Édgar Torres: “Pericos es un sueño cumplido”
En entrevista con "Desde La GRADA", el serpentinero poblano se mostró entusiasmado tras su llegada al bullpen de los Pericos de Puebla, equipo con el que siempre soñó jugar.
Con una década jugando en la Liga Mexicana de Beisbol, pero apenas 29 años de edad, Édgar Torres está cumpliendo uno de sus sueños como pelotero: jugar para los Pericos de Puebla.
El zurdo poblano es una de las adiciones a la rotación abridora de la Novena Verde, ya tuvo su primera salida y está listo para apuntalar desde la lomita a la parvada durante la segunda parte de la temporada del centenario en la Liga Mexicana de Beisbol.
“La verdad, muy contento y agradecido con la organización, fue un sueño que yo tenía desde muy pequeño jugar con el equipo de mi ciudad. Mi sueño después de 10 años se hace realidad y me siento muy contento y satisfecho con lo que he hecho a lo largo de mi carrera”.
Por sorpresa le tomó a Torres el llamado de la gerencia de los Pericos, luego de militar durante diez años de trayectoria como profesional, en cinco equipos de la LMB. Por ello, su primera apertura con la franela verde, representó un momento de alta exigencia y motivación.
“La verdad no me esperaba el llamado de los Pericos, fue algo muy sorpresivo, gracias a Dios se logró y estoy muy contento. Me sentí un poquito con esa ansiedad y con el compromiso”.
Pese a una prolongada inactividad, Torres se vio sólido en las tres entradas de labor ante los Saraperos de Saltillo el pasado sábado, en las que sólo toleró un imparable y concedió una base por bolas.
“Me sentí bien, yo nunca me dejé de preparar, con el apoyo de mi papá siempre iba a entrenar temprano, nunca despegué el dedo del renglón”.
Aunque se veía entero sobre la loma de las responsabilidades, el mánager venezolano Russell Vásquez y el cuerpo técnico habían acordado previamente con Torres, que su primera apertura estaría limitada a la mitad del promedio de lanzamientos y entradas de labor.
“Eran cincuenta pitcheos o tres entradas, la verdad me quisieron llevar poco a poco. Uno entiende lo que requieren los equipos y a veces por esforzarse de más puede llegar una lesión y más en nosotros los lanzadores, que tenemos que cuidarnos demasiado y ahora como han estado los climas, es un poco complicado”.
De a poco irán llevando desde el alto mando emplumado a Édgar Torres, que tendrá su siguiente apertura hasta después de la pausa por el Juego de Estrellas.
“Llego muy completo, ya pasé la tormenta de mis lesiones, una inflamación de la porción larga del bíceps y me desgarré la pierna, pero gracias a Dios ya estoy reconstruido”.
Identidad poblana
Al margen de lo que su calidad pueda aportar a los Pericos, el arribo de Édgar Torres a la rotación emplumada, le imprime un sello de identidad local a la Novena Verde.
“Tener el nombre de Puebla en el pecho, me regresó a mis inicios, porque cuando yo iba a los torneos nacionales siempre representábamos a Puebla y la verdad siempre ha sido un orgullo para mí, representar a mi ciudad”.
El lanzador poblano evocó cómo comenzó el sueño de ser pelotero y la influencia de los jugadores de los Pericos en la primera década del siglo XXI, muchos de ellos, los ídolos del niño Édgar Torres.
“Yo llegué a la Liga Ignacio Zaragoza a los 4 años, como todo niño, con la ilusión de jugar beisbol profesional. Mi papá me llevaba al estadio (Hermanos Serdán), cuando en ese entonces estaban Tigres y Pericos, era algo muy bonito, a mí me encantaba ver en las inauguraciones de la liga (Zaragoza), cómo llevaban a distintos jugadores, mis ídolos en ese momento. Me acuerdo que una vez fue Sandy Madera, Mendy López, Julio Miguel Trápaga, Pepe Perico y las porristas”.
