Fisioterapia gana terreno como aliada en la prevención y atención de enfermedades crónicas
Karen Ramírez, especialista de la Universidad Americana de Puebla, destaca que la fisioterapia no sólo interviene después de una lesión, sino que también contribuye a prevenir problemas de salud, preservar la movilidad y mejorar la calidad de vida de personas con padecimientos crónicos.
La creciente incidencia de enfermedades crónicas, las lesiones ocasionadas por accidentes y los trastornos del sistema musculoesquelético han colocado a la fisioterapia como una de las áreas de mayor importancia dentro de la atención integral de la salud.
Su participación ya no se limita únicamente a la rehabilitación, sino que también se enfoca en la prevención, el mantenimiento de la funcionalidad y el bienestar de los pacientes.
Especialistas de la Universidad Americana de Puebla señalaron que esta disciplina desempeña un papel cada vez más relevante en una sociedad donde el envejecimiento de la población y los estilos de vida sedentarios incrementan el riesgo de sufrir limitaciones físicas que afectan las actividades cotidianas.
Karen Ramírez Corona, licenciada en Fisioterapia y coordinadora de Apoyo Académico del Área de la Salud de la Universidad Americana de Puebla, explicó que el principal objetivo de esta profesión consiste en ayudar a que las personas recuperen o conserven su capacidad funcional para desenvolverse de manera independiente.
“La fisioterapia no solamente busca la recuperación física después de una lesión o una enfermedad; también tiene como objetivo que el paciente recupere la funcionalidad y la independencia necesarias para desempeñarse en su vida laboral, familiar y social, favoreciendo una mejor calidad de vida”.
La especialista indicó que uno de los desafíos más importantes consiste en fortalecer la cultura de la prevención, ya que numerosas alteraciones del movimiento pueden detectarse y atenderse de manera oportuna mediante la evaluación de factores relacionados con la postura, la ergonomía y los hábitos cotidianos.
Añadió que acudir con un fisioterapeuta únicamente cuando aparece el dolor es una idea que debe cambiar, pues la intervención preventiva permite disminuir riesgos y evitar complicaciones que, con el paso del tiempo, pueden convertirse en problemas de mayor gravedad.
“Con frecuencia se piensa que acudimos al fisioterapeuta únicamente cuando existe dolor o una lesión. Sin embargo, también trabajamos en la prevención, identificando factores de riesgo y diseñando estrategias que ayuden a disminuir la probabilidad de lesiones o limitaciones funcionales a largo plazo”.
El trabajo interdisciplinario, clave para mejores resultados
Ramírez Corona también destacó que la fisioterapia representa un complemento importante en el tratamiento de personas que viven con enfermedades crónicas, particularmente aquellas que requieren mejorar su movilidad, fuerza y condición física para mantener una vida activa.
Explicó que, en padecimientos como la diabetes, el ejercicio terapéutico diseñado de forma individual y supervisado por profesionales favorece la funcionalidad del paciente, fortalece la musculatura, mejora el equilibrio y contribuye al control metabólico cuando forma parte de un tratamiento integral.
Asimismo, subrayó que la coordinación entre médicos, fisioterapeutas y otros especialistas permite ofrecer una atención más completa, enfocada tanto en la recuperación como en la prevención de futuras complicaciones.
“En pacientes con diabetes, el ejercicio terapéutico adaptado a las necesidades de cada persona puede contribuir a mantener la funcionalidad, mejorar la condición física y disminuir el riesgo de complicaciones asociadas al sedentarismo. Por ello, el trabajo interdisciplinario entre médicos, fisioterapeutas y otros profesionales de la salud resulta fundamental”.