GRADA Opinión

Gilberto Mora: el tipo del momento

Desde el punto de vista de edad y periodo de formación para una promisoria carrera como la de Mora, saltar directamente a un país de primer mundo futbolístico como España, Italia o Inglaterra no sería la decisión más acertada.  

Antonio
Antonio Palomino

Actualizado: 23 OCT 2025 - 8:06

Gilberto Mora: el tipo del momento
Arte: GRADA

Gilberto Mora es un jugador de 17 años con mucho talento y una personalidad envidiable.  Es un tipo que trabaja bien, que juega para el equipo y que tiene demasiada idea de lo que sucede en el campo de fútbol.  El panorama que él ve dentro de la cancha le permite tener las mejores decisiones posibles en sus jugadas.  Dejando en claro lo obvio, vamos a la parte mediática y de necesidad del aficionado que hoy día vemos en su entorno.

Tenemos una urgencia total por idolatrar a un futbolista, las últimas ocasiones ya ni siquiera es por talento en la cancha, sino por apariencia y formas fuera de la misma.  La juventud quiere ser como los ídolos de barro que pasaron de pobres a ricos por patear una pelota, jugar 15 minutos bien y que fueran encaramados al tope de la lista solo por ser los “modelos a seguir”.  Situación que refleja la terrible situación social que vive el país, donde los corridos con letras agresivas son lo que se escucha a diario y que las costumbres se marcan ya por este tipo de situaciones.

El presente de Gilberto es una realidad, ya no es una joven promesa que apunta a mucho en el futuro. Es una joven realidad que por edad es comparable con Andrés Guardado, por talento es único ya que ni el mismo Cuauhtémoc Blanco tenía esa lectura de juego a esa edad. Ni siquiera a los 20. Tiene una madurez en la cancha y visión de juego que posiblemente sea comparable a lo que Rafael Márquez ofrecía en sus cortos 17 años en Atlas.

Sin duda, es una excepción a la regla donde los juveniles fugaces mexicanos se pierden con 2 minutos de fama, recordemos a las generaciones Sub-17 campeonas del mundo en los años pasados. Posiblemente algunos muy pocos quedaron en nuestra memoria deportiva como realidades pero es una verdad que un 80% pasaron al olvido.

Las expectativas puestas en un chico de 17 años al día de hoy son un exceso para lo que en verdad hace falta en la selección Mayor.  El entorno se ha encargado de agregarle un peso en la espalda a un chico, que por lo que juega ahora no parece que le vaya a pesar jamás lo que se hable fuera de la cancha; que le quita responsabilidad a los jugadores regulares del equipo tricolor.

¿Qué pasa con los habituales que siguen sin dar en la cancha lo que se espera de ellos?

¿Y si ellos siguen sin hacer lo que les corresponde por las “características” por las que fueron convocados, debemos entender que el chico de 17, 18 en el mundial deba ser el bastión del equipo? 

¿Cuál es la carga emocional y física que tendrá Gilberto antes de disputar el Mundial del próximo año?

¿Qué será de Tijuana en este torneo y el plan de trabajo durante el siguiente para llegar a tope al mundial, en caso de ser convocado?

Todas estas interrogantes son parte precisa del plan de trabajo con el que Gilberto Mora debe encarar los próximos 8 o 9 meses de su carrera futbolística. Y además, saber que se planea después del Mundial. Si bien lo puede catapultar a un gran periodo de formación en el próximo torneo europeo, si las cosas no salen como queremos o pensamos, es posible que su estadía en suelo azteca se alargue y entonces el maravilloso porvenir que hoy se vislumbra pueda deformarse a una realidad menos ideal.

Los planes del jugador seguramente son terminar el periodo formativo profesional en un país que tenga escuela competitiva alta como lo es Países Bajos, como prioridad, y hasta posiblemente Portugal o Francia como opción B. 

Desde el punto de vista de edad y periodo de formación para una promisoria carrera como la de Mora, saltar directamente a un país de primer mundo futbolístico como España, Italia o Inglaterra no sería la decisión más acertada.  

Tal vez y solo tal vez, La Masía podría contar con un par de años de proceso para el joven mexicano.

La prensa y directiva de la selección nacional seguramente no dudarán en exprimir y explotar a la figura que hoy se erige con corta edad pero muchísimo talento.

Tendrán en él la máxima esperanza para que el mundial, que hoy por los jugadores que hay lejos de Gil, pinta para ser un fiasco nacional, se convierta en una oportunidad de oro.

Si bien, Gilberto Mora no va a ganar el título del Mundo, no con los actuales jugadores nacionales ni con los rivales de muchas naciones, se espera que tenga una buena participación y más allá del resultado del grupo, el tipo del momento siga creciendo para en el próximo mundial construir alrededor de él un equipo más competitivo.

Y recuerda, la pelota siempre al 10.

Sobre el autor