Alfonso “Houston” Jiménez vuelve a Percicos de Puebla
Ídolo histórico de la afición poblana, Alfonso “Houston” Jiménez se integra al cuerpo de coaches de los Pericos de Puebla, reforzando un proyecto que apuesta por identidad, experiencia y memoria ganadora.
Alfonso “Houston” Jiménez, uno de los nombres más ilustres en la historia de los Pericos de Puebla, está de regreso en el Nido Verde, ahora como parte del staff de coaches que encabeza el mánager Darryl Brinkley para la temporada 2026 de la Liga Mexicana de Beisbol.
La figura de Houston está profundamente ligada a la identidad del beisbol poblano. Su historia con la organización comenzó en 1974, aunque fue a partir de 1976 cuando su impacto se volvió evidente, al punto de ganarse el reconocimiento como Novato del Año y consolidarse como uno de los referentes defensivos del club.
El pináculo de esa primera etapa llegó en 1979, cuando formó parte del histórico campeonato conseguido por los Ángeles de Puebla.
Su ciclo como jugador en la Angelópolis se cerró dejando números que aún resuenan: 592 imparables con la franela poblana. Fiel a la causa, Houston Jiménez permaneció con los Ángeles de Puebla en la Liga Nacional de la Asociación Nacional de Beisbolistas (ANABE), el circuito separatista surtido tras la huelga de peloteros de 1980.
Con aquellos Ángeles, logró el bicampeonato en las temporadas de 191 y 1982, antes de dar el salto al beisbol de Grandes Ligas y también pasar por el beisbol profesional de Italia.
En la década de los ochenta, Jiménez cumplió el sueño de todo pelotero al jugar en MLB con organizaciones como Minnesota, Pittsburgh y Cleveland, una experiencia que más tarde capitalizaría desde la caseta, ya con una visión más amplia del juego, la preparación y el manejo de grupo.
Tras colgar los spikes en 2001, inició una nueva etapa como mánager, donde poco a poco fue construyendo una reputación sólida en la Liga Mexicana de Beisbol.
El reencuentro con Puebla se dio en 2009 y fue inmediato el impacto: Pericos alcanzó la final de la Zona Sur y Houston fue reconocido como “Mánager del Año”, distinción que reflejó el cambio competitivo del equipo.
Aquella campaña de 2010 quedó marcada como una de las más sólidas en la historia reciente del club. Puebla firmó la mejor marca de toda la LMB y llegó hasta la Serie Final, donde cayó ante Saraperos de Saltillo, aunque dejó una huella clara de carácter, orden y consistencia.
Ese mismo año, Jiménez volvió a ser nombrado “Mánager del Año”, confirmando el peso de su trabajo desde la caseta y confirmando su impronta en la historia de la "Parvada Verde".
Jiménez continuó al frente del equipo en 2011, clasificándolo nuevamente a postemporada. Tras una salida en 2012, regresó en 2013 para devolverle protagonismo a la novena verde y disputar los playoffs frente a Sultanes de Monterrey. Inició el proyecto de 2014, aunque no pudo concluirlo, cerrando así su última etapa como manager activo del club.
Un regreso que conecta con la identidad
Hoy, más de una década después, Alfonso “Houston” Jiménez vuelve a la que siempre ha considerado su casa, ahora desde un rol distinto, pero con la misma carga simbólica.
Su integración al cuerpo técnico no responde sólo a la nostalgia, sino a la necesidad de sumar conocimiento, lectura de juego y liderazgo a un proyecto que busca estabilidad y ha conformado un cuerpo técnico de lujo.
El regreso de Houston también reactiva un vínculo emocional con la afición poblana, que reconoce en él a una figura que entendió, defendió y engrandeció el beisbol en Puebla.
El Nido Verde abre de nuevo sus puertas a una leyenda, y con ello, los Pericos refuerza su apuesta por la memoria, la identidad y la experiencia como parte de su camino deportivo.