El beisbol lo traía en las venas y con el paso del tiempo, Torres fue puliendo sus aptitudes y descubrió su rol en el diamante, porque no siempre fue lanzador.
“Antes yo era center field, pero la verdad siempre he tenido buen brazo y no había abridor contra Monterrey e íbamos a jugar por el tercer lugar, y me dijo el ingeniero Sosa (mánager de Veracruz): ¿puedes pichar, poblano? Tiré cinco entradas, luego vinieron los relevos y ganamos el tercer lugar”.
Esos primeros pasos en el beisbol profesional, Édgar los recuerda con cariño y con gratitud hacia los personajes que confiaron en él.
“Me firmaron Ignacio Vargas y Lee Sigman cuando yo fui a una Olimpiada, pero no fui con Puebla porque desgraciadamente en la eliminatoria en Oaxaca, en la Academia Harp Helú, quedamos fuera, entonces a mí me agarró de refuerzo Veracruz y fui en representación de Veracruz a Yucatán”.
El paso decisivo
Justo en el marco de aquella Olimpiada Nacional, fue que Édgar Torres tuvo que decidir si aceptaba o no, la oferta para comenzar su carrera como beisbolista profesional.
“Ahí fue cuando me vio Sotero Torres y a los pocos meses, ya cuando salí de la escuela, me invitaron a un campamento en el estadio de los Sultanes. Empecé a entrenar, no sabía la magnitud de lo que estaba haciendo, mi hermano en ese entonces estaba en la academia con Saltillo. Fui, hice el campamento y cuando regresé a casa, le hablaron a mi papá para avisarle que les interesaba”.
Un momento entrañable, en la vida y en la carrera de Torres, se produjo justamente cuando decidió tomar el camino de ser beisbolista profesional, siempre con el apoyo de su padre en el diamante y de un ángel en el cielo.
“Mi papá esa misma noche se sentó conmigo y me dijo: lo que tú quieras yo lo voy a apoyar, siempre y cuando tomes una decisión a la que le vas a echar ganas y le dediques todo tu esfuerzo. Mi mamá estaba muy enferma de cáncer, entonces estábamos así como de me voy, no me voy, qué hago. Cuando mi mamá falleció, fue cuando dije: papá, me voy a buscar mi sueño, quiero jugar beisbol”.
Optimista con el futuro
El lanzador poblano sabe que esta puede ser su última gran oportunidad en pos de retomar un lugar estelar con el que ha sido el equipo de sus amores. Torres confía en el trabajo y en la calidad de sus compañeros del bullpen, para renacer junto con los Pericos.
“Yo pienso que es uno de los relevos más fuertes, el bullpen de nosotros creo que de la sexta a la novena tenemos de 99, 97, 96 millas, que la verdad eso, a uno como abridor, te da la satisfacción de que, tiro cinco, y me voy”.
La lucha por los primeros lugares en la zona sur, se ha puesto al rojo vivo, con contendientes inesperados, que en opinión de Édgar Torres, le dan un nivel de alta competitividad al circuito
“En la zona sur se batalla por los climas y la altura. Pero la verdad la liga ahorita está muy competente, después de los 20 extranjeros, nadie se quiere quedar atrás. Vemos a un Piratas de Campeche atrás de nosotros, no sé cuantos años llevaban sin estar ni a la mitad de la tabla”.
La pelota ha sido otro tema a considerar al momento de hacer un diagnóstico de la crisis generalizada de pitcheo en toda la liga, a lo que Édgar Torres, añade una nueva tesis al respecto.
“Sí se siente un poquito más grande (la pelota). La comparé con una pelota que traje de República Dominicana y sí se ve la diferencia”.
Por último, el zurdo poblano sentenció que los Pericos van a pelear por los primeros lugares y resaltó la unión que existe al interior del equipo poblano.
“Yo siento que vamos a llegar lejos, es un equipo muy armónico, todo mundo se lleva bien, todo mundo apoyando, tenía rato de no estar en un equipo grande donde la armonía fuera buena y después del Juego de Estrellas, viene lo bueno”.