Club Puebla pierde ante Mazatlán FC; 14 derrotas de Guede
En el duelo de “hermanos”, el Club Puebla luchó con lo que tenía disponible, pero terminó sucumbiendo ante los Cañoneros en un juego marcado por una “Ley del ex”, errores defensivos y un planteamiento de Pablo Guede lleno de experimentos.
Una noche triste. Otra de esas que se han vuelto toda una mala costumbre en el Club Puebla en años recientes. En lo que fue su primera salida de los camoteros en el Apertura 2025 terminaron sucumbiendo ante su “hermano” Mazatlán FC por 2-1 en un duelo ríspido, seco y marcado por errores muy puntuales.
La cancha de El Encanto en Sinaloa, fue testigo del primer duelo directo entre dos de los activos más importantes de TV Azteca con un sabor especial que va más allá del vínculo corporativo, pues estaban en juego tres puntos vitales en la tabla de cocientes donde ambos pelean por no pagar multa el próximo año.
En el arranque del juego se mostró un partido como se esperaba: muy peleado, disputado, por momentos rocoso, donde los locales buscaban hacer daño con el orden que le caracteriza a Robert Dante Siboldi ante la presión y dinamismo de los dirigidos por Pablo Guede teniendo pocas acciones en los arcos.
Los minutos iniciales fueron un concierto de patadas e intentos por ambos lados que quedaron en sustos; por el lado de los Camoteros de nueva cuenta Edgar Guerra se convertía en el hombre más activo por la banda exigiendo al guardameta local que no se sorprendía de esa explosividad.
Herrera aplica “Ley del ex”
Al minuto 9’ llegaba el primer golpe de los Cañoneros con una dosis de emotividad, pues una jugada iniciada por el joven Ángel Saavedra que tomó valentía en los linderos del área, aprovechó un pésimo rebote y tras superar con facilidad a la zaga enfranjada dio un pase que fue cerrado por Alberto Herrera, quien hasta hace poco era jugador incondicional del Club Puebla para poner el 1-0 y una “Ley del ex” muy dolorosa.
El primer tanto de los mazatlecos pegó mucho en el ánimo de los jóvenes camoteros que perdieron el rumbo por varios minutos y con ello, empezó el vendaval de gritos y alegatos de Pablo Guede en el banquillo siendo este un síntoma inequívoco de desesperación ante lo sucedido.
En un encuentro bien dirigido por la árbitra central Katia Itzel García, los Cañoneros siguieron mostrándose sólidos en su cancha mientras que los camoteros le apostaban mucho a las faltas para tratar de detener las aproximaciones generando pocas acciones en los arcos.
Buscando hacer daño con la velocidad que le caracteriza, Edgar Guerra se veía como el faro de luz para los camoteros que simplemente no encontraban la manera de hacer más daño que no fuera por actuaciones individuales, mientras que el “hermano” seguía incomodando con sus chances sin precisión.
Doblete Cañonero
El juego siguió su curso y también un auténtico recital de faltas por ambos lados que era el reflejo de un partido muy cortado y disputado entre un cuadro poblano que adelantaba líneas y un morado que se iba con todo por los espacios ante la importancia de los puntos que estaban en juego.
En la recta final del primer tiempo, Mazatlán FC le sacó provecho a su virtud ante los resquicios camoteros y al minuto 37’ volvió a pegar ahora por cortesía de Jordan Sierra, quien aprovechó el rebote que dejó el arquero Julio González para rematar de cabeza y poner el 2-0 que ponía la cosa cuesta arriba para los enfranjados.
Buscando tratar de recortar distancias a la brevedad, La Franja se fue con todo al abordaje tratando de sorprender con Esteban Lozano y con el colombiano Guerra, pero sus intentos quedaron frustrados al ser anulados por fuera de lugar, dejando así el 2-0 para el descanso y 45 minutos por delante.
La Franja pone corazón
Para el complemento, el Club Puebla siguió con la idea ofensiva y arriesgada, por lo que Pablo Guede empezó a echar mano de lo que tenía disponible en el ataque metiendo a Emiliano Gómez y posteriormente a Lucas Cavallini tratando de encontrar esos goles que le dieran vida al equipo.
El experimento de Pablo Guede con lo mejor que tenía empezaba a dar frutos con un incremento en el número de aproximaciones y atajadas del arquero local, dando esperanzas a que pronto pudiera llegar el gol de la esperanza para los camoteros en otra noche complicada de Liga MX.
Después de otro carnaval de patadas, al fin apareció el poder enfranjado siendo al minuto 72’ el momento que el Club Puebla pudo recortar distancias por parte de Emiliano Gómez, quien aprovechó el gran centro de José Rodrigo Pachuca para inyectar el ánimo del partido.
Con el gol, los dirigidos por Pablo Guede empezaron a tener mayor protagonismo en la Perla del Pacífico con un Lucas Cavallini incesante en el área, un “Emi” Gómez echado para adelante y una postura poblana totalmente ofensiva con los riesgos que eso incluía dejando espacios en el medio campo.
Mucho corazón, pero insuficiente
Como si se tratara de la repetición de la fecha 1, La Franja volvió a tener que poner sus canicas en el rubro anímico con un par de aproximaciones que por falta de puntería o suerte no se concretaban provocando que los morados fueran retrocediendo y teniendo que aguantar todos los embates.
Ante la necesidad de buscar otro gol, La Franja se volcó al ataque buscando por todas las formas el empate con pases largos, saques de banda muy extensos y el resto de las ideas que estuvieran al alcance con un cuadro mazatleco echado para atrás dependiendo de las intervenciones de Samir.
Los siete minutos de agregado sirvieron como una dosis dramática a un partido que ya no tuvo más chispa para un Club Puebla que se apagó entre su desesperación, falta de puntería y que no pudo derribar un muro morado que soportó todo para quedarse con tres puntos vitales en la tabla de cocientes.
Con este resultado La Franja se mantendrá con cero puntos en dos jornadas teniendo que esperar el resto de la fecha para saber si terminará como último lugar general. La siguiente prueba de los camoteros es el próximo viernes 25 de julio ante Santos Laguna.