Diego Arria: el talento de River Plate que desechó el Club Puebla
El juvenil atacante mexicano, surgido en los Tigres y que tuvo un paso formativo por River Plate apostó por llegar a La Franja Sub-21 donde vivió un auténtico calvario ante la falta de claridad del exdirector de Fuerzas Básicas, Héctor Rentería, provocando que no fuera registrado este torneo dejando ir ofertas de otros clubes.
El Club Puebla ha transformado su esencia en los últimos años pasando de ser un equipo protagónico en la Liga MX por uno que intenta darle “vitrina” a las fuerzas básicas abriendo espacio a jugadores jóvenes.
La apuesta encabezada por la directiva comandada por Gabriel Saucedo y Rafael “Chiquis” García ha planteado ir generando nuevos talentos, cosa que irónicamente no pasó este Torneo Clausura 2026 al tener cero debuts con Albert Espigares, quien había sido el director de fuerzas básicas.
Ojalá ese fuera el único tema que preocupara en La Franja, pero hay un tema todavía más lamentable de lo que GRADA ha expuesto en los últimos meses en la cantera del Club Puebla: lesiones, negligencia médica, falta de infraestructura médica básica, despidos por tener sentido común, por señalar algunos.
Sí, todavía hay cosas peores que esas y una de ellas es el caso de Diego Arria, un talentoso jugador mexico-venezolano que decidió apostar por La Franja sin imaginarse que sería una auténtica pesadilla desde el comienzo, pues la falta de claridad por parte de Héctor Rentería, quien hasta febrero pasado fue el encargado operativo de Fuerzas Básicas, le terminó dejando sin registro, sin jugar y sin la oportunidad de irse a otro lado.
El autor de esta columna tiene en su poder distintas pruebas en torno al caso del atacante de 21 años surgido en los Tigres de Nuevo León y que tuvo la oportunidad de foguearse en River Plate en una generación dorada con elementos de talla mundial como Franco Manstatuono, actual elemento del Real Madrid.
Ante un arranque ilusionante en los felinos donde no pudo tener la oportunidad de debutar, Diego Arria llegó a River Plate donde no pudo hacer la proeza de llegar a tener minutos en el primer equipo al ser algo casi imposible para jugadores no argentino, el juvenil mexicano probó suerte en el balompié argentino hasta finales del año pasado cuando por cuestiones del destino terminó llegando al Club Puebla con la ilusión de llegar tener su gran oportunidad.
Lo que empezó como una opción interesante para el juvenil atacante, en muy poco tiempo se transformó en una auténtica pesadilla, pues conforme avanzó el tiempo, la comunicación se redujo al mínimo a tal grado que no fue contemplado para la pretemporada y peor aún, nadie daba explicación de su futuro.
Fuentes cercanas a este periodista deportivo mencionaron que a mediados de enero, la situación escaló buscando una explicación con Héctor Rentería, hoy fuera de la institución, pero nunca dio detalles de la decisión de no registrar al talentoso jugador pese a ser formado en México y con experiencia en River Plate.
Conforme se acercó el cierre de registros, el entorno de Diego Arria entabló diálogo con Gabriel Saucedo, quien tampoco resolvió el tema, dando excusas sobre “fallas en el sistema”, motivo por el que se empezó a señalar que había otros intereses de por medio ante semejante omisión.
Finalmente llegó la fecha límite, el 7 de febrero cuando la gente del Club Puebla decidió no registrar a Diego Arria dejándolo sin posibilidad de irse a otro equipo perdiendo un semestre completo de competitividad y peor aún, la amarga experiencia de que en La Franja no se debuta por procesos.
“Dejamos ir oportunidades en Argentina por venir a Puebla pensando que vendría su debut y la posibilidad de mostrar su talento. Qué pena que la gente de pantalón largo actué de ese modo porque esas acciones dañan a los jugadores”, mencionó una fuente.
Dos meses de ilusión, trabajo en silencio y una oportunidad se fueron por la borda pensando que el Club Puebla daría algo que desde hace tiempo perdió: proyecto e identidad. Diego Arria es un caso más de tantos que no se entiende porque no son considerados en La Franja pero en otros equipos destacan.
Actualmente, Héctor Rentería está fuera del equipo; Albert Espigares con el futuro en el aire y Gabriel Saucedo sigue al mando de la directiva. La verdadera pregunta a todo esto es ¿Cuál es el proyecto del Club Puebla?
Esa respuesta parece que nadie, ni ellos la saben, mientras tanto, hay sueños rotos que buscan construirse lejos de la Angelópolis.