Cruz Azul y Pumas dejaron la final abierta
El Cruz Azul fue mejor durante gran parte del primer tiempo y encontró en Keylor Navas a la gran figura auriazul; sin embargo, el complemento se atascó y el 0-0 obliga a definir el Clausura 2026 el próximo domingo en Ciudad Universitaria.
El primer capítulo de la final del Clausura 2026 quedó abierto. El Cruz Azul y los Pumas de la UNAM empataron sin goles en el estadio Olímpico Ciudad de los Deportes, en un duelo que arrancó con intensidad, dominio cementero y numerosas intervenciones de Keylor Navas, pero que terminó perdiendo ritmo en el complemento hasta convertirse en un encuentro espeso y cerrado.
La Máquina salió decidida a imponer condiciones desde el arranque. Apenas al minuto tres, Palavecino desbordó por derecha, dejó atrás a su marcador y sacó un disparo que pasó muy cerca del arco universitario, avisando que los celestes pretendían inclinar pronto la serie a su favor.
El Cruz Azul encontró profundidad y circulación durante los primeros minutos. Christian Ebere también apareció temprano con un remate peligroso al minuto seis, mientras José Paradela exigió a Navas con un disparo de media distancia al nueve, obligando al arquero costarricense a emplearse a fondo para mantener intacta la portería auriazul.
El cuadro de Joaquín Huiqui dominaba territorialmente y generaba mejores transiciones, aunque le faltaba precisión para reflejarlo en el marcador.
Del otro lado, los Pumas apostaban por resistir y buscar alguna salida larga con Robert Morales o Uriel Antuna, quien incluso tuvo que sacrificarse en labores defensivas ante la insistencia cementera.
La tensión apareció al minuto 17’, cuando Nathan Silva cometió una falta sobre Paradela y posteriormente le lanzó una patada con el balón ya fuera de juego, provocando empujones y un pequeño conato de bronca entre futbolistas de ambos equipos.
La jugada que parecía cambiar el rumbo de la noche llegó al 25’. Álvaro Angulo se barrió sobre Charly Rodríguez dentro del área y el árbitro señaló penalti para el Cruz Azul.
El estadio explotó y todo apuntaba al primer tanto de la final; sin embargo, el VAR intervino segundos después para invalidar la acción por fuera de lugar previo de Charly, manteniendo el cero en el marcador.
El equipo cementero siguió encima y Keylor Navas terminó convertido en la gran figura del primer tiempo. El arquero auriazul volvió a responder ante otro disparo de Palavecino y sostuvo a los Pumas en los momentos más complicados del encuentro.
Navas sostuvo a los Pumas
La segunda mitad arrancó con otra oportunidad clara para el Cruz Azul. Apenas al minuto 48’, Charly Rodríguez apareció dentro del área tras una asistencia de Paradela y sacó un disparo que terminó estrellándose en el poste.
El rebote silenció por unos segundos al inmueble y confirmó que la fortuna tampoco estaba del lado celeste. Con el paso de los minutos, el partido comenzó a trabarse. El Cruz Azul perdió claridad, los Pumas cerraron espacios y la final dejó de jugarse cerca de las áreas.
Los cambios tampoco consiguieron modificar demasiado el trámite, aunque el ingreso del Toro Fernández intentó devolverle profundidad al ataque cementero.
Los Pumas tuvieron entonces su mejor momento del encuentro. Kevin Mier apareció con reflejos al minuto 62’ para evitar el gol tras un remate peligroso de Uriel Antuna, en una acción que despertó por momentos a los universitarios.
Pero el complemento terminó convertido en una batalla física, cortada constantemente y con escasas emociones. El duelo se atascó entre faltas, interrupciones y el desgaste acumulado de ambos equipos.
Aun así, en el cierre apareció el susto más grande para el Cruz Azul. Al minuto 88’, Robert Morales sacó un cañonazo que reventó el travesaño y cepilló prácticamente toda la línea de meta antes de irse afuera, dejando congelado al estadio y confirmando que la serie sigue completamente abierta.
Sin goles en la ida, sin ventaja para nadie y con la tensión intacta, la final del Clausura 2026 se definirá el próximo domingo en Ciudad Universitaria.