Pericos de Puebla sufre lamentable inicio de temporada
Un relevo impresentable de Francis Peguero en la novena entrada le abrió la puerta a un rally de cuatro carreras de los Guerreros de Oaxaca que sacaron la escoba para barrer a los Pericos en la primera serie de la temporada.
Por tercer año consecutivo los Pericos de Puebla comenzaron la temporada 0-3. Barridos por el México en 2024, el Águila de Veracruz en 2025 y por los Guerreros de Oaxaca en el presente calendario.
Incipiente inicio de la campaña 101 de la Liga Mexicana de Beisbol pero más allá de lo temprano de la temporada, lo que preocupa es la forma: errores de ejecución, un relevo que no sostiene ventajas y una sensación de déjà vu que empieza a calar en la afición de la Novena Verde.
Racimo de cuatro carreras en la novena entrada terminó por sentenciar la historia el domingo en el Hermanos Serdán: los Guerreros de Oaxaca se impusieron 8-6 a los Pericos de Puebla y completaron la barrida en el arranque de la campaña.
El golpe inicial llegó temprano y marcó la tónica del encuentro. En el segundo inning, Oaxaca descifró sin demasiada resistencia el pitcheo de Antonio Santos; con tráfico en las bases, Juan Santana rompió el cero con sencillo al izquierdo, Andrés Sosa encontró terreno libre con un elevado mal fildeado que produjo otra, y Yonathan Daza terminó de abrir la herida con doblete que limpió los senderos.
Cuatro carreras que no sólo adelantaron a la visita, sino que obligaron a modificar el guión desde muy temprano. Durante algunos episodios, el duelo pareció estabilizarse.
El pitcheo visitante navegó sin daño, mientras la ofensiva poblana buscaba descifrar los envíos rivales sin demasiada claridad. No fue sino hasta el quinto capítulo cuando la Parvada Verde logró meterse al juego: Miguel Guzmán encendió la mecha con imparable y Ciro Norzagaray lo llevó al plato, lo que detonó la salida del abridor.
Ya ante el relevo, Herlis Rodríguez castigó con autoridad un envío y su doblete produjo dos anotaciones más, acercando a los emplumados en la pizarra.
El partido entró entonces en un terreno de tensión contenida, con los Pericos remando desde atrás y Oaxaca apostando por sostener la ventaja.
La recompensa para los locales llegó hasta el octavo episodio, cuando con dos outs en la pizarra, David Rodríguez encontró el pitcheo y lo depositó detrás de la barda. Su cuadrangular no solo igualó el encuentro, también reanimó a un equipo que parecía resignado por momentos.
Colapso en la novena entrada
Pero la ilusión duró poco. La novena entrada volvió a exhibir uno de los grandes pendientes del arranque: la incapacidad para cerrar juegos. El bullpen del Puebla se había fajado colgando seis ceros luego del desastre de Antonio Santos, empero, el relevo de Francis Peguero se desmoronó entre descontrol y contactos oportunos.
Juniel Querecuto rompió el empate con imparable, después un wild pitch abrió aún más la puerta y los batazos productores de Santana y Arístides Aquino terminaron por inclinar definitivamente la balanza.
Un episodio que retrata con crudeza lo que han sido estos primeros tres juegos: inconsistencias desde el montículo y errores que se pagan de inmediato.
Aun así, los Pericos intentaron una última reacción. Moisés Gómez conectó cuadrangular solitario y Herlis Rodríguez volvió a producir para acercar a la novena poblana, que llenó las bases en un cierre cargado de dramatismo. Sin embargo, el último batazo, de David Rodríguez, quedó en manos del rival y con una rola inofensiva a la inicial se consumó el out 27, apagando cualquier posibilidad de rescate.
Cristian Alvarado se apuntó la victoria en labor mínima pero efectiva, mientras que la derrota recayó en Peguero, señalado inevitablemente por el desenlace.
Ahora, los Pericos volverán a casa para recibir a los Conspiradores de Querétaro, con la presión de sacudirse un inicio que, más allá del 0-3, deja sensaciones preocupantes en su funcionamiento colectivo.