Malos manejos en Fuerzas Básicas del Puebla vienen "desde Atlas", denuncia exportero juvenil Donovan Padilla
En entrevista concedida al programa radiofónico “Desde La GRADA", el exportero del Club Puebla por varios torneos hizo público prácticas irregulares en las Fuerzas Básicas apuntando a Albert Espigares, a quien evitó mencionar directamente por temas legales.
Donovan Padilla rompió el silencio. El exportero de las Fuerzas Básicas del Club Puebla decidió hacer pública una historia que, asegura, llevaba mucho tiempo guardando.
Formado entre el Atlas y la Franja, con paso por Selección Jalisco y procesos nacionales juveniles, el arquero tapatío denunció en entrevista en el programa radiofónico de Cadena IN, “Desde La GRADA”, haber sido bloqueado dentro de la institución poblana pese a tener minutos, experiencia y respaldo deportivo dentro de la categoría Sub-23.
En la conversación, Padilla relata cómo pasó de ser considerado un jugador importante dentro del proyecto a quedar completamente fuera de planes en cuestión de días.
Aunque evitó mencionar directamente a “el personaje” al que responsabiliza por lo ocurrido, por cuestiones legales y de seguridad personal, en distintos momentos hace referencia a Albert Espigares, hoy ratificado por el director deportivo del Club Puebla, Rafael “Chiquis” García, para volver a tomar las riendas de las Fuerzas Básicas.
“Lo hago también por los chavos que siguen ahí, por los que fueron callados y por lo que yo viví lamentablemente”.
De promesa a ser bloqueado
Padilla Becerra llegó al Puebla a los 18 años, procedente de Guadalajara, tras una prueba en la institución. Su ascenso, asegura, fue rápido.
“Yo llegué con el profesor (Carlos Gerardo) Rodríguez. Empecé a jugar, a ganarme un lugar como todos. Después tuve mucha actividad, subí muy rápido a Sub-20 y luego a Primera División. A los 19 años ya entrenaba. Estaban Antony Silva, ‘La Araña’, Juan Gómez…”.
Durante ese proceso, el guardameta recuerda una etapa estable en las Fuerzas Básicas, trabajando con entrenadores como Elías Lomelí, Ricardo Carbajal y Carlos Gerardo Rodríguez, de quienes habló con respeto.
Sin embargo, todo cambió con la llegada de nuevos mandos. “Comenzaron a traer entrenadores, fisioterapeutas y gente que ya venía trabajando con ciertos directivos desde antes”.
Donovan explica que vivió uno de sus mejores torneos deportivos bajo las órdenes de Fernando Aristeguieta al frente de la Sub-23, logrando clasificar a la Liguilla. Pero meses después comenzó el bloqueo.
“Me citaron tres directivos antes de salir de vacaciones y me dijeron que iba a salir prestado un semestre o un año. Yo me fui tranquilo porque pensé que podía ser una oportunidad para regresar más fuerte”.
Al volver a Puebla para la pretemporada, la situación cambió drásticamente. “Yo estaba entrenando con titulares de la Sub-23, incluso iba a jugar unas interescuadras contra el Primer Equipo. Pero ese mismo día me hablan y me dicen que ya no podía participar por indicaciones de un personaje más arriba”.
Padilla asegura que nunca recibió argumentos futbolísticos. “Me dijeron que ya no entraba en planes ni en la Sub-23 ni en el Primer Equipo. Lo único que me argumentaron fue mi edad. Yo tenía 20 años y seguía siendo categoría Sub-23”.

Acusa venganza personal
A lo largo de la entrevista concedida a Desde La GRADA, Donovan insiste en que detrás de su salida existió algo más que una decisión deportiva.
“Por otras fuentes y entrenadores me enteré que el motivo por el cual ya no iba a participar era por este personaje (Albert Espigares). Yo no lo quiero mencionar directamente por temas legales y de cuidado personal”.
Incluso, asegura que el entonces técnico de la Sub-23, Martín Bravo, desconocía completamente la situación. “Martín me dijo: ‘Tú estabas en mis planes, ibas a ser un pilar del equipo’. Una semana antes nos habían reunido para decirnos que seríamos los líderes del grupo”.
El arquero considera que el trato fue arbitrario y contradictorio. “A mí me decían que era por edad, pero había porteros mayores que seguían jugando en la categoría. Yo tenía más de 4 mil 500 minutos en Fuerzas Básicas, campeonatos y procesos de selección. El portero que iba a subir tenía apenas 180 minutos”.
La molestia creció todavía más cuando, tras regresar a Guadalajara, recibió una nueva llamada desde el Puebla. “A los 15 días me hablan otra vez y me dicen que ya no tenían porteros, que si quería regresar como segundo portero de la Sub-23. Ahí sí se me hizo una ofensa”.
Según Donovan, le ofrecieron nuevamente casa club y el mismo sueldo. “Les dije que, después de cómo me habían tratado, si querían que volviera tenían que mejorarme el contrato. Me dijeron que no, que era demasiado”.
Prácticas irregulares
Padilla también habló sobre presuntas prácticas que, afirma, observó dentro del futbol formativo. “Eso de pagos o arreglos lamentablemente sí me tocó verlo desde el Atlas. A este personaje (Albert Espigares) y a gente cercana a él los conozco desde que tenía 13 o 14 años”.

Incluso relata un episodio que, dice, le generó sospechas. “En una ocasión vi a este personaje dentro de su camioneta con un papá, a solas. Lo que hacían ellos lo sabrán”.
Además, recordó el conflicto que habría provocado la salida de Fernando Aristeguieta de la Sub-23. “Querían imponerle jugadores. Fernando tiene muchísima personalidad y no aceptó eso. Por eso salió del club”. Esta declaración confirma lo publicado en una columna de GRADA en junio de 2024.
Para Donovan, una de las señales más preocupantes es el descenso en el nivel competitivo de las visorías y registros. “Antes para llegar a Fuerzas Básicas tenías que tener muchas cualidades. Hoy llegan jugadores que se nota que nunca han jugado a buen nivel y aún así reciben oportunidades”.
“Nunca den dinero para jugar”
Ya lejos de la Franja y buscando reconstruir su carrera, Donovan asegura que decidió hablar para evitar que otros jóvenes atraviesen lo mismo.
“Si tienen otras alternativas, búsquenlas también. Y algo muy importante: nunca den un solo peso para jugar en ningún equipo”.
Pese a todo, asegura conservar cariño por la institución poblana. “Yo me considero aficionado del Puebla y así lo voy a hacer toda la vida. Pero quería contar lo que me pasó porque no quiero que otros jóvenes vivan algo parecido”.
La entrevista se da justo después de que Rafael “Chiquis” García confirmara públicamente el regreso de Albert Espigares a las Fuerzas Básicas del Club Puebla, un movimiento que vuelve a colocar bajo la lupa el manejo interno de la cantera enfranjada y las denuncias que, desde hace años, rodean al proyecto formativo del equipo poblano.