UMAD: una temporada de retroceso en Liga ABE
El cuadro maderista volvió a colocar a varios de sus jugadores entre los líderes estadísticos del país, aunque el ciclo 2025-2026 terminó lejos de los estándares que el propio programa había impuesto tras conquistar un bicampeonato nacional y disputar otra final consecutiva.
Los Tigres UMAD cerraron la temporada 2025-2026 de la Liga ABE con sensaciones encontradas. Aunque el programa poblano volvió a consolidarse entre los equipos protagonistas del basquetbol universitario mexicano y colocó a varios de sus elementos entre los mejores del país en distintos departamentos estadísticos, la realidad es que el desenlace competitivo dejó un sabor distinto al de años anteriores.
La escuadra maderista concluyó la fase regular en el cuarto puesto general y posteriormente quedó eliminada en los cuartos de final del Ocho Grandes, un resultado que, aunque mantiene a la UMAD dentro del grupo de instituciones más fuertes del circuito, representa un retroceso respecto a las campañas recientes donde el equipo construyó una época dorada con dos títulos nacionales y presencia constante en el partido por el título.
No hace mucho, los Tigres UMAD presumían el bicampeonato de División I en 2023 y 2024, además del subcampeonato obtenido en 2025. Hoy, el balance obliga a reconocer que el programa continúa siendo competitivo, pero también que la distancia respecto a sus mejores versiones comenzó a hacerse visible en momentos clave de la temporada. En la clasificación se retrocedió un escalón respecto a la temporada 2024-2025 y en la fiesta del Ocho Grandes la quinteta poblana retrocedió dos pasos.
Aun así, en el plano individual varios elementos sostuvieron el prestigio deportivo de la institución con actuaciones de alto nivel durante un calendario largo y físicamente exigente.
Los líderes de la UMAD
Uno de los nombres más constantes del equipo fue el de Víctor Rodríguez, quien además de concluir sus estudios profesionales y mantenerse activo académicamente en una maestría, terminó como el cuarto jugador con más minutos disputados por encuentro en toda la Liga ABE, con promedio de 35.2 por partido, reflejo de la confianza que el cuerpo técnico depositó en él a lo largo de la campaña.
Por su parte, Josué Ocampo cargó buena parte de la responsabilidad ofensiva de los Tigres UMAD y consiguió instalarse entre los líderes nacionales en múltiples categorías. El maderista finalizó entre los mejores en puntos totales con 662 unidades, promedio anotador de 18.9 por juego, además de destacar en robos, intentos al aro y bloqueos.
La productividad de Ocampo terminó traduciéndose también en una valoración global de 708 puntos, cifra que confirmó su peso dentro de uno de los programas más competitivos del país.
En el juego interior, Iván Esperanza logró convertirse en pieza importante para el conjunto felino gracias a su capacidad física y presencia defensiva.
El elemento de la UMAD concluyó dentro del Top 4 nacional tanto en rebotes ofensivos como en tapones, apartados donde acumuló 89 tablas en cancha rival y 37 bloqueos.
Andrade cerró su etapa de referente
El cierre de ciclo también marcó la despedida de Pablo Andrade, capitán del equipo y uno de los jugadores más representativos de la reciente época ganadora de los Tigres UMAD.
Además de consolidarse como uno de los tiradores más efectivos desde el perímetro con 93 triples encestados, Andrade terminó la temporada como el líder nacional en recuperaciones totales y promedio de robos por partido, con 102 balones recuperados y media de 3.1.
Los números respaldan que la UMAD sigue siendo una referencia obligada dentro del basquetbol universitario nacional. Sin embargo, el propio historial reciente del programa también provoca que el cuarto lugar y la eliminación temprana en Ocho Grandes sepan a poco para un equipo acostumbrado a pelear campeonatos hasta el último día de competencia.
El reto para el ciclo 2026-2027 será claro: sostener el talento individual que aún distingue al programa y recuperar la contundencia colectiva que durante años convirtió a los Tigres UMAD en el estándar competitivo de la Liga ABE.