Pegasso: el vuelo de un ídolo
Pegasso, el ídolo poblano que voló hasta Japón y quiere cerrar su carrera en casa. Forjado entre ferias y patrullas, el luchador angelopolitano consolidó su nombre en AAA, CMLL y recientemente en Fantastica Manía.
Uno de los talentos más representativos de la lucha libre en Puebla es, sin duda, Pegasso. Nacido el 25 de febrero de 1978 en la capital poblana, desde muy joven mostró una profunda pasión por el pancracio, siguiendo los pasos de su padre y abriéndose camino desde las ferias y fiestas patronales hasta convertirse en una figura reconocida a nivel nacional. Compaginó durante años su carrera como luchador con su labor como policía municipal, sin que ello mermara su entrega al arte del costalazo.
Debutó como profesional en 1999, aunque su ascenso llegó a mediados de los 2000, cuando logró integrarse a las filas de AAA, una de las principales empresas de lucha libre en México. Sus primeros años en la Tres Veces Estelar fueron discretos, con pocas oportunidades en cartelera, pero enfrentando a nombres de peso como Pirata Morgan, Texano, El Apache y Abismo Negro.
Su consolidación llegó en 2006 con la creación de La Gran Fuerza Aérea, un grupo de jóvenes voladores ideado por el entonces dueño de AAA, Antonio Peña. Al lado de Laredo Kid, Aero Star, Super Fly, Rey Cometa y Nemesis, Pegasso deslumbró con vuelos espectaculares y maniobras aéreas que rápidamente conquistaron a la afición.
Entre 2006 y 2008 protagonizó intensas rivalidades ante The Black Family y The Mexican Powers, equipos creados también por Peña, que elevaron la popularidad de AAA. Tras la muerte del empresario, la empresa priorizó el talento extranjero, relegando a los nacionales. Así, a finales de 2008, Pegasso y Rey Cometa dejaron AAA para integrarse al International Wrestling Revolution Group (IWRG), manteniendo su esencia aérea.
En 2009, el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) le abrió las puertas. En la “Seria y Estable” enfrentó a leyendas como Negro Casas, Último Guerrero, Blue Panther y Místico, ganándose un lugar entre los consentidos del público. Más adelante formó la Fuerza Poblana, una facción junto a Estigma y Guerrero Maya, buscando representar dignamente a su estado en los encordados.
Sin embargo, la traición de Guerrero Maya disolvió el grupo y encendió una rivalidad que podría escalar a un duelo de apuestas. Pegasso ha expuesto su máscara en cuatro ocasiones y no descarta una quinta, ahora ante quien fuera su compañero.
Su trayectoria lo convierte en uno de los pocos luchadores con presencia consolidada tanto en AAA como en CMLL. Esa constancia lo llevó a cumplir un sueño largamente anhelado: luchar en Japón. En febrero de 2024 participó en Fantastica Mania, un evento organizado entre el CMLL y la empresa japonesa NJPW, reservado para lo mejor de la baraja luchística de ambos países. Así, el poblano se unió al grupo selecto de mexicanos que han pisado el cuadrilátero nipón, como El Hijo del Santo, Atlantis, Dr. Wagner Jr. y Perro Aguayo.
Hoy, Pegasso continúa activo, aunque se encuentra en recuperación tras un accidente en motocicleta ocurrido durante su servicio como policía municipal, que le provocó una lesión en el tobillo. Anteriormente superó una fractura de brazo en menos de tres meses, y se espera que pueda volver a los cuadriláteros a finales de julio de 2025.
Más allá del ring, Pegasso ha sembrado su legado. Es propietario de un gimnasio ubicado en la 5 Oriente 2204, en el Barrio de Analco, donde ofrece entrenamiento, asesoría y formación a las nuevas generaciones de luchadores. Entre ellos se encuentra su hijo, Pegasso Jr., a quien presentó en 2024 y que ha dejado buenas sensaciones en sus apariciones en la Arena Puebla. El joven gladiador se prepara con figuras como Último Guerrero, Virus y Volador Jr., y se espera que para 2026 pueda compartir el ring con su padre.
A sus 47 años, Pegasso no solo ha consolidado una carrera ejemplar, sino que también ha sabido sembrar las bases para el relevo generacional. Un verdadero ídolo poblano que sigue volando alto.