GRADA Entrevista

Camila Saad: “Quiero ser la mejor jinete de México”

Con apenas 22 años, la amazona poblana se abre paso en el circuito internacional tras imponerse internacionalmente en Campo Marte; su formación, el vínculo con su caballo y sus metas marcan el rumbo de una carrera en ascenso.

David
David Badillo

Actualizado: 30 ABR 2026 - 8:15

Camila Saad: “Quiero ser la mejor jinete de México”
Arte: Osvaldo López

La jinete poblana Camila Saad atraviesa un punto de inflexión en su trayectoria deportiva. 

Montando a Candro PS, su triunfo el pasado 19 de abril en el Gran Premio El Palacio de Hierro, evento de la agenda del CSI2 en Campo Marte dentro del entorno del Longines Global Champions Tour, no sólo representa su primera gran victoria en este tipo de escenarios, sino también una confirmación de que su proceso formativo comienza a rendir frutos en el alto nivel.

En entrevista en Desde La GRADA, la amazona no sólo repasó lo conseguido el fin de semana, sino que abrió el panorama sobre su desarrollo dentro de un deporte complejo, exigente y profundamente técnico, donde la constancia, la paciencia y la relación con el caballo resultan determinantes.

“Se podría decir que la Longines Global es como la Fórmula 1, pero de caballos. Yo gané el Gran Premio dos estrellas, que es una categoría abajo del cinco estrellas, que es el principal”.

La dimensión del logro se entiende mejor al considerar el contexto competitivo en el que se dio: decenas de jinetes, experiencia internacional y un escenario donde normalmente predominan perfiles consolidados.

“Creo que fue una sorpresa que yo ganara, porque no estoy tan preparada como otros. Siempre había quedado cuarto o quinto, y este fue mi primer Gran Premio ganado, además en un escenario tan importante”.

De Puebla al circuito internacional

El camino de Camila Saad en la equitación se remonta hacia muchos años. Su historia con los caballos tiene raíces familiares, pero su formación se consolidó a través de años de disciplina en estructuras formales, donde fue escalando categorías hasta insertarse en el circuito competitivo nacional e internacional.

Durante más de una década, su crecimiento estuvo marcado por procesos progresivos: desde pruebas básicas hasta eventos de mayor exigencia, en una ruta donde los resultados comenzaron a aparecer desde temprana edad.

“Mi papá es charro, pero no quería que me metiera a la escaramuza. Me llevó a la equitación junto con mi hermana y empecé en el Hípico Cumbres, donde estuve 15 años”.

Ese proceso tuvo un punto de quiebre en la adolescencia, cuando comenzó a destacar a nivel nacional y posteriormente a nivel internacional.

“A los 12 años empecé a ganar competencias nacionales pequeñas, y a los 14 clasifiqué al Mundial Infantil. Al año siguiente quedé top 10 y ahí fue cuando empecé a expandirme”.

La internacionalización de su carrera incluyó entrenamientos en Europa y Norteamérica, donde tuvo contacto con estructuras de alto rendimiento y jinetes consolidados.

“Entrené en Alemania con Katrin Eckermann, estuve dos meses allá. También estuve en Canadá y trabajando con Toño Maurer. Todo eso me ayudó mucho a crecer”.

Una disciplina de altibajos

A diferencia de otros deportes, la equitación implica variables que escapan al control absoluto del atleta. El rendimiento no depende únicamente del jinete, sino de un binomio que debe funcionar en sincronía, lo que convierte cada competencia en un ejercicio de adaptación constante.

Esa realidad ha marcado la trayectoria de Saad, quien reconoce que su carrera no ha sido lineal, sino construida a partir de momentos contrastantes.

“No siempre vas hacia arriba. Hay muchos altibajos, porque trabajamos con seres vivos. A veces te va muy bien, a veces muy mal”.

En ese contexto, el reciente triunfo se asume con mesura, entendiendo que forma parte de un proceso más amplio.

“Estamos en un buen momento, pero con los pies en la tierra. El siguiente paso es un tres estrellas en San Miguel de Allende, y de ahí ir viendo cómo nos desarrollamos mi caballo y yo”.

El peso del binomio

Dentro de la equitación, el vínculo entre jinete y caballo no es un elemento secundario, sino el eje sobre el que gira el rendimiento competitivo. La comunicación, la confianza y el entendimiento mutuo definen el margen entre una ejecución limpia y el error.

En el caso de Saad, ese vínculo se construye junto a “Candro”, un caballo que ha acompañado su evolución reciente en el circuito. “El caballo es lo más esencial. Son animales muy nobles y si les das respeto, te lo regresan diez veces más”.

Más allá de lo técnico, la relación tiene matices particulares que también forman parte del día a día. “Candro es muy serio, a veces siento que no me quiere, pero lo adoro. Creo que la mejor forma de responderle es enfocarme al 100% cuando lo monto y no pedirle cosas imposibles”.

La exigencia del deporte también implica riesgos, como el accidente que sufrió en una de sus primeras experiencias en pruebas de máximo nivel.

“Fue un bajón muy fuerte. No recuerdo bien qué pasó, pero el hecho de que él siguiera conmigo me dio mucha seguridad”.

Proyección y objetivos

A sus 22 años, Saad compite en una disciplina donde la madurez deportiva suele alcanzarse más adelante, lo que abre un margen amplio para su desarrollo dentro de la élite.

El calendario inmediato contempla nuevas pruebas internacionales en territorio nacional, donde buscará consolidar su rendimiento y escalar progresivamente de categoría.

“Vamos a San Miguel de Allende a un tres estrellas y también hay un concurso en Puebla en junio. Vamos a ver si participamos”.

En cuanto a sus aspiraciones, la meta está clara, aunque el camino exige tiempo y consistencia. “Me encantaría llegar a los Juegos Olímpicos. Sé que hay mucha competencia y que todavía estoy lejos, pero este resultado demuestra que puedo estar ahí”.

Con una base sólida, experiencia internacional y un presente alentador, Camila Saad comienza a posicionarse como uno de los nombres a seguir dentro del panorama ecuestre mexicano, en una disciplina donde la paciencia y la constancia son claves para dejar un legado.

Sobre el autor

David Badillo
David Badillo

David Alberto Badillo es un periodista poblano con más de 15 años de experiencia. Conductor de deportes en Puebla TV de 2011 a 2020, narrador de Pericos de Puebla en 2015 y 2016. Fue Director de Comunicación de Borregos Puebla de 2019 a 2023. Actualmente es comentarista en Multimedios Canal 6, columnista en Milenio y reportero en GRADA.