Con triunfos, Inter encara recta final de Liga ABE
Halcones Inter alcanza ocho victorias y se instala en el séptimo lugar de la División I de la Liga de la Asociación de Basquetbol Estudiantil. El equipo femenil consolida su proceso tras el ascenso y, a falta de la recta final, vuela firme rumbo al Ocho Grandes.
La perseverancia empieza a reflejarse en la tabla. El representativo femenil de la Universidad Interamericana ha convertido el aprendizaje de su primera etapa en la máxima categoría en resultados medibles y hoy ocupa, con merecimiento, un sitio entre los ocho mejores del circuito.
El camino no fue terso. Tras coronarse en División II y dar el salto a la élite universitaria, Halcones entendió que cada posesión cuenta y que los cierres son territorio de sangre fría. Durante su fase de adaptación dejó escapar partidos competidos hasta el último cuarto; derrotas ajustadas que dolieron, pero que también templaron el carácter del grupo.
Esa experiencia hoy se traduce en madurez. En su compromiso más reciente, la Inter superó 51-45 a la Universidad Vasco de Quiroga, triunfo que le permitió alcanzar ocho victorias y colocarse en el séptimo peldaño general, dentro de la anhelada zona de Ocho Grandes cuando la temporada regular entra en su tramo decisivo.
El equipo ha encontrado equilibrio entre intensidad defensiva y paciencia ofensiva. Ya no se precipita en los minutos finales y administra mejor sus ventajas, un aspecto que en campañas anteriores marcó la diferencia en su contra. Hoy la historia es distinta: la Inter sabe cerrar.
Bajo la dirección del coach Manuel Ordaz, el plantel asumió que la estabilidad emocional sería clave para sostener el rendimiento. El estratega reconoció que el cierre de la primera vuelta y el arranque de la segunda marcaron un punto de quiebre.
“Cerramos (la primera vuelta) con un par de triunfos y abrimos (la segunda) con triunfos y eso nos da mucha confianza y también hace que tengamos un mejor trabajo durante la semana. La verdad es que alejarte de la zona de descenso era una prioridad porque eso siempre va a ser más tranquilizante en todos los sentidos”.
Más allá de la pizarra, el trabajo invisible también ha sido determinante. El cuerpo técnico reforzó el acompañamiento en la parte mental, convencido de que el crecimiento competitivo exige convicción interna y resiliencia ante la adversidad.
“Es un trabajo de todo el staff con gente que se sumó para trabajar en la parte mental con las señoritas y los jóvenes y eso creo que ha venido a fortalecer. A mí me toca entenderlas, motivarlas y saber que, aunque a veces se pierde, así es el basquetbol y la vida porque hay errores, pero lo importante es aprender de ellos para poder continuar”.
Recta final con identidad propia
Con el calendario reduciéndose, Halcones Inter sabe que cada jornada será determinante. La meta inmediata es sostener la posición y evitar depender de terceros en el cierre, consolidando la ventaja construida con disciplina y constancia.
La Inter ya no compite solo por permanencia; compite por trascender. Y si algo ha dejado claro esta campaña es que el aprendizaje del pasado se transformó en identidad. Hoy, las Halcones no solo miran la tabla: la defienden con vuelo firme hacia los Ocho Grandes.