Los Pericos renuevan su vuelo con la séptima estrella en la mira
Los Pericos de Puebla abren la temporada 2026 de la Liga Mexicana de Beisbol con una reestructura marcada en el roster, especialmente en el pitcheo, y una ofensiva renovada que busca equilibrio entre velocidad y poder.
El telón se levanta en el Hermanos Serdán y con ello comienza una nueva travesía para los Pericos de Puebla. La campaña 2026 no sólo representa el inicio de un calendario exigente, sino la puesta en marcha de un proyecto que apostó por mover sus cimientos en busca de volver a pelear en lo más alto.
Esta noche a las 19 horas en el Nido Verde se comienza a escribir la historia de la temporada 101 de la Liga Mexicana de Beisbol. Los Guerreros de Oaxaca son los encargados de abrir las hostilidades ante los Pericos en una temporada que tiene algo en común para diecinueve organizaciones: evitar a toda costa el tricampeonato de los Diablos Rojos del México.
La meta para el Puebla es clara: la séptima estrella. Pero el camino luce distinto. La organización optó por una transformación importante en su roster, con una renovación que impacta directamente en la identidad del equipo, particularmente desde la lomita.
Reingeniería en el pitcheo
El mayor ajuste se encuentra en el cuerpo de lanzadores. Con múltiples caras nuevas, el Puebla intenta corregir las inconsistencias que le costaron caro en momentos clave de la campaña anterior.
La rotación parte con nombres que ya tienen recorrido: Vladimir Gutiérrez, encargado de abrir esta noche en la inauguración ante los Guerreros de Oaxaca; Antonio Santos, Fernando Lozano y Cleiverth Pérez. A ellos se suma Cameron Gann, quien llega con credenciales recientes que lo colocan como una pieza capaz de asumir responsabilidad desde el inicio y bajar a cualquiera de los cinco abridores de la rotación.
Sin embargo, la exigencia del calendario obligará a mover piezas. En ese escenario, brazos como los de los poblanos César Vargas y Edgar Torres; Patrick Wicklander y Yoimer Camacho aparecen como alternativas naturales, capaces de cubrir aperturas o extender relevos según lo demande la competencia.
El relevo, bajo la lupa
El bullpen ha sido un punto sensible en años recientes y, consciente de ello, la directiva apostó por mayor profundidad y variedad.
Los zurdos tendrán peso específico en situaciones puntuales, con opciones como Liarvis Breto, Emailin Montilla e Iván Salas, además de la versatilidad de Wicklander.
En el cierre, el panorama no está completamente definido. Tyler McKay parte con ventaja por antecedentes recientes, especialmente en momentos de presión en la temporada 2025, mientras que Hunter McHanon se presenta como una alternativa seria tras su desempeño en los juegos de pretemporada.
La posible llegada de Silvino Bracho podría alterar por completo ese escenario, perfilándose como un candidato natural al noveno inning, pero habrá que esperar a la decisión del cuerpo técnico.
Para los innings intermedios, nombres como Francis Peguero podrían asumir protagonismo, en un bullpen donde los roles se irán construyendo con el paso de los juegos.
Un lineup con nueva identidad
La ofensiva también presenta cambios significativos. La salida de piezas importantes obligó a redibujar el orden al bate, dando paso a una alineación con más de la mitad de sus titulares distintos.
Las incorporaciones de Herlis Rodríguez, Moisés Gómez, Danny Ortiz, David Rodríguez y Michael de la Cruz apuntalan una ofensiva que busca combinar dinamismo en bases con capacidad de daño en momentos clave.
La velocidad será un factor constante en el juego de los emplumados, mientras que el poder recaerá en bateadores con historial probado, en un intento por evitar la dependencia exclusiva del contacto que marcó pasajes de la temporada anterior.
En la receptoría, todo indica que Michael de la Cruz tomará la delantera, en un esquema que podría ajustarse dependiendo del rival, la carga de trabajo así como el perfil de los lanzadores emplumados y la tendencia de las alineaciones contrarias.
El Puebla arranca con una identidad en construcción. Sobre el papel, la ofensiva luce más balanceada, mientras que el pitcheo, renovado en buena parte, deberá demostrar consistencia en el ritmo de la temporada. La profundidad del roster aparece como uno de los principales argumentos de este equipo.
El nuevo juego que llega a la LMB
La temporada 2026 no sólo marca cambios en los rosters, también en la forma de jugarse el beisbol. La Liga Mexicana introduce el sistema automatizado de bolas y strikes (ABS), una herramienta que permite a lanzadores, receptores o bateadores retar una marcación del ampáyer de home de forma inmediata.
Cada equipo contará con dos desafíos por juego y los conservará si la revisión resulta favorable, añadiendo una nueva capa estratégica en momentos clave, pero también una eventual demora de los juegos, de por sí tardamos en múltiples ocasiones.
A la par, el reglamento ante suspensiones por lluvia también se ajusta. Ahora, si un juego se detiene antes de ser oficial (quinta entrada), se reanudará al día siguiente exactamente desde el punto en que fue interrumpido, en lugar de reiniciarse.
El duelo pendiente se completará a nueve entradas y, posteriormente, se disputará un segundo juego a siete episodios, buscando mayor justicia deportiva en el calendario.
Bajo ese contexto, los Pericos no sólo encaran una nueva temporada, sino una nueva era del juego, donde la tecnología y las reglas también jugarán su propio partido.