Algo se está apagando en la TV deportiva mexicana
Algo se está apagando en la televisión deportiva mexicana. No es una baja de voltaje ni un error técnico: es el relevo silencioso de quienes construyeron el debate, la polémica y la pasión desde un set de televisión.
Algo se está apagando en la televisión deportiva mexicana. No es una de las tantas luces de los foros ni los focos rojos de las cámaras. Este “apagón” hace referencia al final de una época: el ocaso de las carreras de aquellos comunicadores que, durante ya varias décadas, se dedicaron al comentario punzante, la opinión, las mesas de análisis y, en algunos casos, a la narración, principalmente de futbol.
Hace un par de días, Rafael Puente, comunicador que, si bien no estuvo exento de yerros de apreciación —¿Quién podría no tener errores de juicio?— anunció su salida de ESPN, el autonombrado líder mundial de deportes.
Si bien es cierto que el ex portero y otrora director técnico no cerró la posibilidad de hallar un espacio en otra empresa, claro está que, por edad y por otros factores, cierto es que a su carrera exitosa en los medios no le queda mucho tiempo.
Este anuncio de Rafa Puente me hizo reflexionar sobre la época que está por terminar. Hace más de 25 años, Puente era uno de los comentaristas estrella de la mesa de Los Protagonistas de la tarde; ahora, después de perder espacio y cuadro en ESPN, deja la empresa en la que fue a encontrarse con varios ex compañeros y competidores.
Ojalá que Rafa Puente encuentre un espacio en donde pueda ejercer el oficio que, tras su retiro del futbol, fue a saciar su pasión por un deporte que le dio mucho, quizá, incluso, más frente a las mesas y los micrófonos que en la cancha y junto al balón.
José Ramón y Orvañanos
A la carrera de Puente podría quedarle un tramo por recorrer, quizá con más o menos la misma extensión que la de dos referentes que viven momentos contrastantes: José Ramón Fernández y Raúl Orvañanos.
Mientras se sabe que José Ramón terminará su longeva carrera en los medios de comunicación deportiva el próximo año, posterior a la Copa del Mundo que organiza Estados Unidos, México y Canadá, Orvañanos recién se ha renovado tras ser contratado otra vez por Fox Sports, empresa en la que tiene historia y que, gracias a su nueva vinculación, lo sitúa como una apuesta fuerte para ganar audiencia hoy que la competencia por el rating está más férrea que nunca.
Mientras el poblano, como sucedió con Puente, ha perdido tiempo a cuadro, Orvañanos tomó un tercer aire y se perfila para ser una de las voces con mayor peso durante los próximos dos o tres años. Pese a todo, ambos ya tienen ganado un lugar en la historia de la comunicación deportiva en México.
Algo se está apagando en la televisión deportiva mexicana.
No es una baja de voltaje ni un error técnico: es el relevo silencioso de quienes construyeron el debate, la polémica y la pasión desde un set de televisión.