GRADA Entrevista

Tigre Rojo Jr y un legado de cuatro generaciones

El integrante de una de las familias más representativas del pancracio poblano visitó el estudio de Desde La GRADA para hablar sobre el legado que inició con Tigre Carcelero, su paso por el Consejo Mundial de Lucha Libre y el trabajo que realiza en la Arena Coliseo San Ramón formando nuevas generaciones de luchadores.

David
David Badillo

Actualizado: 16 JUN 2026 - 1:38

Tigre Rojo Jr y un legado de cuatro generaciones
Arte: Osvaldo López

La lucha libre poblana difícilmente puede entenderse sin la presencia de las grandes dinastías que han dado identidad al pancracio local durante décadas. Entre ellas destaca la familia Tigre, una estirpe que ha logrado mantenerse vigente generación tras generación, adaptándose a los cambios de la industria sin perder las raíces que la llevaron a convertirse en una referencia dentro de los encordados.

En visita al estudio de Desde La GRADA, Tigre Rojo Jr. repasó parte de esa historia familiar, habló sobre su actualidad profesional y explicó los proyectos que actualmente impulsa junto a su padre para fortalecer la lucha libre poblana.

Lejos de limitarse a su actividad como luchador, Tigre Rojo Jr. también participa activamente en la organización de funciones y en la promoción de nuevos talentos. Desde la Arena Coliseo San Ramón, recinto que se ha convertido en una plataforma para exponentes locales, continúa trabajando semana tras semana para mantener espacios donde las nuevas generaciones puedan desarrollarse.

“Seguimos aquí haciendo las funciones de los domingos populares en Arena Coliseo San Ramón junto con mi padre Tigre Rojo, dándole proyección a todo el talento poblano”.

El proyecto, explicó, va mucho más allá de las funciones dominicales. La intención es generar una estructura que permita a los jóvenes encontrar un lugar donde aprender, crecer y eventualmente convertirse en protagonistas de la lucha libre poblana. Para la familia, la formación de nuevos luchadores es una responsabilidad que acompaña al legado que heredaron.

“Así de sencillo, forjando al talento poblano en las fuerzas básicas de ahí de la Arena Coliseo San Ramón preparando a todos los futuros luchadores de estrellas”.

Al abordar el tema de la enseñanza, Tigre Rojo Jr. destacó que el proceso de formación de un luchador ha cambiado significativamente con el paso de los años. La evolución del espectáculo, las nuevas exigencias del público y la transformación de los estilos sobre el ring han obligado a los entrenadores a adaptar métodos y criterios sin perder la esencia que caracteriza a este deporte espectáculo.

“Es irlos llevando poco a poco de la mano, ya que la lucha libre ha ido evolucionando constantemente. Yo, por ejemplo, cuando empecé, pues no es lo mismo que se está viviendo al día de hoy”.

Al recordar sus primeros años de aprendizaje, el luchador poblano señaló que las generaciones anteriores eran sometidas a procesos mucho más exigentes. La disciplina física y mental era una constante y los entrenadores buscaban formar luchadores completos antes de permitirles dar el salto al profesionalismo.

“Antes, para poder ser luchador, tenías que ser muy recio, ¿no? Y la vieja escuela, como lo decimos, pues eran luchadores muy completos de toda la extensión de la palabra, ¿no? Y te formaban a lo recio, a lo duro”.

No obstante, considera que la evolución de la lucha libre también responde a los cambios en los gustos de la afición. Actualmente los espectadores buscan un espectáculo más dinámico, con movimientos de mayor riesgo y un ritmo distinto al que predominaba décadas atrás, aunque sin abandonar los fundamentos clásicos del pancracio mexicano.

“Al día de hoy, ya la afición, pues, es un poco más nueva. Ya le interesa ver, a lo mejor, un poco más de lances, cosas nuevas. Y para el mismo tiempo, igual, no dejamos a un lado la esencia de la lucha libre también”.

Un legado de cuatro generaciones

Hablar de Tigre Rojo Jr. implica necesariamente hablar de una de las familias con mayor tradición dentro de la lucha libre poblana. La historia de la dinastía se extiende a lo largo de varias décadas y actualmente involucra a cuatro generaciones que han encontrado en el cuadrilátero una forma de vida y una identidad compartida. “Es un legado muy padre, que no cualquiera lo puede llevar a cabo, ¿no? Porque llevar un legado luchístico no es fácil”.

El origen de la familia dentro del pancracio se remonta a su abuelo, quien sentó las bases de una tradición que continúa vigente hasta nuestros días y que sigue siendo reconocida por los aficionados poblanos. “Mi abuelo fue quien empezó este legado, el Tigre Carcelero”.

Con el paso de los años, la segunda generación tomó la estafeta y consolidó el apellido dentro de la escena local y regional, ampliando la presencia de la familia en distintas arenas. “Seguido de la segunda generación, mis tíos, los Tigres Carceleros, segundo, tercero. Y mi padre, Tigre Rojo. Posteriormente llegó una tercera generación integrada por varios exponentes que mantuvieron activo el nombre de la familia y continuaron escribiendo capítulos dentro de la lucha libre mexicana. “La tercera generación que somos nosotros, Chitarra DTR, Rey Dragón. Y tu servidor, Tigre Rojo Junior”.

La continuidad parece asegurada. La cuarta generación ya comenzó a abrirse camino y representa la posibilidad de que la historia familiar siga creciendo durante los próximos años, así lo expresó con orgullo e ilusión el luchador poblano. “Y ahora, ya iniciando la cuarta generación, Artenea”.

