que el 1-1 sería el resultado final, llegó el mazazo para el Puebla. La profundidad en la banca acható al equipo poblano, la desconección se produjo a partir de los cambios, mientras que los del Pedregal salvaron el juego justo a partir de los cambios.
En el tiempo de compensación, Álvaro Angulo apareció para marcar el 2-1 de los Pumas y silenciar al Cuauhtémoc. El tanto llegó prácticamente en el último suspiro y convirtió una noche que había comenzado con ilusión, tribunas llenas y la posibilidad de acercarse a la zona de clasificación, en una noche amarga para La Franja.
El Puebla ya no tuvo tiempo para reaccionar. El silbatazo final confirmó una nueva derrota y dejó a los Camoteros con 16 puntos, mientras los Pumas alcanzaron las 20 unidades.
El resultado termina por comprometer seriamente las posibilidades del Puebla de alcanzar la fase final. Con dos jornadas todavía por disputar, la eliminación aún no es matemática, pero el margen de maniobra quedó reducido prácticamente a su mínima expresión.
Del otro lado, los Pumas celebraron una victoria que los mantiene con vida y que adquiere todavía mayor valor por la manera en que llegó. El “Goya” volvió a escucharse con fuerza en el Cuauhtémoc, mientras en la cancha quedaba un Puebla que volvió a quedarse con las manos vacías en una noche que parecía preparada para ser una fiesta.
La noche de brujas terminó siendo, para La Franja, una auténtica noche de muertos.