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Doloroso debut de Pericos de Puebla con Guerreros de Oaxaca

Los Pericos de Puebla cayeron ante los Guerreros de Oaxaca en un Nido Verde completamente lleno; el bullpen terminó por inclinar la balanza, pese al jonrón de Danny Ortiz en su regreso y al buen relevo de Yoimer Camacho.

David
David Badillo

Actualizado: 18 ABR 2026 - 0:50

Doloroso debut de Pericos de Puebla con Guerreros de Oaxaca
Foto: Cristopher Damián

La fiesta estaba puesta. El Parque Hermanos Serdán lució como en sus mejores noches: más de 10 mil almas poblaron cada rincón del inmueble, un entradón que confirmó la conexión intacta entre la afición y la novena verde

El Nido Verde, pletórico, vibró desde el calentamiento, en una apertura de temporada que prometía emociones y que, por momentos, las entregó.

Antes del primer lanzamiento, el beisbol pasó a segundo plano. El reconocimiento a Matías “El Coyote” Carrillo, acompañado de su esposa, se convirtió en el instante más significativo de la noche. El histórico pelotero fue el encargado de tirar la primera bola en medio de una ovación larga, respetuosa, sentida, apenas unos días después del fallecimiento de su hijo. El Serdán se puso de pie; el aplauso fue abrazo colectivo.

Pero fue la visita la que pegó primero. En la segunda entrada, los Guerreros de Oaxaca tomaron ventaja con un cuadrangular de Yariel González, llevándose por delante a Mel Rojas Jr. y silenciando momentáneamente al Serdán.

Ya con la pelota en juego, el Puebla buscó responder a la altura del ambiente. Y lo hizo de inmediato. En la parte baja de ese mismo inning, el regreso de Danny Ortiz tuvo tintes de guion perfecto: en su primer turno, el boricua descargó un cuadrangular solitario por el jardín derecho que encendió al estadio.

No fue un batazo cualquiera: significó su jonrón 138 con la franela emplumada, cifra que lo sigue colocando entre los grandes referentes ofensivos en la historia del club.

El duelo se mantuvo parejo durante los primeros episodios, con destellos de control por parte de Vladimir Gutiérrez, quien logró sortear algunos momentos de presión.

Sin embargo, el quiebre llegó en la quinta entrada. Ahí, los Guerreros aprovecharon una combinación de descontrol, contacto oportuno y un error defensivo para armar un rally que rompió el empate y colocó el juego cuesta arriba para los emplumados.

Gutiérrez dejó el montículo tras 4.2 entradas de labor, cargando con la derrota, en una actuación que fue de menos a más en complicaciones. A partir de su salida, el relevo se convirtió en protagonista, pero no precisamente en el sentido deseado para el Puebla.

Dentro de ese panorama, Yoimer Camacho ofreció un respiro. El venezolano subió a la loma y logró contener momentáneamente la ofensiva oaxaqueña, mostrando comando, serenidad y recursos.

Su actuación no pasó desapercibida: en una noche donde el bullpen dejó dudas, su trabajo apuntó a la posibilidad de verlo nuevamente como abridor, rol en el que ha sabido rendir.

Sin embargo, el resto del relevo no logró sostener esa inercia. Los Guerreros aprovecharon cada oportunidad, castigaron con paciencia y ampliaron la ventaja en la sexta entrada, sumando carreras que terminaron por inclinar definitivamente la balanza.

El bullpen, tarea pendiente en el arranque

Del otro lado, el pitcheo de los Guerreros respondió con autoridad. Luis Miranda trabajó cinco entradas de calidad para quedarse con la victoria, limitando el daño en los momentos clave. A partir de ahí, el bullpen oaxaqueño hizo su parte: ordenado, efectivo, sin titubeos, apagó cualquier intento de reacción de los Pericos.

La ofensiva del Puebla, más allá del batazo de Ortiz y algunas aproximaciones, fue contenida en los innings finales. Los emplumados no lograron descifrar el relevo rival, acumulando outs con rapidez y dejando corredores sin oportunidad de concretar.

El cierre del encuentro fue reflejo de la noche: control total de los Guerreros y frustración para la novena verde, que vio cómo el marcador se sellaba 6-2 en medio de un estadio que, pese al resultado, no dejó de alentar.

Así, la temporada 2026 arrancó con sensaciones encontradas para los Pericos. La fiesta en las gradas, el homenaje emotivo, el poder intacto de Danny Ortiz y los brazos confiables de Yoimer Camacho y Vladimir Gutiérrez contrastaron con un relevo que dejó dudas importantes.

El beisbol volvió al Serdán con todo lo que lo rodea: pasión, memoria y una afición leal. Pero en el diamante, a la hora buena, a los emplumados les aguaron la fiesta.

Sobre el autor

David Badillo
David Badillo

David Alberto Badillo es un periodista poblano con más de 15 años de experiencia. Conductor de deportes en Puebla TV de 2011 a 2020, narrador de Pericos de Puebla en 2015 y 2016. Fue Director de Comunicación de Borregos Puebla de 2019 a 2023. Actualmente es comentarista en Multimedios Canal 6, columnista en Milenio y reportero en GRADA.