Sin despeinarse, Chivas derrotó al Club Puebla
El partido, que "duró" casi dos días, terminó en favor del Rebaño Sagrado que sólo necesitó 15 minutos para tener la ventaja con los goles de González y Govea. La Franja registra ocho derrotas en once partidos y sigue sin ganar en la era de Hernán Cristante.
Ni la lluvia, ni la maltratada cancha, ni 24 horas extras, pudieron evitar lo que era casi un hecho. Una derrota más para el Club Puebla en este Apertura 2025 luego de caer 2-0 ante el Deportivo Guadalajara en un juego que no fue tan vistoso pero suficiente para que los tapatíos se llevaran el triunfo con dos goles en 15 minutos.
Con una pobre entrada producto de las inclemencias del clima y la imposibilidad de decenas de aficionados por ir de nuevo al Estadio Cuauhtémoc, tras varias horas de lluvia, 20 horas después del horario original arrancó el partido que se suspendió el 26 de septiembre ante la falta de garantías en el terreno de juego.
Desde el silbatazo inicial, la cancha mostraba daños considerables, pero con todo y eso los dos equipos arrancaron con todo siendo el Chiverío el que tuvo mayor claridad en las jugadas a nivel ofensivo con sus atacantes encabezados por Efraín Álvarez que ganó varios tiros de esquina.
Poema de Bryan González
La fiesta para los “Chivahermanos” empezó al minuto 5’ con una gran jugada a balón detenido que luego de tres toques, Bryan González aprovechó el espacio y de manera precisa sacó una tijera espectacular para vencer a Julio González y poner el 1-0 para Chivas haciendo que su gol valiera toda la mojada y espera de sus aficionados.
El golazo del lateral rojiblanco al más puro estilo de Manuel Negrete y Hugo Sánchez encendió al Rebaño Sagrado que tomó confianza en el juego tomando el protagonismo en el encuentro tomando las cosas con calma, pues la cancha seguía mostrando daños considerables con el paso de los minutos.
Doble golpe rojiblanco
Tras unos minutos de choques y jugadas sin peligro por parte del Club Puebla, el Deportivo Guadalajara volvió a pegar con contundencia al minuto 12 por cortesía de Omar Govea con un saque de banda que le llegó al juvenil para sacar un disparo muy potente que termina rechazando mal Julio González para poner el 2-0.
Los dos tantos del Chiverío terminaron por ser lapidarios para La Franja que trató de quitarse la presión con disparos de media distancia sin tener mucho éxito, muestra de la notoria desesperación que se vivió a lo largo del encuentro por vivir un escenario tan adverso de forma tempranera.
Con la ventaja a su favor, las Chivas bajaron paulatinamente el ritmo para evitar alguna lesión y al mismo tiempo, optaron por darle al Club Puebla el dominio de la pelota, pero los dirigidos por Hernán Cristante no encontraron la forma de sacarle provecho al control del esférico.
Mucho corazón, poca idea enfranjada
Pasados los 20 minutos, los Camoteros trataban de apostar al contragolpe y el balón detenido como opciones de ataque, pero ante el gran orden del Rebaño Sagrado y sus ocasiones esporádicas generaron que la situación se volviera apremiante en los enfranjados por no tener la reacción esperada.
El encuentro fue una pesadilla para el medio campo poblano, pues Owen González, Pablo Gamarra y Raúl Castillo no pudieron tener la pelota debido al dinamismo marcado de los rojiblancos que sin estar en su máxima capacidad -por evitar lesiones-, seguían generando mayor peligro.
La confianza en Chivas fue tal que en más de una ocasión intentaron hacer chilenas, tijeras y rebotes en el área, pues todas las jugadas que hicieron, las terminaron aplicando uno de los conceptos más básicos del fútbol: terminen las jugadas como sea para evitar sorpresas.
Al 28’, el juvenil de Chivas Santiago Sandoval fue expulsado momentáneamente por una barrida accidental sobre Ariel Gamarra, sin embargo, tras la revisión del VAR, se cambió a una amonestación, pues el jugador tapatío evitó a toda costa lastimar al rival, acción que validó el cambio de criterio.
