Ex Águilas UPAEP volvieron al Nido convertidas en profesionales
Saide Peraza, Diana Villalobos y Gloria García, egresadas y campeonas con UPAEP, regresaron al Nido de las Águilas ahora como jugadoras de Estrellas de Puebla, en una noche que combinó memoria universitaria y presente profesional.
El Nido de las Águilas volvió a ser punto de encuentro para historias que no se rompieron con el egreso.
Saide Peraza, Diana Villalobos y Gloria García, tres jugadoras formadas en la UPAEP y protagonistas de etapas exitosas en el básquetbol universitario, regresaron a la duela que las vio crecer, ahora como parte del proyecto profesional de Estrellas de Puebla.
El duelo amistoso ante las Águilas UPAEP femenil fue el marco de un reencuentro simbólico con la duela que marcó su formación deportiva. El reencuentro se dio en el contexto de un partido amistoso frente al representativo femenil de las Águilas UPAEP, encuentro que concluyó con marcador de 47–65 a favor de las Estrellas.
Más allá del resultado, el juego se convirtió en una noche de reconocimiento y orgullo institucional, con tribunas atentas a tres egresadas que hoy representan el siguiente escalón natural del proceso formativo.
Para Gloria García, volver al Nido significó regresar a un espacio fundamental dentro de su historia deportiva. “Me siento muy contenta de regresar; aquí tuve una gran trayectoria y siempre es grato volver a casa”.
La jugadora destacó además el valor de la Liga ABE como plataforma de desarrollo y visibilidad. “UPAEP me abrió muchas puertas, porque jugar la Liga ABE te pone en el radar de los equipos profesionales y te exige competir a un alto nivel”.
Diana Villalobos coincidió en que el regreso tuvo una carga emocional especial al reencontrarse con la institución que fue su casa durante dos años. “Estoy feliz y emocionada de regresar al Nido, donde viví años increíbles”.
En su balance, subrayó el impacto que tuvo el programa deportivo en su crecimiento. “UPAEP me dejó una mentalidad muy clara: siempre prepararte y esforzarte para ser mejor. El IQ de juego y la preparación física fueron aspectos que me marcaron mucho”.
Del aula al profesionalismo
Por su parte, Saide Peraza calificó el regreso como un momento significativo tanto en lo personal como en lo deportivo, destacando la influencia que tuvo el cuerpo técnico en su formación.
“Me siento contenta de regresar a la que fue mi casa durante toda mi carrera. Es muy gratificante reencontrarme con Javier Ceniceros y Vladimir Vargas; de ellos aprendí muchísimo”.
El encuentro permitió también observar el contraste natural entre la etapa universitaria y el presente profesional, pero sin romper el hilo que las conecta.
Para las tres jugadoras, UPAEP representó no sólo una institución educativa, sino un entorno que fortaleció hábitos, disciplina y lectura de juego, elementos que hoy trasladan a un nivel de mayor exigencia.
Identidad que permanece
La visita de Peraza, Villalobos y García al Nido funcionó como un recordatorio del alcance que puede tener el basquetbol universitario cuando se consolida como un proceso integral.
La duela, los colores y la memoria compartida permanecen, aun cuando el camino deportivo continúa en otros escenarios.
Más que un amistoso de pretemporada, la noche dejó una postal clara: el Nido sigue siendo origen, referencia y punto de retorno. Para las Águilas y para sus egresadas, el vínculo permanece intacto, ahora reforzado por la certeza de que el siguiente paso —el profesionalismo— también puede construirse desde casa.