Pericos apaleó a los Diablos Rojos del México en pretemporada
Exhibición redonda de los Pericos de Puebla en la capital: pitcheo firme y una ofensiva implacable que masacró a los bicampeones Diablos Rojos del México para firmar sólida victoria en pretemporada.
Los Pericos de Puebla ofrecieron una actuación de alto calibre en el parque Alfredo Harp Helú de la capital del país, donde combinaron orden, profundidad y contundencia para imponerse con claridad a los Diablos Rojos del México. El triunfo no sólo reflejó una diferencia en la pizarra, sino también el tono que ha ido adquiriendo la novena poblana en esta etapa de preparación: pitcheo confiable y ofensiva sin concesiones.
Desde el arranque, el dominio visitante se gestó desde la loma. Cameron Gann marcó el ritmo con una apertura pulcra, controlando los bates escarlatas a lo largo de tres episodios sin permitir libertades.
Su labor fue respaldada por Hunter McMahon, quien mantuvo la inercia con otro inning sin daño, consolidando una base que terminaría por inclinar el encuentro.
Pitcheo emplumado, la base del triunfo
La serpentina poblana lució afinada y con argumentos para competir. Gann trabajó con soltura, ubicando sus lanzamientos y evitando que la ofensiva capitalina encontrara ritmo.
La transición hacia el relevo fue igual de efectiva: McMahon mantuvo el cero y, más adelante, el bullpen logró sostener la ventaja pese a un breve titubeo en la parte media del juego.
Erick Preciado aportó solidez antes de que Nomar Rojas enfrentara un momento complicado, permitiendo un par de anotaciones.
Sin embargo, Emailin Montilla apareció para apagar el fuego y devolver la estabilidad. Ya en el cierre, Francis Peguero se encargó de bajar la cortina con autoridad.
Sexto inning, el picotazo
Tras un duelo cerrado en los primeros compases, la balanza se inclinó de forma definitiva en el sexto episodio. Los Pericos armaron un rally de cinco carreras que desarticuló por completo a los Diablos.
Estamy Ureña inició la rebelión con un imparable productor que igualó el encuentro, seguido por Cristhian Adames, quien volteó la pizarra con otro batazo oportuno.
Danny Ortiz amplió la ventaja con elevado de sacrificio, y la ofensiva poblana no quitó el pie del acelerador: Juan Kirk y Miguel Guzmán negociaron pasaportes con la casa llena para redondear un ataque demoledor.
Ofensiva despiadada y sin tregua
Lejos de conformarse, la artillería emplumada continuó haciendo daño. River Town brilló tanto a la defensiva como a la ofensiva, primero con una intervención clave en el jardín derecho y después produciendo carrera con rodado dentro del cuadro. A ello se sumó otra anotación impulsada por Ervin, reflejo de un lineup que encontró distintas formas de fabricar carreras.
El golpe final llegó en la novena entrada. Un error defensivo abrió la puerta para que Brayan Quintero anotara, y posteriormente Juan Kirk castigó con doblete productor, seguido por un extrabase de Ciro Norzagaray que terminó por sentenciar una noche redonda para los visitantes.
Mensaje claro en pretemporada
Más allá del resultado, los Pericos dejaron sensaciones sumamente positivas. El pitcheo mostró profundidad y control, mientras que la ofensiva fue agresiva, paciente y efectiva en los momentos clave.
Doblegar con tal autoridad a los bicampeones no es un dato menor, incluso en pretemporada, y refuerza la idea de un equipo que comienza a tomar forma.
Con este envión anímico, la novena poblana continuará su preparación este lunes cuando reciba a los Guerreros de Oaxaca en el estadio Hermanos Serdán, en un duelo que servirá para seguir afinando detalles de cara al arranque de la campaña