Carlos Adrián Morales: la peor gestión en la historia del Puebla Femenil
El timonel del Club Puebla Femenil llegó el 7 de octubre de 2024 buscando ser el recambio necesario para solucionar la crisis deportiva. Sin embargo, un año después, su gestión registra los dos peores torneos de la historia con 9 y 6 puntos.
A un año de la llegada de Carlos Adrián Morales, el Club Puebla Femenil atraviesa la etapa más oscura desde su creación.
Ni en los años de arranque del proyecto, ni en sus temporadas de transición, la Franja había acumulado cifras tan pobres ni mostrado un nivel de descomposición deportiva e institucional tan marcado.
Aunque Morales ha presumido cumplir con los minutos de menores y figurar entre los equipos con más debutantes, esos méritos quedan sepultados por los resultados: apenas tres victorias en 34 partidos oficiales, una efectividad que no solo rompe récords negativos, sino que marca el peor desempeño de un director técnico en la historia del club.
Cuando fue anunciado el 7 de octubre de 2024, el exjugador de Lobos BUAP llegaba con credenciales sólidas: interino con Toluca y finalista con Atlético Morelia en la Liga de Expansión. Su llegada se interpretó como un salto de calidad.
Un año después, el salto fue al vacío.
Pesadilla sin fin
Su debut fue esperanzador: victoria ante Necaxa el 13 de octubre de 2024. Desde entonces, la historia ha sido una caída sin freno.
La Franja se convirtió en un equipo que juega para resistir, no para competir.
Presupuesto reducido, constantes bajas y altas, y una plantilla con promedio de edad de 21 años son la base de un proyecto que se reconfigura cada semestre sin rumbo ni continuidad.
El saldo es demoledor: 3 triunfos, 6 empates y 25 derrotas, dos de esos triunfos ante el mismo rival (Necaxa).
En un año natural, Carlos Adrián Morales ha cosechado más derrotas que cualquier otro técnico que haya pasado por el banquillo camotero.
Contra viento y marea
Morales asumió el cargo en plena crisis, tras la salida de Guillermo Cosío, y aunque el cierre del Apertura 2024 mostró ligeros destellos, el final fue contundente: derrota 4-2 ante Bravas de Juárez.
Para el Clausura 2025, ya con un mes completo de pretemporada, el técnico preparó un plantel enfocado en el aspecto físico. Pero la campaña fue un desastre histórico: seis puntos en total, superando (por debajo) la marca negativa anterior del Apertura 2024.
Nunca antes el Puebla Femenil había cerrado un torneo con tan pocos puntos ni con tantas goleadas en contra. Lesiones, falta de jerarquía y un entorno institucional disperso consolidaron la tormenta perfecta.
Lo que debía ser reconstrucción terminó siendo el punto más bajo de la historia del club.
De mal en peor
El Apertura 2025 representaba, en teoría, el segundo intento de Morales por enderezar el barco. Con rodaje acumulado y una base juvenil fortalecida, se esperaba un repunte.
En cambio, llegaron derrotas que confirmaron la tendencia: 6-0 ante San Luis, 5-0 ante Rayadas y 5-1 frente a Pachuca.
Aun con ese panorama, el técnico ha insistido en que existe “confianza” en el proyecto.
Esa confianza, sin embargo, se sostiene en discursos más que en hechos.
Y mientras el equipo se hunde, la dirección deportiva que encabeza Brenda Viramontes enfrenta un escándalo de tráfico de influencias documentado por este medio: el registro oficial de su agencia de representación, Atmos, acredita que la misma directiva ha firmado jugadoras bajo su propia representación.
Aunque Morales no es responsable directo del caso, sí forma parte de una administración marcada por la falta de resultados y por decisiones institucionales que profundizan el descrédito del proyecto femenil.
A esto se suma una debilidad táctica recurrente: un tercio de las derrotas del Puebla bajo su gestión se han dado en los últimos 20 minutos de partido, reflejo de un equipo que se desmorona física y mentalmente.
La nueva normalidad: perder
La Franja llegó a acostumbrarse a la derrota. Lo que antes era una crisis hoy es rutina.
El semestre pasado quedó eliminada en la Jornada 12 con una goleada 7-0 ante América; en este, fue en la fecha 13, tras caer ante Tigres.
Puebla comparte ahora el sótano con los equipos menos competitivos de la liga —Mazatlán, Querétaro, Santos, Necaxa y Cruz Azul—, clubes que viven en la zona del olvido.
El panorama no es de reconstrucción, sino de resistencia institucional. Los resultados no solo exhiben a un plantel corto, sino una dirección deportiva que confunde austeridad con abandono.
Chispazos de esperanza
Entre las ruinas, quedan destellos. Morales ha debutado a 10 jugadoras en Liga MX Femenil: Sheila Vivanco, Carol Hernández, Paola Pérez, Inés Martínez y Valentina Silva, entre otras.
También ha dado continuidad a Joselyn Solís, llamada al Juego de Estrellas contra el FC Barcelona y seleccionada Sub-17. El trabajo con juveniles es real y valioso, pero se ve ahogado por la falta de competitividad del primer equipo.
Con tres fechas restantes (Chivas, Xolos y Toluca), el Puebla Femenil apenas suma 5 puntos en 14 jornadas.
Solo un cierre perfecto evitaría que este Apertura 2025 supere al anterior como el peor torneo en la historia del club.
En cualquier caso, Carlos Adrián Morales ya firmó la peor gestión técnica que ha tenido la institución desde que participa en la Liga MX Femenil.
Era de Carlos Adrián Morales con el Puebla
- 34 partidos dirigidos
- 3 victorias
- 6 empates
- 25 derrotas
- 10 debuts en Liga MX Femenil
- Segundo equipo con más minutos de menor
- Peor torneo en la historia (Clausura 2025: 6 puntos)