El Club Puebla tardó media hora para tener una posesión larga y efectiva, pero no pudo hacer algo destacado, además, llegó el sorpresivo cambio de Owen González por Edgar Guerra que por un lado fue un tema estratégico y por otro, por una notoria molestia muscular del juvenil prestado del Pachuca.
Empuje sin frutos
En la recta final del primer tiempo, los Camoteros mostraron corazón y garra, pero el conjunto tapatío supo defenderse sin la pelota, algo que terminó siendo efectivo a pesar de estar echados hacia atrás. Fue hasta el minuto 37 que llegó el primer disparo del Club Puebla con Emiliano Gómez.
La Franja puso garra por la banda derecha y en más de una ocasión ganó tiro de esquina y faltas en el área, sin embargo, no pudo capitalizar sus pocas oportunidades siendo un disparo directo de Fernando Monárrez lo más destacado en los minutos finales de la primera parte.
Nulo espectáculo en Puebla
Para el segundo tiempo, el espectáculo se fue de sabático, en gran medida por los notorios daños que mostró el Estadio Cuauhtémoc manteniendo la tónica de unos Camoteros con garra sin ideas y un Rebaño Sagrado tranquilo, hasta cierto punto echado para atrás, pero con el orden necesario.
En el complemento se mostró la “vieja escuela” del fútbol mexicano con muchos roces, faltas y sobre todo, choques en la pelea por la pelota, producto de las circunstancias mencionadas y que también generó que la pelota no pasara de medio campo causando algunos abucheos ante la falta de dinamismo.
Por varios momentos, Chivas llevó el juego con calma con la clara idea de esperar un contragolpe dándole oportunidades al Club Puebla de tomar confianza sacando disparos de media distancia y jugadas ofensivas que tenían mucho ímpetu pero muy poca claridad en el arco del “Tala” Rangel.
Pasados los 60 minutos del encuentro, el Rebaño Sagrado buscó dosificar esfuerzos haciendo varios cambios, sobre todo en el medio campo tratando de mantener el orden con las dos líneas, mientras que La Franja metió lo disponible con Esteban Lozano intentando empujar a los poblanos.
Ante la desesperación de los enfranjados por no poder hacer daño y recortar distancias, el partido comenzó a calentarse con varios empujones, reclamos y ligeros encontronazos. El juego seguía padeciendo en el espectáculo, situación que estaba en favor de los rojiblancos.
Con el santo de espaldas
Al minuto 67, el chileno Nicolás Díaz tuvo la opción más clara del Club Puebla con un remate de cabeza pleno, fuerte e ideal, sin embargo, la pelota terminó saliendo a un costado del poste izquierdo siendo una jugada que pudo cambiar por completo el último tramo del encuentro.
Llegando al último tramo del encuentro, Chivas se mantuvo con su apuesta arriesgada de estar defendiendo demasiado en su área esperando que terminara el tiempo en el Cuauhtémoc mientras que La Franja seguía con mucha voluntad de hacer daño, pero la contundencia simplemente no estuvo de su lado.
La tónica no cambió demasiado con una estrategia básica, pero efectiva por parte del Rebaño Sagrado mientras que los Camoteros se entregaron a tope con un disparo de Carlos Baltazar al minuto 84 que fue detenido por “Tala” Rangel. Esteban Lozano intentó varias veces el conseguir la segunda jugada, pero sus compañeros no entendieron la idea dejando ir algunas jugadas.
Los cuatro minutos de compensación fueron un mero trámite, pues Chivas se salió con la suya mientras que La Franja volvió a mostrar mucho corazón pero muy poca idea ofensiva, hecho que seguirá afectando su desempeño en lo que resta del Torneo Apertura 2025.
Con este resultado, el Club Puebla seguirá como último lugar de la Liga MX registrando ocho derrotas en once juegos registrando apenas cinco puntos, garantizando ser sotanero para lo que resta de la jornada.