España pegó baile a Francia; a la final del Mundial 2026
La Furia Roja demostró su calidad colectiva e individual superando por completo a Francia que nunca pudo plasmar su poderío. Los ibéricos esperan al rival Inglaterra o Argentina para el 19 de julio.
“Ganar es ganar” dicen los sabios y España venció 2-0 a Francia en la primera semifinal de la Copa del Mundo 2026 gracias a su soberbia exhibición colectiva que se aderezó con los goles de Mikel Oyarzabal (22´) y Pedro Porro (58’) para regresar a la Furia Roja a la gran final del Mundial 16 años después.
Desde la cancha de Texas, casa de los Cowboys de la NFL, la Copa del Mundo 2026 aguardaba a su primer finalista entre dos potencias que tenían cuentas pendientes y una revancha ansiada de dos décadas por ser el único antecedente oficial dentro de la gran justa, siendo un duelo imperdible de principio a fin.
El juego arrancó con mucha fuerza física y constantes roces, producto de lo que estaba en disputa además del estilo propuesto donde el arbitraje del salvadoreño Iván Bartón puso el sello de CONCACAF del “juéguela” para evitar detener el encuentro en cada choque o barrida, ofreciendo una fluidez justa.
Los dirigidos por Luis de la Fuente superior aguantar el inicio potente de Francia que intentó repetir la dosis de los juegos previos en el que hizo presión alta para generar el error del contrario contando con el ya conocido repertorio ofensivo encabezado por Kylian Mbappé que luchaba por la bota de oro.
De un solo lado
Irónicamente las cosas le salieron distintas a Les Bleus porque al minuto 20’ llegó una imprudencia de Lucas Digne, quien pateó a Lamine Yamal en el área provocando penal para los ibéricos en lo que parecía una jugada que no tendría mayor efecto. Desde los once pasos, Mikel Oyarzabal definió con clase al 22’ para marcar el 1-0 para España.
La anotación de los españoles fue un golpe anímico muy duro para la Selección de Francia que intentó hacer daño con sus individualidades sin tener efecto, pues su capitán fue totalmente controlado, lo que a su vez fue desconectando al resto de tal manera que los ataques fueron nulos.
Sin mucho brillo pero con mucha calidad, España entendió que el partido pasaba por el trato colectivo de la pelota y cuando no la tuviera, lo que se reflejó con el trabajo colaborativo en todas las líneas peleando cada esférico como si fuera el último causando sorpresa entre los galos que no esperaron un escenario tan complejo.
Conforme se acercó el final del primer tiempo, Francia se notó muy gris y sin alma porque no sólo fue el poco protagonismo de Kyllian Mbappé, sino que además, los ibéricos lograron opacar el poder ofensivo de Michael Olise, Ousmane Dembelé y Deisré Doué que tuvieron una mala tarde.
Tras la diferencia mínima en el marcador en favor de España, las cosas parecería que serían distintas en el complemento, cosa que no sucedió porque los ibéricos siguieron con ese orden que les daba réditos, mientras que Francia apostó por cambios que no abonaron a la crisis de ideas.
Golpe final
Aunque Francia tuvo unos ligeros acercamientos pasados los 50 minutos del partido, la jugada que cambió el destino de la semifinal se dio con una distracción de los galos que dejaron espacios para que España hiciera una pared entre Dani Olmo y Pedro Porro para colocar el 2-0 al 58’ siendo un golpe contundente.
Después del segundo gol, España cerró filas y Francia terminó sacudido de tal manera que todo derivó en algunas aproximaciones chatas de Kyllian Mbappé y un acierto-error del arquero Unai Simón que no pasó a mayores, diluyendo las esperanzas de los azulones con el paso de los minutos.
La recta final del partido el campeón del mundo en 2010 se mantuvo con el control de las acciones haciendo cambios que fueron el complemento de un cierre perfecto para los ibéricos que empezaron a festejar su histórico regreso a la gran final contra lo poco que resistió Francia.
Tras el silbatazo final se definieron los caminos: Francia irá al juego por el tercer lugar siendo el último partido en la era de Didier Deschamps, mientras que España espera al rival por la gran final de la Copa del Mundo entre Inglaterra y Argentina del próximo domingo 19 de julio en la cancha de los Jets de Nueva Jersey.