Con mega evento, Tlaxcala celebró 500 años de historia taurina
La empresa Redondeles Casa de Tauromaquia reunió a los principales protagonistas de la Fiesta Brava en una gran jornada cultural y práctica para conmemorar los 500 años del primer festejo taurino celebrado en territorio mexicano.
La conmemoración por los 500 años del primer festejo taurino celebrado en México encontró en Tlaxcala uno de sus escenarios naturales. A lo largo de una intensa jornada, la empresa Redondeles Casa de Tauromaquia reunió a ganaderos, matadores, novilleros, empresarios, aficionados y representantes de diversos sectores vinculados con la fiesta para rendir homenaje a una tradición profundamente arraigada en la entidad.
Las actividades comenzaron en la Plaza de Toros Jorge Aguilar "El Ranchero", donde el encuentro sirvió como punto de reunión para personajes representativos de la tauromaquia nacional, además de invitados del ámbito político, económico y periodístico.
En ese marco, el director de la empresa, Alejandro Peláez, y la directora de Comunicación, Lourdes Llanos, dieron la bienvenida a los asistentes antes de iniciar uno de los momentos más significativos del programa.
Con la presencia del secretario de Turismo del estado, Fabricio Mena, y del director del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino, el matador José Luis Angelino, se entregaron reconocimientos a las históricas ganaderías Piedras Negras, Zotoluca, Coaxamalucan, De Haro, Atlanga y Rancho Seco, hierros cuya aportación ha sido determinante para la historia de la crianza del toro bravo en México.
Los propietarios de cada una de las casas ganaderas agradecieron la distinción en un ambiente de respeto y reconocimiento por parte de los asistentes.
El ruedo como protagonista
Concluida la convivencia, la actividad se trasladó al ruedo para una tienta en la que participaron los matadores José Luis Angelino, André Lagravere "El Galo" y José Alberto Ortega, quienes probaron la bravura de ejemplares procedentes de Atlanga, Rancho Seco y De Haro.
La faena permitió apreciar diferentes matices del ganado y dejó momentos de gran conexión entre toreros y público. Los olés acompañaron cada intervención, mientras que varios alumnos de las escuelas taurinas de Tlaxcala tuvieron la oportunidad de realizar sus primeras suertes frente al ganado, dejando constancia del trabajo formativo que se desarrolla en la entidad.
Ni siquiera la intensa lluvia que apareció durante la lidia del tercer ejemplar logró apagar el entusiasmo. Con el público resguardado en las partes altas del inmueble, José Alberto Ortega decidió continuar su actuación bajo el aguacero, recibiendo el reconocimiento de los aficionados que permanecieron siguiendo cada lance desde los tendidos.
Cultura para cerrar jornada
La jornada concluyó con un programa cultural organizado en colaboración con Tauromaquia Mexicana, Capítulo Tlaxcala, encabezado por Lourdes Llanos.
El salón Apizaco del Hotel San Francisco fue sede de la presentación del libro México es Taurino, acto que reunió a un numeroso público interesado en reflexionar sobre la historia y el presente de la Fiesta Brava.
La conducción estuvo a cargo del periodista Guillermo Leal, mientras que el cronista Juan Antonio Hernández "Torero Azteca", Alejandro Peláez y los matadores Leo Valadez y André Lagravere "El Galo" compartieron distintos puntos de vista sobre el significado de la tauromaquia en la identidad cultural del país y sobre el simbolismo de la celebración de estos cinco siglos de historia.
El encuentro también estuvo acompañado por una exposición de obra plástica y fotográfica de Sabino Flores, Humberto García y Erick Cuatepotzo, cuyos trabajos retratan distintas expresiones del universo taurino y complementaron una jornada que trascendió el ámbito del ruedo.
La conmemoración confirmó el peso que Tlaxcala mantiene como uno de los grandes bastiones de la tauromaquia mexicana, una tierra donde la tradición, el campo bravo, la cultura y la afición continúan encontrando un punto de encuentro para preservar una historia que suma ya cinco siglos.