Avispones de Chilpancingo: la otra historia de los 43 de Ayotzinapa
A once años de la desaparición de los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa Raúl Isidro Burgos, el equipo equipo de Guerrero que participa en TDP y Liga Premier sigue estando en el olvido colectivo pese a tener dos víctimas fatales y un llamado de justicia que permanece.
El número 43 en México cambio de significado por completo el 26 de septiembre de 2014 cuando ocurrió la desaparición forzada de los 43 alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa Raúl Isidro Burgos, hecho que desde hace 11 años no tiene un esclarecimiento claro pese a tener la “verdad histórica”.
De este hecho ocurrido en Iguala, Guerrero hubo otro capítulo igual de lamentable pero que hasta nuestro días pasa por el olvido colectivo: los Avispones de Chilpancingo, equipo de la Tercera División Profesional (TDP) que fue blanco de los ataques armados por estar en un momento equivocado.
Mientras regresaban de un partido que habían ganado ante Iguala, el autobús de los Avispones de Chilpancingo trató de celebrar el triunfo en una taquería, pero al conocer los hechos, optaron por cancelar el festejo, sin embargo, tuvo el infortunio de estar en la zona donde ocurrieron los hechos siendo interceptado y baleado dejando un saldo final de seis heridos y dos fallecidos.
Los testigos de aquella terrible noche relataron que el vehículo -cuyas características eran similares a los autobuses de los normalistas de Ayotzinapa-, fue detenido en el municipio de Santa Teresa por presuntos elementos de la Policía Municipal y posteriormente, atacado a balazos con metralletas; pese a los gritos de “aclaración”, el vehículo fue rafagueado.
El ataque armado ocurrido en el marco de los hechos de Ayotzinapa provocó la muerte de David Josué García Evangelista, de 14 años de edad, conocido como “El Zurdito”, el único jugador que pereció aquella noche, así como el chofer del equipo Víctor Manuel Lugo de 41 años de edad.
A 11 años de estos hechos, el equipo de fútbol sigue pidiendo justicia, pues mediáticamente su caso quedó en el olvido a pesar de que esta tragedia ocurrió a la par de los 43 estudiantes de la que a estas alturas, la llamada ”verdad histórica” sigue generando dudas. Esta tragedia no ha sido la única, pues en 2019, el presidente del club, Mario Iván Rodríguez, fue hallado sin vida dos días después de haberse reportado desaparecido.
Tras vivir capítulos muy negros y difíciles, los Avispones de Chilpancingo dieron muestra de su fuerza y pundonor, pues en la temporada 2021-2022, logró conseguir el ascenso a la Liga Premier (Segunda División) producto de una gran temporada que los mantiene en el tercer escalón del fútbol mexicano.
En días recientes causó sorpresa por anunciar la separación de varios jugadores y parte del cuerpo técnico por no tener los “valores” que pide el equipo, ¿La razón? Varios de ellos disputan juegos en “La Talacha”, hecho que ante los estatutos dea Federación Mexicana de Fútbol (FMF) está prohibido.
Mientras buscan acceder a la zona alta de la clasificación y un ascenso a la Liga de Expansión, los Avispones no olvidan su historia y a once años de los hechos, su entorno sigue exigiendo justicia por lo sucedido y más importante aún, se niega a ser olvidado.