Natación UPAEP hace pretemporada en La Malinche
El equipo de natación de las Águilas UPAEP realizó una caminata de integración en el Parque Nacional La Malinche como parte de su preparación rumbo a la temporada, enfrentando un reto físico y mental que fortaleció la cohesión del grupo y su fortaleza emocional.
Como parte de un proceso formativo que trasciende el trabajo cotidiano en la alberca, el equipo de natación de las Águilas UPAEP realizó una caminata de integración en el Parque Nacional La Malinche, una experiencia planeada para fortalecer la unión del grupo y poner a prueba la resistencia física, emocional y mental de sus atletas en un entorno ajeno a la competencia formal.
La actividad comenzó desde muy temprano, con la salida del equipo desde la ciudad de Puebla a las 5:15 horas. El arribo al parque se dio alrededor de las 7:00 de la mañana, tiempo que se destinó al registro y a la preparación previa al ascenso, el cual inició aproximadamente a las 8:00 horas bajo un esquema previamente establecido por el cuerpo técnico.
Con el objetivo de asegurar un desarrollo ordenado y seguro de la caminata, el contingente fue dividido en dos grupos, asignando radios de comunicación a integrantes clave para mantener contacto permanente durante todo el recorrido. Esta organización permitió monitorear el avance, el estado físico de los atletas y atender cualquier eventualidad.
El Grupo 1 alcanzó la cima en un tiempo de 2 horas con 58 minutos, mientras que el Grupo 2 completó el ascenso en 3 horas con 20 minutos. De los 19 nadadores participantes, 15 lograron llegar a la cumbre.
Los cuatro restantes permanecieron en puntos intermedios, siempre acompañados y respaldados por el equipo, priorizando en todo momento su integridad física y emocional.
Durante el trayecto, la convivencia se convirtió en uno de los principales valores de la experiencia. Los nadadores avanzaron compartiendo charlas, anécdotas y palabras de aliento, generando un ambiente de apoyo constante. En los momentos de mayor exigencia, cuando aparecieron el cansancio, la tensión o la duda, el compañerismo fue determinante para sostener el esfuerzo colectivo.
Más allá del ascenso
Desde una perspectiva formativa, la caminata representó un reto significativo al obligar a los atletas a enfrentar la fatiga, la presión y la toma de decisiones en condiciones demandantes.
Este tipo de vivencias fortalecen cualidades como la resiliencia, la disciplina y el enfoque, elementos que inciden directamente en el rendimiento deportivo a lo largo de la temporada.
Una vez completado el descenso, el equipo se reunió para desayunar y convivir, cerrando la jornada con un espacio de integración que reforzó los lazos construidos durante el recorrido. Posteriormente, emprendieron el regreso a la ciudad de Puebla, a la que arribaron cerca de las 17:00 horas.
El balance general fue altamente positivo tanto para los atletas como para el cuerpo técnico. Más allá del reto físico, la experiencia dejó claro que el crecimiento deportivo también se construye fuera del agua, en escenarios donde el esfuerzo compartido, la empatía y la fortaleza mental se convierten en herramientas tan valiosas como cualquier entrenamiento técnico.