Para Tigre Rojo Jr., preservar el legado no solamente implica utilizar un nombre reconocido, sino transmitir valores, enseñanzas y una forma particular de entender la lucha libre. Considera que el respeto por la profesión y el compromiso con la afición son elementos fundamentales para que las nuevas generaciones continúen el camino trazado por sus antecesores.

“Así ir fomentándole a los nuevos valores, a las nuevas estrellas de la lucha libre. Esa parte del amor, el respeto hacia la lucha libre. Que nuestros antecesores nos dejaron ese camino marcado. Y seguirlo llevando por buen camino y a futuras generaciones también”.

De la vieja escuela a la actualidad

Durante la charla también hubo espacio para recordar los procesos de preparación que existían décadas atrás. Tigre Rojo Jr. explicó que los métodos de entrenamiento han cambiado de forma importante y que actualmente los aspirantes suelen debutar en menos tiempo que las generaciones anteriores. “De hecho, antes te forjaban a lo duro, a lo recio. Desde aprender recondicionamiento físico”.

Su propia experiencia es un reflejo de aquella época. Antes de convertirse en luchador profesional tuvo que pasar varios años de preparación constante antes de recibir la oportunidad de presentar su examen profesional.

“De hecho, antes para poder ser luchador, a mí me llevó seis años entrenar para poderme ganar esa parte, poder hacer mi examen para luchador profesional. Seis años”.

Hoy en día, considera que los tiempos son distintos y que muchos jóvenes logran llegar a los cuadriláteros en periodos considerablemente más cortos. “Al día de hoy, yo creo que los muchachos están entrenando alrededor de un año, año y medio, para poder ya estar debutando”.

Otro de los temas abordados fue la participación de las mujeres dentro de la lucha libre. Al revisar la historia de su propia familia, recordó que incluso generaciones atrás ya existía presencia femenina dentro de la dinastía, aunque en condiciones muy distintas a las que existen actualmente. “Mi abuelita también fue parte fundamental en la dinastía”.

El contexto de aquellas épocas, señaló, hacía mucho más complicado que una mujer encontrara espacios para desarrollarse dentro de la lucha libre profesional.

“Yo creo que no era tan muy bien visto, ¿no? Porque antes la mujer no tenía esa proyección, a lo mejor. No había tantas mujeres que se adentraran a este mundo de la lucha libre. Eran muy contadas, yo creo”.

Actualmente observa una realidad diferente, con más oportunidades para las mujeres y con una evolución que considera positiva para el crecimiento general del deporte.

“Al día de hoy, yo creo que, como te lo menciono, la lucha libre ha ido evolucionando para bien. Porque las mujeres, al día de hoy también, pues, tienen ya ese carácter, ¿no? Y esa forma de hacer las cosas también. Y, pues, yo creo que aunado a una buena escuela, a unos buenos profesores, pues, tienen que salir cosas positivas”.

Trece años en el Consejo Mundial

Dentro de su trayectoria profesional, uno de los capítulos más importantes fue su paso por el Consejo Mundial de Lucha Libre. Durante trece años formó parte de la empresa más antigua de este deporte en México, una experiencia que considera determinante para su crecimiento como profesional. “Fue una etapa muy padre también porque, pues, prácticamente ahí fue mi inicio, ¿no? En lo profesional”.

Aquella etapa le permitió compartir vestidor y cartelera con algunos de los nombres más importantes de la lucha libre mexicana, experiencia que considera una de las mayores enseñanzas de su carrera.

“Y el haber, este, codeado con lo mejor de la empresa, llámese un señor Atlantis, un último guerrero, Sombra, Rush, infinidad de luchadores estelares que están ahorita activos”.

La salida del Consejo Mundial no obedeció a una ruptura deportiva, sino a la necesidad de dedicar más tiempo a los proyectos familiares y al crecimiento de la Arena Coliseo San Ramón, que poco a poco fue demandando una atención cada vez mayor.

“Ya estaba en planes, ya estaba trabajando la Arena Coliseo San Ramón, por lógica que ya nos absorbía más tiempo, ¿no? Y ya no teníamos el tiempo para ir a entrenar a la Arena Puebla, y, pues, sí, nos absorbía demasiado la Coliseo San Ramón”.

La escuela sigue abierta

Además de promover funciones, la familia mantiene activa su escuela de lucha libre, un espacio donde niños, jóvenes y adultos pueden iniciar su preparación bajo la supervisión de luchadores con amplia experiencia dentro de los cuadriláteros.

“Los días de clases son los días martes y jueves de 8 a 10 de la noche, avanzados y luchadores profesionales. Martes de 6 a 8, principiantes. Y sábados de 9 a 10 y media de la mañana, todos los niños, a partir de los 5 años de edad”.

Para quienes buscan información sobre inscripciones o entrenamientos, Tigre Rojo Jr. también compartió el número de contacto de la academia. “Pueden mandarme un Whatsapp ahí al 2225-2887-42”.

Finalmente, aprovechó el espacio para enviar un mensaje tanto a la afición que ha acompañado a la familia durante años como a quienes sueñan con convertirse en luchadores profesionales.

“Que sigan la dinastía, que sigan el legado luchístico, la Arena Coliseo San Ramón, que realmente se está preocupando por darle un lugar a todo el luchador poblano”.

Sobre el autor

David Badillo
David Badillo

David Alberto Badillo es un periodista poblano con más de 15 años de experiencia. Conductor de deportes en Puebla TV de 2011 a 2020, narrador de Pericos de Puebla en 2015 y 2016. Fue Director de Comunicación de Borregos Puebla de 2019 a 2023. Actualmente es comentarista en Multimedios Canal 6, columnista en Milenio y reportero en GRADA.