Puebla y sus expectativas
El equipo, Puebla como tal, fuerzas básicas, profesional varonil y femenil, sufren de una lastimosa falta de identidad aunada a la pésima gestión del Club para el interior. Todo esto como resultado de ser el hermano adoptado de Casa Salinas.
Las expectativas terminan con las posibilidades de un trabajo correcto y bien hecho. Si la realidad y la objetividad no van de la mano, es imposible que cualquier tipo de expectativa se transforme en logro.
La situación en los equipos representativos del Puebla es crítica por el manejo de recursos ya sean humanos o financieros y las ideas que venden al público.
Tanto varonil como femenil tienen presentes que necesitan trabajo desde la base y paso a paso, sin embargo en el afán de quedar bien ante la cantidad de problemas extra cancha que hoy vemos, siempre ponen la cara diciendo que estamos en camino de cosas grandes.
El departamento de publicidad hace su trabajo desde un nivel idealista muy alto, entiendo bien que su trabajo es fomentar el apego del aficionado con el equipo, pero más allá de una publicación que hoy causa mucha molestia, está el trabajo administrativo y de cancha que no ofrece garantías del mensaje que los publicistas quieren proponer.
El diseño del uniforme es muy bonito; el local perfecto, recordar que las calcetas blancas siempre han sido un distintivo clásico y con la misma inercia de todos los equipos de innovar el segundo uniforme en colores totalmente fuera de la tradición llegó un negro con rosa y morado que podría ser del arquero o tercer uniforme (ahora muy de moda).
El uniforme mismo con todos los patrocinadores que caben se ve atractivo pero no se luce ni se porta con el orgullo que la historia antigua y la nueva de los Curtidores han unido lazos para intentar dar una identidad a un equipo que se trata de reinventar torneo a torneo desde la carencia de ideas y planes.
El equipo, Puebla como tal, fuerzas básicas, profesional varonil y femenil, sufren de una lastimosa falta de identidad aunada a la pésima gestión del Club para el interior. Todo esto como resultado de ser el hermano adoptado de Casa Salinas.
Hemos resaltado el poco y nulo interés del grupo para con el equipo y esto se nota día tras día.
El equipo femenil tuvo 2 torneos decentes y los demás han sido continuas derrotas con una planeación limitada y plantillas que han tratado de ganar con lo que les dejan. El escenario seguirá así salvo una inyección de fondos fuerte que permitan contratar a futbolistas con cierto recorrido mayor y que permita que el equipo tenga competitividad contra los fuertes de la Liga.
La potencia económica que muestran Tigres, América, Monterrey y alguno que de repente salta al ruedo, es claramente un diferencial que no tenemos en la capital poblana. Las futbolistas desempeñan su labor desde lo que su talento y trabajo les da, y de ahí es buscar que tomen una seguidilla de triunfos que permita soñar con un mejor porvenir.
La dirección técnica está en manos de extraños que vienen por 6 meses a ocupar un puesto de salvador y luego de culpable. Se requiere un proyecto a 2 años con todas las necesidades por cubrir y un plan a realizar. Las expectativas con el femenil son demasiado altas para el camino y proceso que deben seguir. Planes a corto, mediano y largo plazo deben ser realizados desde la situación real en la que se encuentran.
Mismo caso pero con más exigencia con el equipo varonil, las carencias que enfrentan en la escuadra femenil no están ni de rebote con los hombres. Sueldos bien pagados, instalaciones adecuadas, contratos por años y aun así el rendimiento no se da.
La situación es ya un tema psicológico.
El actual plantel es producto de la limpia que veníamos exigiendo desde hace años, y aun así muchos exigentes dolían la partida de los mismos jugadores que criticaron hasta con saña, está limpia que es necesaria cuando el grupo no camina, ya se dió. Guede dice que vio cosas que le gustaron en el primer juego de temporada, sinceramente, se vio un mejor grupo en cuanto a actitud, no en cuanto al plano futbolístico. Habría que saber que quiere Guede para ver con su perspectiva y entender que las expectativas de este grupo son las mismas que los aficionados.
Esa maravillosa excepción que es el triunfo, como lo indica Bielsa, no va a llegar de la mano de solamente soñar cosas sin trabajar para conseguirlo.
Las expectativas se llenan y cumplen con el trabajo diario, con la base sólida de avanzar lento pero seguro. En un torneo que no te desciende, tienes el tiempo para poder generar un plan futbolístico, financiero y emocional para todos. Que el equipo juegue bien con finanzas sanas y un fanático emocionado por ser parte de este todo, esto es una expectativa realizable.
Los directivos y demás componentes que están haciendo de las suyas como si la meta fuera desarmar de la manera más desagradable al Club deben parar un segundo y pensar en el futuro inmediato.
Las expectativas siempre serán ese ideal que nos permita trabajar para conseguir los triunfos.
Las expectativas siempre se crearán desde la subjetividad y las emociones, pero deben ser trágicamente aterrizadas por la objetividad para tener planes realizables en tiempos correctos.
Y recuerden, la pelota siempre al 10.