Lucas Cavallini se despide del Puebla tras no poder recuperarse de su lesión
Lucas Cavallini cierra su segunda etapa con la Franja después de una serie de lesiones que terminaron por impedirle volver a las canchas; sus 34 goles quedan como legado a su paso por la Angelópolis.
Lucas Cavallini le puso punto final a su historia con el Puebla. El delantero uruguayo-canadiense anunció el jueves vía su cuenta de instagram su salida de La Franja, después de un largo proceso de recuperación que terminó por impedirle regresar de manera definitiva a las canchas y que, al mismo tiempo, deja en el aire el futuro de una carrera que durante años estuvo marcada por los goles, la potencia física y el carácter de “El Tanque”.
Su despedida llega después de una segunda etapa que estuvo muy lejos de parecerse a la primera. Cavallini regresó a Puebla en enero de 2024, como agente libre procedente de Tijuana, con la intención de recuperar el protagonismo que había alcanzado entre 2017 y 2019. Y por momentos lo consiguió, aunque las lesiones terminaron por cambiar por completo el desenlace.
Durante su primera estancia con La Franja disputó 81 partidos entre Liga MX y Copa MX, con 29 goles y ocho asistencias. Fueron seis torneos en los que construyó buena parte de su relación con la afición poblana y se convirtió en uno de los principales referentes ofensivos del equipo.
Entre el Apertura 2017 y el Clausura 2018 consiguió 13 anotaciones; posteriormente sumó 11 entre el Apertura 2018 y el Clausura 2019, mientras que en el Apertura 2019 consiguió cinco tantos antes de marcharse del futbol mexicano rumbo al Vancouver Whitecaps.
Aquella primera etapa también dejó una de las versiones más reconocibles de Cavallini: un delantero de área, físico, intenso y capaz de competir cada balón. Su producción goleadora no dependía únicamente de la fuerza. El atacante tenía recursos para definir con ambas piernas, atacar los centros y aparecer en el sitio correcto dentro del área.
Su regreso parecía recuperar aquella historia. En el Clausura 2024 marcó un gol ante el Necaxa y, ya en el Apertura de ese mismo año, tuvo uno de los mejores arranques de su segunda etapa. En apenas cuatro partidos consiguió cuatro anotaciones: marcó de penal ante Santos Laguna con un cobro a lo Panenka, hizo un doblete contra el León y volvió a marcar frente al Atlas.
Ese inicio incluso lo colocó momentáneamente entre los protagonistas de la tabla de goleo, pero entonces apareció la lesión que terminaría modificando todo.
Una ruptura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha lo dejó fuera durante meses. Cavallini tuvo que someterse a un largo proceso de recuperación y permaneció prácticamente un año alejado de la actividad competitiva. Cuando finalmente consiguió volver, el regreso duró muy poco.
En el Apertura 2025 solamente disputó un partido, ante los extintos Cañoneros del Mazatlán, en el que tuvo 28 minutos de participación. Poco después volvió a sufrir una ruptura del ligamento cruzado anterior de la misma rodilla, situación que volvió a enviarlo al quirófano y lo alejó nuevamente de las canchas.
Así terminó de escribirse una segunda etapa marcada más por las ausencias que por los minutos jugados. Entre su regreso en 2024 y su salida, Cavallini consiguió seis goles. El saldo histórico con el Puebla queda en 102 partidos, 34 goles y ocho asistencias.
A nivel de clubes, Cavallini también dejó goles en Uruguay con Juventud de Las Piedras y Fénix, además de su paso por Nacional y Peñarol. En Canadá defendió al Vancouver Whitecaps y, con Tijuana, tuvo una etapa de 2023 antes de regresar al Puebla. Con la selección canadiense también tuvo un recorrido importante, con 19 goles en 40 apariciones según el registro compartido.
Su trayectoria, por lo tanto, no se reduce a lo sucedido en sus últimos años. Cavallini fue durante una etapa uno de los delanteros extranjeros más reconocibles del futbol mexicano y, particularmente en Puebla, encontró un escenario donde su estilo de juego conectó con una afición que hizo suyo el apodo de “El Tanque”.
Un adiós que puede ser algo más
Ahora, sin embargo, queda una pregunta que solamente el tiempo podrá responder.
Cavallini tiene 33 años y viene de encadenar dos lesiones graves en la misma rodilla, con largos periodos de inactividad entre ambas. Su salida del Puebla no significa oficialmente el final de su carrera, pero las circunstancias hacen inevitable pensar que este podría ser el comienzo del último capítulo de su trayectoria profesional.
Por ahora no hay anuncio de retiro ni una decisión definitiva sobre lo que viene. Lo que sí terminó es su historia con La Franja, una historia dividida en dos etapas y atravesada por 34 goles, ocho asistencias y más de un centenar de apariciones con la camiseta poblana.
El último recuerdo no será el de aquel delantero que celebraba goles con potencia y carácter, sino el de un futbolista que intentó regresar una y otra vez después de que su cuerpo le puso obstáculos cada vez más difíciles de superar.
La afición poblana se queda con sus goles, sus festejos y aquella primera etapa en la que “El Tanque” convirtió el área rival en su territorio.