Ineptitud enfranjada impune
Mientras el Atlas tomó cartas en el asunto y corrió a su entrenador luego de un inicio de torneo desastroso, el Puebla escribió otra página ignominiosa y parece que no pasa nada.
Más por omisión y desinterés de la cúpula en el Ajusco, que por un respaldo genuino al proyecto, en el Puebla no pasa nada. El equipo de la Franja se comió siete goles en Monterrey y pudieron ser ocho o nueve, que da lo mismo porque no hay descenso y el viernes sotanero va viento en popa para la televisora de Ricardo Salinas Pliego.
La Franja navega al garete y la mediocridad de su entrenador y plana mayor de directivos, gozan de una impunidad ominosa. Salvo un eventual giro en la trama respecto al tema de los cocientes y la demanda de los clubes de la Liga de Expansión ante el TAS, las derrotas y los torneos de vergüenza de los Camoteros, le hacen lo que el viento a Juárez al corporativo.
El Atlas de Guadalajara fue goleado el sábado por la noche en el Jalisco ante el Pachuca y al día siguiente la directiva de los Rojinegros ya había tomado una decisión: aceptar la renuncia de Gonzalo Pineda a la dirección técnica.
Los números de Gonzalo Pineda fueron malos, lamentables, pero no peores que los de Guede. Pineda concluyó su periplo atlista con cinco ganados, siete empatados y doce perdidos.
Si lo de Pineda resultaba insostenible, los resultados de Pablo Guede ya no tienen adjetivos: cinco victorias, tres empates y dieciséis derrotas. Con esa inefectividad, es asombroso que el argentino siga en el banquillo poblano, ningún entrenador tiene una marca tan mala como él.
Guede dice que el Puebla “transmite” y que la afición puede sentir “identidad” por el equipo que ha perdido tres de sus cuatro partidos en la Liga MX y recibió una de las peores goleadas en su historia.
Dos días después de quedarse sin entrenador, el Atlas anunció a Diego Cocca como el nuevo jefe de la banca de los Zorros. En Puebla si Guede se va, tampoco es que exista una baraja de entrenadores con un palmarés acorde a las necesidades del colero de los cocientes.
Hay tensión en el cuerpo técnico del Puebla a unas horas de enfrentar al Atlético de San Luis. El partido del viernes es ante uno de los de “su liga”, de esos pocos encuentros en los que el Puebla puede jugar al tú por tú y aspirar a ganar.
Hay mucho en juego para Pablo Guede y su equipo de trabajo, aunque eso mismo parecía hace un par de semanas o hace cuatro meses, cuando el Puebla firmó un torneo de nueve puntos y de manera increíble, la directiva poblana le dio el espaldarazo a su entrenador.
En el Puebla prevalece un consenso de mediocridad entre el dueño, sus directivos, el cuerpo técnico e incluso buena parte del plantel. Un plantel renovado y rejuvenecido, que en cuatro jornadas no ha hecho válida la apuesta por ellos.
Los paganos son los aficionados poblanos que ven pasar las derrotas, las humillaciones y la angustia de tener a un equipo hundido en la mediocridad, sin visos de salir pronto de allí.