Pericos de Puebla suma poder venezolano de Moisés Gómez
El jardinero venezolano, uno de los bates más productivos del Caribe en los últimos años, se incorpora a los Pericos con un historial sólido de jonrones y producción, además de un aporte defensivo por encima del promedio.
La directiva de los Pericos de Puebla dio otro paso en la reconfiguración de su orden al bat para 2026 con la incorporación del venezolano Moisés Gómez, un outfielder de potencia probada que llega después de hilvanar campañas de alto impacto tanto en ligas menores como en la pelota invernal del Caribe.
Gómez, de 26 años, es reconocido por su temporada explosiva con la organización de los Cardenales de San Luis, cuando firmó un registro de 39 cuadrangulares en sucursales y se colocó en el radar de los principales prospectos de poder.
A partir de 2022, entre las filiales de los Padres de San Diego y los propios Cardenales, acumuló 80 jonrones y 245 carreras impulsadas, una cifra que lo acredita como un bat de presencia inmediata para la Liga Mexicana de Beisbol.
Su presente también respalda su llegada. Con los Bravos de Margarita en la liga venezolana, suma nueve vuelacercas y 25 producidas, números que lo posicionan como uno de los tres mejores jonroneros de la campaña y dentro del Top 5 en carreras remolcadas.
Consistencia jonronera
En los últimos dos inviernos, además, firmó líneas consistentes: 24 cuadrangulares y más de 50 impulsadas, consolidándose como un bateador de impacto desde el primer turno.
Pero Gómez no llega sólo como cañonero. Su desempeño defensivo en el jardín derecho, donde presume solidez en los trazos y un brazo respetado, lo ha convertido en un patrullero por encima del promedio; un complemento que los emplumados habían buscado para apuntalar su estructura en los jardines.
Con su incorporación, Pericos continúa ajustando las piezas para una temporada 2026 en la que la meta vuelve a ser protagonizar y reforzar una de las ofensivas más profundas del circuito veraniego. El vuelo verde suma así un nuevo bat que promete ruido desde el primer swing.
Gómez está llamado a ser el eje de la ofensiva, el aporreador y cuarto bate estelar, lo implica una apuesta de la organización emplumada por la vieja escuela: los cañoneros de largo alcance.