Cierra Aztecas UDLAP el año fuera de la línea del Ocho Grandes
El conjunto cholulteca terminó su último juego de 2025 en casa con una derrota dolorosa ante Anáhuac Xalapa. Aunque reaccionó en Chihuahua, el balance del año confirma una temporada irregular que los tiene fuera de la zona del Ocho Grandes.
La noche del 4 de diciembre no sólo marcó el final del calendario 2025 como local para los Aztecas UDLAP sino también confirmó, en 40 minutos, todo lo que la temporada le ha negado a la quinteta de Angélica García: estabilidad, continuidad y una identidad sólida sobre la duela.
Frente a la Anáhuac Xalapa, los cholultecas iniciaron con ritmo ofensivo, conectando tiros de tres y dominando el primer cuarto 23-15, quizá uno de los lapsos más fluidos de la campaña, empero, el basquetbol, implacable, volvió a exponer las grietas que los acompañaron todo el año.
La UDLAP perdió intensidad en el rebote, cedió transición defensiva y permitió que los xalapeños extendieran posesiones, desequilibrando el marcador con ataques de doble dígito.
El partido se transformó en un intercambio incómodo para los locales, que del 40-29 al medio tiempo saltaron a un escenario de presión y desconcierto ante la remontada visitante.
El tercer cuarto fue decisivo: 26-17 para Anáhuac Xalapa, que movió el balón con paciencia y explotó la falta de ajustes defensivos. A partir de ahí el rumbo quedó trazado.
El cierre, con otro 26-18 en contra, puso cifras definitivas de 75-81 en la última jornada del año en el Moe Williams, frente a 250 aficionados que marcharon con esa mezcla de resignación y frustración que deja un equipo competitivo pero sin punch.
Aún así, el esfuerzo individual volvió a sostener el marcador. Ángel Escárcega, con 24 puntos, confirmó una vez más que es el eje ofensivo de la campaña. Mario Ramírez aportó 14, mientras Reggie González sumó 11.
Sin embargo, el desequilibrio colectivo volvió a dejar en evidencia que no basta con una estrella encendida cuando el sistema no acompaña. Ese, quizá, es el sello más claro de lo que va de la liga 2025-2026.
Cierran con victoria
La misma semana ofreció un alivio momentáneo. El sábado, en el gimnasio Manuel Bernardo Aguirre, los Aztecas derrotaron 70-64 a los Dorados de la Universidad Autónoma de Chihuahua en un duelo de intensidad física, contacto permanente y mano a mano en cada posesión.
El triunfo, valioso en lo inmediato, se percibe más como un respiro simbólico que como un punto de quiebre en la narrativa de su temporada.
La UDLAP compitió con energía durante tres cuartos, apoyada nuevamente en la explosividad ofensiva de Escárcega, autor de 27 unidades, y en la irrupción de Johan Galeana, quien firmó 15 puntos y varios rompimientos que quebraron el ritmo defensivo del rival.
El equipo ganó confianza desde el segundo periodo, cuando se impuso 21-12, mostrando mayor lectura en la circulación del balón y mejor ejecución en los cortes hacia el aro.
Sin embargo, la película volvió a repetirse. En el último cuarto, Chihuahua aprovechó desconcentraciones defensivas y redujo la brecha con un 15-12 que puso en aprietos a la UDLAP.
La diferencia no se evaporó gracias a dos posesiones largas que la escuadra cholulteca supo estirar con inteligencia, pero la sensación final quedó instalada: incluso cuando ganan, los Aztecas viven al filo y con un margen demasiado estrecho.
El resultado, aunque necesario para evitar caer más en lo anímico, no modifica la pregunta de fondo: ¿por qué un equipo con talento individual y profundidad en ciertas posiciones no logró conectar un mes de estabilidad?
Las respuestas, quizá, deban buscarse en el entrenamiento defensivo, en la gestión de cierres y en la carencia de un líder secundario que acompañe lo que Escárcega produce en cada encuentro.
Se estancan en la clasificación
Si la duela deja sensaciones, la tabla general deja certezas.
Los Aztecas UDLAP están en el lugar #11 de la División I en la rama varonil, con una marca de 7-8, apenas 46.67% de efectividad, y una distancia considerable respecto a la zona de calificación.
La Interamericana, hoy octavo, acumula 10 triunfos, mientras otros equipos cercanos en la carrera mantienen ritmo ganador tanto en casa como de visita.
La UDLAP dividió su actuación como local (6-6) y tuvo un rendimiento bajo fuera de casa (1-2). El diferencial de puntos —1,048 a favor por 1,045 en contra— muestra un equipo que compite y que no es superado con facilidad, pero que tampoco logra convertir esa paridad en victorias consistentes.
La línea entre competir y ganar, en esta liga, es finísima y los Aztecas estuvieron siempre del lado menos favorable. La campaña, hasta el momento, habla de un equipo en transición, sin la regularidad que solía caracterizar a la UDLAP en otras épocas.
El cierre gris del año no es un accidente: es la consecuencia de que la ejecución defensiva fue irregular, el cierre de partidos dejó dudas y la producción ofensiva dependió excesivamente de un solo jugador.
Hoy, fuera de la línea de calificación, el programa dirigido por Angélica García Mancio se enfrenta a un punto crítico a la mitad de la campaña en pos de ajustar y reencontrar la identidad competitiva que alguna vez los convirtió en protagonistas naturales de la ABE.